lunes, 17 de noviembre de 2014

Olive Kitteridge: Una mujer difícil

Hace un par de semanas la cadena privada HBO volvió a hacer gala de la enorme calidad de sus producciones con el estreno de una mini-serie llamada "Olive Kitteridge", basada en la novela homónima de Elisabeth Strout. La mini-serie consta de cuatro episodios, que fueron emitidos en dos tandas, por lo que uno podía hacer con ella lo mismo que con lo que los yanquis llaman un page-turner (una de esas novelas que uno no puede dejar de leer) y verla prácticamente de un tirón para disfrutar de sus maravillosas interpretaciones, de su estupenda música y ver cómo poco a poco una tristeza va agrandando los surcos en la piel de sus protagonistas, emsombreciendo sus miradas, palideciendo sus rostros. Una historia que resulta tan buena por lo que cuenta, como por lo que intenta ocultar.


Así observamos atentamente 25 años en la vida del disfuncional matrimonio Kitteridge, Olive (una profesora de matemáticas taciturna, malhumorada, intratable, intransigente, crítica, cero empática y cero cariñosa con los que la rodean, una mujer difiícil cuyos actos no siempre se corresponden con sus sentimientos, una mujer que se atreve a decir lo que muchos callan por cobardía; vamos, la madre que todos querríamos tener...) y Henry (un farmácéutico de buen corazón, paciente, que intenta ayudar a todas aquellas personas que se cruzan por su camino en un momento bajo de sus vidas y eso saca a Olive de sus casillas; un auténtico bonachón...). Olive y Henry se detestan y se quieren a partes iguales, conocen todos los recovecos de su relación, sus defectos, sus virtudes, sus secretos, mejor incluso que nosotros como atentos espectadores, pero aún así permanecen el uno junto al otro hasta el final, es uno de esos matrimonios de los de antes, para los que la frase "hasta que la muerte los separe" significaba alguna cosa, que no tiraban la toalla por la primera desaveniencia, por una discusión acalorada, ni siquiera por un desliz. Ver cómo, aunque no se lo digan nunca, estos dos se quieren y se necesitan resulta realmente conmovedor y emocionante.


Ni hace falta decir que la pareja de actores protagonistas es maravillosa, una apuesta segura en mi quiniela de los próximos Golden Globes, cuyas nominaciones se harán públicas el próximo 11 de diciembre. Por un lado, tenemos a la infalible Frances McDormand (que interpreta a Olive), merecidísima ganadora de un Oscar por su estupendo papel en "Fargo". McDormand es de esas actrices a las que parece no asustar el devenir de los años, que no tienen la necesidad de ocultar el inexorable paso del tiempo a golpe de bisturí y que aprovechan las huellas de la madurez que el tiempo ha dejado en su rostro, para dotar a sus personajes de una profundidad que el bótox esteriliza y anula en rostros de otras actrices de su edad. Además McDormand dispone en este caso de casi 240 minutos de metraje para desarrollar un personaje tan complejo como el de Olive Kitteridge, algo que en una película de 90 minutos sería prácticamente imposible. Así podemos entender perfectamente la depresión por la que está pasando el personaje (que como ella misma explica en un momento de la trama, el gen depresivo circula por los genes de su familia, por lo que es algo con lo que tarde o temprano ella y todos sus vástagos tendrán que lidiar). Podemos entender su cinismo ante todo, su triste mirada, el no obvio pero incondicional amor que siente hacia su marido, aunque parezca que nunca se lo tome en serio.


Y luego tenemos a Richard Jenkins, otro monstruo de la actuación que convierte en oro interpretativo todo lo que toca. Jenkins llena a Henry con una bondad y una generosidad genuinas. Nos creemos totalmente cómo Henry quiere ayudar a las personas desvalidas, como a Denise Thibodeau, que pierde a su prometido en un accidente de caza, y de la que Henry se "enamora", se enamora de su dulzura, de su inocencia, su vulnerabilidad, es todo lo que Olive no es, Denise le hace sentirse necesitado. Olive obviamente se da cuenta de todo, y cruelmente la llama "ratoncillo" sólo para demostrarle a Henry lo ridículo que ella le ve, yendo detrás de una chica a la que le dobla la edad. Henry es un personaje que despierta ternura. Quizás durante la película uno siente que Olive no le está dando el tipo de vida que se merece, pero durante el final de sus días, nos damos cuenta de que es la única persona que realmente está ahí incondicionalmente para él, ni su estimado hijo está ahí en los momentos más difíciles.


Maravilloso es el momento en el que Olive y Henry son víctimas de un secuestro en el hospital y ellos dos amordazados se ponen a culparse el uno al otro sobre cómo han arruinado la vida de su hijo. Olive le achaca que él es Mr. Perfecto y su hijo nunca ha conseguido ser feliz porque no ha llegado al nivel de perfección mostrado por su padre y Henry le achaca que se fue de casa porque ella le hizo la vida insoportable con su mal genio, su alto nivel de exigencia y sus terribles críticas. También se ponen a hacer balance de su complicado matrimonio, Olive le dice que le debería haber abandonado hace años, Henry desafiante le dice: "¿Y por qué no lo hiciste?", a lo que ella responde: "¡Iba a hacerlo, pero está muerto!", Henry se pone a reír y le dice: "No habrías durado con él ni dos semanas". Es un momento extremo, de vida o muerte, pero resulta maravilloso para ver el tipo de relación que gastan estos dos, que saben que a pesar de todo, a pesar de que en momentos de su larga vida juntos se hayan enamorado de otras personas y hayan incluso pensado en abandonarse, finalmente han permanecido el uno junto al otro. O el momento en que Olive le habla a un desorientado Henry enfermo, estirada junto él en la cama, hablándole directamente al pecho, al corazón, y le dice: "Naciste amable, te convertiste en un adulto amable y entonces te casaste con una bestia y la quisiste."


La mini-serie es una soberbio estudio sobre la depresión, las enfermedades mentales, el inexorable paso del tiempo y el suicidio. Sobre su honesto personaje protagonista, cuyas contradicciones resultan fascinantes y que harán que no podamos apartar la mirada de su curtido rostro.

David

viernes, 7 de noviembre de 2014

El Seriómetro XIII

Ya han empezado a saltar las primeras noticias sobre cancelaciones y renovaciones, no muchas porque es pronto aún para que los productores de las cadenas sepan si tienen o no que seguir apostando por sus ya consolidadas series o por sus nuevas apuestas recién estranadas. Aún así, algunas ya han sido canceladas por la cadena NBC (la más valiente, de momento...), aunque emitirá los episodios que tenían ya producidos. Comentaremos esto, una renovación, un estreno que pinta interesante y un regreso, al que en mi caso le tengo ganas y al que muy probablemente le dedicaré un post muy pronto:


Cancelaciones:

A to Z:

Ni su atractiva pareja protagonista ha sido capaz de salvar a esta sitcom de la cadena NBC que bebía directamente de otro éxito que nos abandonó el año pasado, estoy hablando de "How I Met Your Mother". Cristin Milioti (actriz en alza, la madre de "HIMYM" y sufrida novia de Leonardo DiCaprio en "El lobo de Wall Street") interpretaba a Zelda (la Z del título) y Ben Feldman (visto en "Mad Men" como secundario) interpretaba a Andrew (la A del título). La serie intentaba hacernos un abecedario de los puntos claves de una relación, pero, en mi opinión, resultaba demasiado descafeinada, aún y con el palpante atractivo de sus actores protagonistas y dos interesantes personajes secundarios entre los que se encontraba Leonora Crichlow (actriz británica que era la protagonista de "Being Human", versión UK, es decir, la original). Yo la abandoné hacia su cuarto episodio, porque me pasaba la mayor parte de su corto metraje jugando a Apalabrados. Aunque quizás no se trata del peor estreno de la temporada, la serie no tenía demasiado futuro.


Bad Judge:

Adoro a Kate Walsh. Su personaje de Addison Montgomery en la serie "Grey's Anatomy" era un bombón en sus manos, por ello los productores no tardaron en darle un spin-off  llamado "Private Practice" (en España, "Sin cita previa"), que yo particularmente abandoné a los pocos episodios, porque no me enganchó. Estupenda fue su breve, pero memorable aparición en la fantástica serie "Fargo". La Walsh tiene una vis cómica que claramente merece ser explotada y supongo que es ahí donde los productores de la cadena NBC vieron la posibilidad de crear una sitcom totalmente basada en sacar provecho de sus virtudes como actriz de comedia. Pero claro, es necesario algo más que la Walsh para que una serie funcione, unos buenos guiones, un buen elenco de secundarios que la ayude a no ir como un náufrago perdido en medio del océano, etc. Yo no pasé del primer episodio de esta sitcom sobre una juez (Walsh) que todo el equilibrio que tiene que tener en su profesión le falta en su desmedida y caótica vida personal. Al igual que "A to Z", la cadena emitirá los 13 episodios que tenía rodados y montados, pero no pasará de ahí.


Witches of East End:

Los años noventa nos quedan algo lejos ya y series como "Embrujadas" y su mítico "el poder de tres" ya no fucnionarían ahora en el siglo XXI. Los responsables de la cadena Lifetime intentaron resucitar el universo de las brujas para la televisión y consiguieron un relativo éxito en su primera temporada. La serie recuperó a Julia Ormond (actriz que en su momento se pensó que sería la sucesora de Audrey Hepburn y que apareció en el remake de "Sabrina" o películas como "Leyendas de pasión" y que recientemente había aparecido como secundaria en "Mad Men") como madre de las tres brujillas. Como mala malísima tuvieron a Virginia Madsen, que cosechó un relativo éxito a finales de los ochenta y principios de los noventa e incluso en algunos episodios apareció James Masters (imposible de olvidar su Spike de "Buffy, The Vampire Slayer"). Pero nada de eso fue suficiente para evitar las bajas audiencias de su segunda temporada, que la han llevado a una irremisible cancelacíón. Se habla de un posible spin-off donde quizás se resolverían algunas cuestiones que han quedado sin resolver.


Renovaciones:

Downton Abbey:

Los british más british de la televisión están de enhorabuena, la serie de época que emitirá el octavo y último episodio de esta temporada, al que le seguirá el ya clásico episodio especial de Navidad, que se emitirá la noche del 25 de diciembre, ha sido renovada a una sexta temporada. A este paso veremos vástagos de los Crawley, con pequeñas niñas con los ojos saltones de Maggie Smith correteando por un jardín de una moderna mansión del siglo XXI. En mi opinión, la serie sigue siendo deliciosa de ver, con ese elengante hablar británico, esos vestidos y esa ambientación, pero ha perdido una buena dosis de su intensidad dramática. Cierto es que no podían seguir muriendo personajes, porque al final no hubiera quedado ni el apuntador, pero siempre al terminar de ver un episodio hago balance de si ha pasado realmente algo importante y muchas veces me doy cuenta de que no.... Aún así, yo sigo teniendo ganas de pasar mis tardes tomando el té con los Crawley.


Estrenos:

Olive Kitteridge:

El pasado domingo 3 de noviembre la cadena privada HBO estrenó esta mini-serie de cuatro episodios basada en la novela de Elizabeth Strout del mismo título. Olive Kitteridge es una maestra de escuela jubilada poco sociable, estricta, pero bien intencionada que vive en la ficticia ciudad de Crosby, Maine. Está casada con Henry Kitteridge, un hombre amable y atento que dirige un centro de farmacia, y tiene un hijo con problemas llamado Christopher, que crece hasta convertirse en podólogo. Durante los últimos treinta años, Olive ha tenido problemas de depresión, duelo, celos, y fricción con los familiares y amigos. La mini-serie emitió sus dos primeros episodios el domingo y los dos siguientes el lunes. Cuenta con Frances McDormand en el papel protagonista, un verdadero caramelo en sus manos, que huele a nominación segura y a más que probable premio en las bastante inminentes nominaciones a los Emmy. Y también con Richard Jenkins (el difunto padre de los Fisher en "Six Feet Under") en el papel del marido. Con esta pareja de maravillosos intérpretes, el sello de la HBO y una novela de éxito como base, no puedo esperar para meterme un maratón este fin de semana y dedicarle un post la semana que viene.


Reboot:

The Comeback:

Yo, haga lo que haga Lisa Kudrow, la seguiré hasta el final. Simplemente me encanta, incluso con la algo repetitiva "Web Therapy" (ahora emitiendo su cuarta temporada, que si me pedís la opinión, creo que será la última, porque su original formato parece estar algo desgastado). Pues bien, la Kudrow, en el 2005, recién salida de "Friends", estrenó una serie en la cadena HBO que narraba las humillantes desventuras de una actriz en horas bajas a la que era brindada la oportunidad de resucitar su carrera, pero que se tenía que enfrentar constantemente a contínuas situaciones de lo más embarazosas, de las que intentaba salir airosa con mayor o menor ingenio. La Kudrow está genial y el estilo de falso documental funcionaba a la perfección. Sufrías un montón por ella, pero a la vez te reías a carcajadas. Los responsables de la cadena privada, nueve años más tarde han decidido resucitar esta original sitcom que fue cancelada tras su primera temporada, algo tan de moda últimamente ("Arrested Development", "24", "Heroes"...). Se estrena este domingo día 9, y de momento los críticos que han tenido acceso a un pase de sus primeros episodios han dado unas opiniones bastante favorables y mejores que las de su primera temporada. La semana que viene sin falta le dedicamos un post, para presentarla como se merece.

 David