domingo, 4 de enero de 2015

Las diferentes caras de la moneda

Y ya tenemos el primer post del 2015, parece mentira que comenzáramos este blog en el 2013... Hemos decidido empezar hablando de uno de los estrenos más sólidos del otoño 2014. Estoy hablando de la serie "The Affair", de la cadena privada Showtime (otra fábrica de pequeñas joyas junto con la HBO, Netflix y AMC), que el pasado 10 de diciembre emitió el décimo y último episodio de la primera temporada de esta nueva serie, que ya ha sido renovada a una segunda temporada.


Lo que me llevó a ver el piloto fueron principalmente dos cosas. Por un lado, el magnífico reparto, del que hablaremos más tarde, y por otro lado, el sello Showtime; si la cadena privada había decidido situar esta serie como continuación de la emisión de "Homeland" los domingos, tenía que tener algo bueno. La verdad es que tras ver el episodio piloto me quedé ya totalmente enganchado. El piloto contiene todos los elementos de manual que un buen primer episodio tiene que tener para que quieras ver de manera irrefrenable el siguiente: intriga, sexo, infidelidades, mentiras, buenas líneas y giros de guión, un atractivo elenco de actores y actrices que realizan grandes interpretaciones, cosas que no son lo que parecen a simple vista, y sobre todo un ingenioso juego de perspectivas que hace que continuamente estemos preguntándonos qué hay de cierto en cada una de las dos versiones que se nos cuentan de la historia o cuál de ellas se acerca más a la verdad, si es que la verdad existe. En todos los episodios, vemos siempre la historia narrada desde la perspectiva de Noah y luego desde la perspectiva de Alison, siempre intercalando momentos posteriores donde vemos a Noah o a Alison prestando declaración ante un detective. El thriller está servido.


Reparto y personajes:

El primer personaje que vemos en pantalla es el de Noah Solloway (interpretado por Dominc West, el carismático detective McNulty de la aclamada serie "The Wire"). Le vemos al comienzo del episodio piloto marcándose unos largos en la piscina. Tras la sesión de natación, una chica se fija en su musculado cuerpo y en el ceñido bañador de nadador que lleva y le tira un poco los trastos pero, aunque podemos ver en su rostro la satisfacción de sentirse aún atractivo a los caurentaitantos, rápido le muestra su anillo de casado. Así nos damos cuenta que ese no será el affair del que habla el título. Noah es un profesor de escuela "felizmente" casado, aunque de su rostro se desprende una enorme insatisfacción. Es un escritor sin demasiado éxito, que vive a la sombra del dinero que la familia de su mujer posee, una familia que siempre le recuerda que es un fracasado. Noah tiene 4 hijos, la hija mayor está pasando por la rebeldía propia de su edad y el mediano parece un tipejo algo raro... La dificultad de su personaje, como la de los demás, es que tiene que mostrar como tres versiones distintas de si mismo: la que ofrece su memoria, la que ofrece la memoria de Alison y la del presente ante el detective, y eso no es tarea fácil para un actor. A veces le vemos egoista, otras empatizamos con él, con su frustración, con su soledad, con su incomprensión...


Noah está casado con Helen Solloway (interpretada por Maura Tierney, que todos recordamos por su importante paso por la serie "Urgencias" donde interpretaba a la primero enfermera, luego doctora Abby Lockhart, la pareja del entrañable Dr. Kovac), que aunque haya sido ignorada en las nominaciones a los Emmy, también realiza un excelente papel. La relación de confianza que tiene este matrimonio desprende verdad por todos los poros. Lo vemos por ejemplo cuando están haciendo el amor y ella hace a Noah un comentario que le molesta y se rompe la magia del momento, dejando el coito a medias, o cuando ella se entera del affair, por lo que, cuando tiene que cambiarse, lo hace en el cuarto de baño porque, tras saber lo que ha hecho su marido con otra mujer, siente una mezcla de asco y vergüenza a la hora de desnudarse frente a él. Estos pequeños detalles muestran la sutilidad de los guionistas a la hora de teñir de realidad lo que una pareja desgastada puede sentir.


La manzana de la tentación de Noah llega en forma de la maravillosa actriz británica Ruth Wilson (su inquietante personaje de asesina sociópata en la serie "Luther" quedará para los anales de la televisión), que aquí interpreta a la mujer que seduce o se deja seducir (depende de qué versión nos creamos). Ella es Alison Lockhart, una camarera de la ciudad de Montauk en Long Island, donde los padres de Helen tienen su mansión y donde Noah, Helen y su famila numerosa van a pasar estas vacaciones que marcarán un antes y un después en sus vidas. Alison está también casada y oculta un grave drama en su matrimonio que la convierte en alguien muy vulnerable, porque le ha ocurrido lo peor que le puede pasar a alguien, algo totalmente antinatural, que no desvelaré para evitar spoilers y crear curiosidad. Alison es en todo momento un personaje misterioso y difícil de descifrar y eso la hace enormemente interesante. Tanto en la versión de Noah, como en la de Alison la tensión sexual entre ambos es palpable desde el minuto cero. Entre ellos hay una potente química y sea quien sea quien diera el primer paso, ambos sucumbieron al deseo y traicionaron a sus parejas. Wilson también está fantástica mostrando tres caretas completamente distintas. Una especie de mujer fatal que desprende erotismo cuando la vemos a través de los ojos de Noah, un ser vulnerable y frágil cuando la vemos a través del prisma de su propia memoria y una mujer fría cuando la vemos en el presente prestando declaración frente al detective, un verdadero tour de force interpretativo que merecidamente le ha valido su nominación a los próximos Golden Globes.


El cuarto en discordia es Cole Lockhart, el marido de Alison (interpetado por Joshua Jackson de la serie "Fringe" y anteriormente como el entrañable Pacey de la serie "Dawson crece"). Pero Pacey ya ha crecido y se nos ha hecho todo un hombretón, que aquí es un ganadero de séptima generación en Montauk, que como todos los otros personajes muestra distintas caras dependiendo de quién narra la historia. En el episodio piloto sin ir más lejos lo vemos como un violador desde la perspectiva de Noah o como un amante muy acalorado a través de los ojos de Alison; la delgada línea entre la violación y el sexo consentido por ambas partes que ha dejado a tantos violadores en la calle ¿Cuál es la realidad? ¿Sabemos alguna vez lo que realmente ha sucedido cuando no lo vivimos en primera persona? Incluso cuando hemos vivido algo en primera persona ¿Somos siempre objetivos a la hora de interpretar lo sucedido o la resbaladiza memoria puede jugarnos malas pasadas?


Perspectivas duales:

Sin duda uno de los puntos fuertes de la serie es su interesantísimo juego de perspectivas. La memoria es algo divertido, selecciona sólo algunos momentos de lo que hemos vivido y a veces puede jugarle malas pasadas incluso a la persona que lo está recordando, haciéndole ver las cosas de manera diferente a como las ha vivido. Nunca sabremos lo que realmente pasó, quién comenzó ese tórrido affair amoroso. Un mismo encuentro puede parecer y sentirse radicalmente diferente si nos basamos en puntos de vista y contextos distintos. En el recuerdo de Noah, Alison viste con faldas cortas y provocativas, lleva siempre el pelo suelto, cuando se encuentran en la playa ella le ofrece un cigarrillo del pecado, cual manzana de Adán. En cambio, cuando vemos los hechos a través de Alison, ella va mucho más modosita, menos despechugada, con vestiditos más largos que no muestran sus tentadores muslos, con el pelo recogido y és el quien le ofrece el cigarrillo de la tentación, símbolo del elemento desencadenante que lo comenzó todo aquella noche en la playa junto a la fogata.


Incluso a Helen, la vemos más atractiva en el recuerdo de Alison, porque la ve como una rival por el amor de Noah, en cambio en la memoria de Noah la vemos vestida de manera mucho más discreta, porque él a penas se fija ya en cómo va vestida su mujer, la tiene muy vista... ¿Qué versión deberíamos creernos más? Nos quedamos con la sensación de que estos dos narradores no son demasiado fiables; recordemos que dicha narración forma parte de la declaración que están prestando ante un detective que intenta averiguar las claves de un asesinato, por lo que ambos o al menos alguno de ellos podría estar mintiendo. Como espectadores tenemos la delicada labor de decidir por cuál de las dos versiones nos decantamos.


El hecho de ver dos veces la misma historia en cada episodio no resulta para nada aburrido, y ahí está el mérito de los guionistas, al contrario, te tiene doblemente atento a los detalles para ver las pequeñas discrepancias entre ambas versiones y para ver cuál de las dos parece más real a lo que pueda haber sucedido. Uno de los temas principales de la serie es la subjetividad: lo que recordamos, lo que olvidamos y lo que estamos dispuestos a admitir. ¿Miente uno de los dos? ¿Hay algo de verdad en ambas historias? ¿Están ambos mintiendo?


En los únicos momentos donde vemos a los personajes siendo ellos mismos, sin el filtro de la memoria subjetiva de uno de ellos, es en el interrogatorio. Allí no vemos a los personajes como se ven a si mismos, o como quieren que la gente les vea, sino como realmente son y eso también resulta tremendamente interesante, porque esos momentos son bastante breves, por lo que no puedes realmente fijarte detalladamente en cómo son cuando o se están representando a si mismos.



Constantes giros y vueltas de tuerca:

Ya en el piloto vemos un momento relacionado con el hijo mediano de Noah y Helen, que por unos segundos te deja totalmente en shock, no lo revelaré para los que aún no hayan comenzado la serie, sólo diré que a esas alturas uno aún no sabe cuál es el tono, ni por dónde irán los tiros, por lo que como inocentes espectadores que somos, nos tragamos todo lo que se nos muestra en pantalla y los inteligentes a la par que retorcidos guionistas de "The Affair" se aprovechan de nuestra ingenuidad. Constantemente vemos elementos que no acabamos de enteder en la primera de las versiones de la historia y luego cuando la completamos con la otra cara de la moneda, terminamos de entender, o no, lo que realmente estaba sucediendo.


Como es habitual en las series de Showtime, también quiero dar una especial mención a los interesantes títulos de crédito con la estupenda canción de Fiona Apple llamada "Container", unos títulos de crédito que también se benefician de la maravillosa fotografía que ofrecen las vistas marinas de la pintoresca ciudad de Montauk, con sus hermosos cielos azules y sus abiertas extensiones de océano que ofrecen un marcado contraste con la cruda y oscura narración que se va desarrollando. El vaivén de las olas y las extensiones de hierba ondeantes al viento son un abrupto contraste con la fría habitación de interrogatorios donde tiene la conversación con el detective.


La verdad es que "The Affair" ha conseguido llamar mi atención, y allí estaré en septiembre de este año que acabamos de comenzar para asistir al comienzo de su segunda temporada.

David

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchísimas gracias, Javier.

      Me alegro que te haya gustado. Gran serie, a ver qué nos depara la segunda temporada. De momento el primer episodio, que se emitió el domingo pasado pinta muy bien, con la incorporación del punto de vista de Helen, magnífica Maura Tierney, que a mí ya me conquistó en Urgencias :)

      Un saludo y muchas gracias por pasarte por el blog y comentar :)

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