viernes, 19 de diciembre de 2014

Mafiosos sobre ruedas


Anarquía: resistencia para la liberación de la mente, para el dominio de la religión. Liberación del cuerpo humano del dominio de la propiedad. Liberación de los grilletes y de la restricción gubernamental. Se soporta en un orden social basado en la libre agrupación de los individuos. El pasado martes 9 de diciembre finalizó tras 7 temporadas y un total de 92 episodios la fantástica serie "Sons of Anarchy" (SoA) de la cadena FX, una serie creada por el escritor, productor, director y actor Kurt Sutter, que tenía en su haber su colaboración con otra serie aclamada por la crítica, "The Shield". SoA gira en torno a un club de moteros criminales llamado SAMCRO (Sons of Anarchy Motorcycle Club, Redwood Original), que está envuelto en varios negocios sucios, que incluyen sobre todo el tráfico ilegal de armas en la ficticia ciudad de Charming (bonito nombre para una ciudad que de "charming"/encantadora tiene bien poco, una de esas ciudades que cuando uno ve anunciada la salida en la carretera, es mejor pasar de largo...). Está claro que los "Sons" no viven de las ganancias del taller de motos "Teller", todo Charming lo sabe, incluso el sheriff. A veces los "Sons" incluso consiguen arreglar asuntos sucios que la policía no es capaz de solucionar (por ejemplo, cuando se encargan de ayudar al padre de una niña de 13 años que ha sido violada por un pallaso en una feria llamada "Fun Town"). El elemento desencadenante de toda la trama es el hecho de que Jackson "Jax" Teller (vice-presidente del club, como el de la colonia: Busco a Jax...) comienza a cuestionarse sus propios actos y los de su club, sobre todo a raíz de su reciente paternidad.


Se trata de una serie con mucha testosterona, llena de greñudos de pelo grasiento, machotes barbudos y guarretes, chupas de cuero, tatuajes y muchos puñetazos; una serie que huele a sobaco, a Varon Dandy, a calcetín sudado. Una serie sobre un clan parecido al que formaban Toni y sus secuaces en "Los Soprano", un clan que se toma muy a pecho las traiciones y que imparte crueles castigos sobre aquellos que faltan a la lealtad del club. La serie tiene todos los ingredientes necesarios para hacerla interesante y convertirla en todo un culebrón: incestos, abortos secretos, violaciones, torturas, secuestros de bebés, hombres con DMC (Desorden de Masturbación Compulsiva), ajustes de cuentas, ruletas rusas, contactos con la IRA, sobredosis, curas malvados, muchos cuernos, mucho sexo y mucha, mucha muerte.


Uno de sus puntos fuertes, como en la mayoría de series actuales, han sido sus carismáticos personajes. Por un lado, tenemos a Jax Teller, interpretado por el actor británico Charlie Hunnam, que finalmente decidió no ser Christian Gray en "50 sombras de Gray"; actor que habíamos podido ver en la versión UK de "Queer as Folk". Este actor con carita de buen niño aquí se convierte en un bad-ass en toda regla, cuyo personaje desea en mucho momentos abandonar el clan y llevar una vida "normal", pero que poco a poco va entrando en el lado oscuro y va perdiendo su alma, su compasión, para convertirse en un ser despiadado, capaz de matar a todo aquel que ponga en peligro al club del que tan fervorosamente forma parte. El personaje a lo largo de las 7 temporadas experimenta un verdadero descenso a los infiernos.


Otro personaje que me fascina es el de Gemma Teller, la madre de Jax, interpretada por la veterana actriz Katey Sagal, quien ya había formado parte de un sitcom de mucho éxito en Estados Unidos y que duró la friolera de 11 temporadas, llamada "Married With Children" (Matrimonio con hijos), la única actriz del reparto que consiguió llevarse a casa un Golden Globe, en este caso, el de mejor actriz de reparto. Ya en el episodio piloto resulta uno de los personajes más atrayentes, ya que intuímos que guarda grandes y graves secretos a su hijo, cuando la vemos quemando viejas fotos que ocultan viejos secretos, que pueden hacer mucho daño. Adoro esas mechas horteras, más feas que las de Lydia Lozano, pero que ella luce con toda la dignidad del mundo. Me encanta que tenga por mascota una cacatúa. Me encanta lo bien que presume de la cicatriz que tiene en el pecho, justo en el canalillo, ella misma ya se encarga de abrirse los botones de sus ajustadas camisas para lucirla y que todo el mundo se dé cuenta de que es una tiparraca dura. Me encanta ese tic que hace con los dedos cuando sujeta el cigarrillo. Y me encanta la mala leche que gasta cuando comienza a sufrir los primeros sofocos de la menopausia. Gemma viene a ser la Carmela Soprano de SoA, una verdadera maestra en el arte de guardar y enterrar secretos por el bien del clan. A Gemma Teller no se la puede engañar, no se le escapa nada, es más viva que una culebra. La actriz también hizo sus pinitos como cantante (y lo hizo de maravilla) encargándose de interpretar muchas de las maravillosas canciones que aparencen a lo largo de la serie, cuya banda sonora es muy recomendable.


Obviamente, toda serie que se precie tiene que tener su historia de amor, por lo que Jax tiene cerca al gran amor de su vida: Tara Knowles (interpretada por la actriz Maggie Siff, vista en los primeros episodios de "Mad Men"). Tara es el amor de juventud de Jax y ha vuelto a la ciudad de Charming después de un largo período fuera de la ciudad para ocupar un puesto como doctora en el hospital. Tara será uno de los principales motivos por los que Jax se planteará dejar el club en muchas ocasiones, sabiendo que si sigue en él, no sólo está en peligro su vida, sino también la de Tara. Al club le vendrá verdaderamente bien tener una doctora dentro, ya que cada vez que alguno de ellos es herido de bala, no tienen que ir al hospital y reportarlo a la policía, sino tan sólo esperarar a que Tara aparezca y lo cure en el garaje del taller. Muy interesante es la relación entre Tara y su suegra (Gemma): se detestan, como toda nuera y suegra, pero en el fondo se respetan y se quieren. Aún así, la tensión entre ellas es algo latente, que llevará a situaciones tremandamente impactantes. La otra mujer importante en la vida de Jax es Wendy Case (Drea de Matteo, Adriana en "Los Soprano"), una yonqui, madre del primer hijo de Jax, que irá apareciendo de manera intermitente en la serie. Una rubia y una morena luchando por los fibradetes brazotes del rubito de Jax, ese melenas, terror de las nenas...


Luego tenemos al resto de miembros del club, entre los que destacamos a Clarence "Clay" Morrow, intepretado por Ron Perlman (ese actor de rostro simiesco, que interpretó a Hellboy en las dos películas de Guillermo del Toro). Clay es el jefe de SAMCRO y el nuevo marido de Gemma, después de que ésta se quedara viuda del padre de Jax (J.T.) y que en todo momento parece que tuvo algo que ver con la muerte de J.T., ya que éste quería abandonar el club antes de su repentina y misteriosa muerte. Durante toda la serie tenemos como hilo argumental el diario de J.T., cuyas páginas ocultan grandes secretos que podrían cuestionar muchas cosas acerca del club. Al parecer J.T. quería dejar el tráfico de armas y comenzar negocios legales. La situación de Clay se hace muy tensa durante la cuarta temporada, en la que muchos de los miembros desean que "abdique" de su cargo, comienzan a haber grietas importantes en el grupo y se comienza a mascar la tragedia de sus miembros... Me pareció especialmente interesante el Clay herido y debilitado de la quinta temporada, obligado a llevar una bomba de oxígeno el resto de su vida, como uno de los hombres a los que mató a traición, porque quien a hierro mata, a hierro muere...


SoA tiene un montón de personajes secundarios interesantes. Tenemos a Wayne Unser, el jefe de policía de Charming, un personaje entrañable, que ayuda en todo lo que puede al club, al que le es eternamente leal, aunque estén envueltos en negocios ilegales. Es un personaje triste, que despierta mucha ternura. Eternamente enamorado en secreto (a voces) de Gemma Teller, el gran amor de su vida y que está sufriendo un cáncer de estado avanzado durante toda la serie, pero (pequeño SPOILER), el cáncer no es capaz de acabar con el bueno de Wayne. Tenemos a Juice, un tipo simplón, para el que es tremandamente importante formar parte del club, y que entrará en terribles conflictos personales. Opie, el mejor amigo de Jax, cuya vida estará llena de tragedias, entre muchos más.


Entre los "villanos" de la serie, me gustaría destacara la maléfica agente Sthal, un personaje verdaderamente molesto y antipático, con esos labios de colágeno y esa cara de eterna restreñida, siempre cabreada, no hay quien la aguante. Es verdaderamente mala, manipuladora y una mentirosa profesional. Para gustazo de los fans de la serie (SPOILER), la agente Stahl recibirá su merecido...


La serie fue cociendo a fuego lento un sinfín de tragedias de determinados personajes, cuyo destino no podía terminar bien, como sucedía en la ya mencionada serie "Los Soprano". Y, a raíz del impactante season finale de la sexta temporada, poco a poco los personajes fueron recogiendo los frutos de lo que habían ido sembrando a lo largo de las temporadas anteriores. Ha sido un digno y coherente final para estos nuevos cowboys del S.XXI, que seguro que no ha decepcionada a ninguno de los fans.

David


viernes, 17 de octubre de 2014

Previously on E.R.


Enfermeras que intentan suicidarse, estudiantes de medicina apuñalados por un paciente esquizofrénico, médicos diagnósticados de un cáncer en estado muy avanzado, hélices de helicópteros que amputan brazos de doctores, helicópteros que caen justo en la puerta principal de un hospital, vertidos de substáncias químicas altamente tóxicas, ambulancias que explotan con trágicas consecuencias... Los guionistas de la fantástica serie "E.R." (en España conocida como "Urgencias") lo dieron todo para que no decayera la fiesta. Los personajes venían, se iban y volvían a venir, algunos morían, otros lo dejaban todo por amor, otros encontraban una oferta de trabajo que no podían rechazar..., pero "E.R." mantenía el tipo, demostrando que nadie era imprescindible; la serie seguía funcionando, incluso perdiendo a sus personajes principales. E.R. encontró la combinación de fármacos perfecta para mantener a los espectadores enganchados durante 15 temporadas y un total de 331 episodios, manteniendo unas audiencias bastante dignas que oscilaron entre los 25 y los 10 millones de espectadores.


La longeva serie dio comienzo en septiembre de 1994 con un piloto repleto de acontecimientos dramáticos: John Carter (Noah Wyle) se presenta para su primer día de interinaje en el County General Hospital de Chicago, el Dr. Greene (Anthony Edwards) estudia una oferta para entrar a trabajar en la medicina privada, la Dra. Susan Lewis (Sherry Stringfield) trata a un paciente con un cáncer avanzado, el Dr. Doug Ross (George Clooney) se enfrenta a una mujer por el posible abuso de su hija, y la serena enfermera Carol Hathaway (Julianna Margulies), es llevada al quirófano después de un aparente intento de suicidio. ¡Esto sí que es manera de empezar una serie y sólo era el comienzo! Luego vendrían otros personajes imprescindibles como el arrogante pero muy profesional Dr. Peter Benton (Eriq La Salle), la sufridora asistente física Jeanie Boulet (Gloria Reuben), la coja, ambiciosa y pelirroja Dra. Kerry Weaver (Laura Innes), El entrañable Dr. Luka Kovac (Goran Visnjic), la primero enfermera luego Dra. Abby Lockhart (Maura Tierney, desde el domingo pasado en la interesantísima "The Affair" de la cadena Showtime), la británica Dra. Elizabeth Corday (Alex Kingston) el molesto Dr. Robert Romano (Paul McCrane), la encantadora Dra. Neela Rasgotra (Parminder Nagra), el rockero Dr. Ray Barnett (Shane West), la entregada enfermera Samantha Taggart (Linda Cardellini), entre muchísmos otros... Y sirvió de trampolín a muchos de estos actores y actrices que ahora están triunfando.


 
La serie tuvo un ritmo adrenalínico de principio a fin y mantuvo el interés de los espectadores con un montón de momentos inolvidables de los cuales haremos un pequeño recordatorio porque realmente merece la pena (contiene SPOILERS):

1) Lucy y Carter son apuñalados por un paciente (Temporada 6): Mientras el personal del hospital está celebrando felizmente el día de San Valentín en el vestíbulo, Lucy (Kellie Martin) y Carter son apuñalados por un paciente esquizofrénico en una sala de renonocimiento médico. Ver a los doctores yaciendo sobre charcos de su propia sangre, incapaces de pedir ayuda mientras los demás miembros del hospital se lo pasan bomba celebrando el amor, resulta realmente inquietante. El fatídico incidente ocasionó finalmente la muerte de la pobre Lucy y convirtió a Carter en un adicto a los analgésicos, casi nada...

2) Jeanie Boulet descubre que es VIH positiva (Temporada 3): La asistente física Jennie Boulet es una mujer joven, guapa, profesional, casada. Todo en su vida parece estar perfectamente encauzado, hasta que descubre que su mujeriego e infiel marido le ha contagiado el VIH. Esto ocurría en 1996/1997, mucho han canviado las cosas por lo que a esta enfermedad se refiere desde entonces. Por lo que en aquel momento fue todo un shock, convirtiéndose en el primer personaje principal con VIH de una serie. Este tema demostró que E.R. no era una serie de hospitales al uso y por otro lado demostró y divulgó la idea de que el diagnóstico del VIH no tiene por qué ser una sentencia de muerte y que se puede llevar una vida totalmente normal. Además planteó el dilema moral de si Jeanie debía o no seguir practicando actividades médicas en un hospital.

3) El valuoso brazo del Dr. Romano es amputado por la hélice de un helicóptero (Temporada 9): Que el Dr. Romano era insoportable era una verdad universal, quizás por eso los guionistas de la serie decidieron cebarse con él, y disfrutaron como gorrinos en el barro despedazándolo hasta terminar con su amargada existencia. Podríamos decir que el Dr. Romano era el villano de la función, con su calva y sus cuatro pelos de color panocha era un ser desagradable con complejo de Dios. Pues bien, el pobre Romano tuvo que bajar sus humos cuando un helicóptero llega al terrado del hospital para recoger a un paciente, con la mala suerte que una de las helices amputa de manera brutal uno de sus brazos. Pero los crueles guionistas decidieron no matarlo, eso no era lo suficientemente retorcido, decidieron hacerlo sufrir diambulando por el hospital siendo el médico manco durante algún tiempo, para acabar matándolo definitivamente una temporada o dos más tarde. Dicen que un rayo nunca cae dos veces sobre el mismo árbol (MeeeeeeeeeeeeK!!!, Incorrecto!), Romano murió aplastado por un helicóptero en la zona de ambulancias. Ironías de la vida... Aquí os dejo las dos escenas porque no tienen desperdicio:

 

4) La muerte de Mark Green (Temporada 8): Mark era el pilar de todos los miembros del hospital, su aspecto de tipo cualquiera, bonachón y entrañable le convirtieron en uno de los personajes más queridos de la serie. Por ese motivo, toda la historia de su cáncer, que duró unas cuantas temporadas, fue bastante dolorosa de ver. Finalmente, cuando la remisión del cáncer ya era imposible, Mark decidió retirarse a Hawaii con su familia y la Dra. Corday (el gran amor de Mark durante toda la serie) para morir en paz. Una preciosa y triste secuencia que se sucede al ritmo de esa versión de "Somewhere Over the Rainbow" con toques hawainos realizada por Israel Kamakawiwo`ole. Así, los miembros del hospital reciben una carta de la Dra. Corday donde les notifica la muerte de Mark. Sin duda, uno de los momentos más tristes de la serie.

5) Kerry Weaver sale del armario (Temporada 7): A esas alturas la Dra. Kerry Weaver ya era uno de los personajes más fascinantes de la serie, por lo que descubrir su verdadera orientación sexual sólo sirvió para profundizar más en su humanidad. Verla tirándole los trastos a la Dra. Legaspi (Elizabeth Mitchell) fue muy divertido. También remarcar que casi al final de su paso por la serie, la Dra. Weaver se sometió a una operación que hizo que dejara de ser la coja gruñona del hospital.

6) El Dr. Ross abandona el hospital (Temporada 5): Si alguien sacó provecho profesional de su paso por la serie, ese fue George Clooney, que se convirtió en todo un sex-symbol gracias a ella y que actualmente es uno de los actores más cotizados de Hollywood. Su tormentosa historia de amor con la enfermera Hathaway nos mantuvo engachados de principio a fin. ¿Fue Ross la verdadera razón por la que la enfermera Hathaway intentó suicidarse en el episodio piloto? Hathaway ataviada con ese horrible uniforme de enfermera de color melocotón consiguió ganarse nuestros sensibles corazoncitos. Todos veíamos que Hathaway y Ross estaban hechos el uno para el otro, pero Ross no podía mantener la cremellera de su pantalón subida durante mucho tiempo, por lo que Hathaway se convertía en la eterna sufridora en silencio. Pero finalmente consiguió llevarse el gato al agua. Y Margulies abandonaría la serie al final de la sexta temporada, cuando su personaje va a buscar a Ross a su preciosa casa del lago de Seattle para declararle su amor eterno y así ser felices y comer perdices para siempre. Afortunadamente la partida de Ross fue compensada con la aparición del Dr. Kovac, que venía a ser su alter-ego y la partida de la enfermera Hathaway fue compensada con la aparición de la enfermera Lockhart, que también pasaría a ser el principal interés amoroso del Dr. Kovac.


 7) Unos reclusos se escapan de la sala de urgencias (Temporada 12): Se trata del season finale de la temporada y fue uno de los más intensos. El ex de enfermera Sam Taggart es trasladado a la sala de emergencias del County General tras una pelea en la cárcel. Sin embargo, su verdadero plan era escapar. Cuando Luka se interpone en sus planes, lo drogan y lo atan a una camilla. Los prisioneros toman a Sam y a su hijo y se disponen a escapar. Abby embarazada se desmaya en la sala de trauma donde Luka está prácticamente inmovilizado, sin poder hacer nada por su esposa  y su bebé en camino que están en apuros.


Su escenario no era original, las series de hospitales llevan inundando las televisiones de todos los países desde hace muchísimos años. Entonces, ¿cuál fue el secreto de su éxito? Está claro que fueron los personajes, su química, el cómo los guionistas consiguieron que nos importaran, que sufriéramos por y con ellos, que quisiéramos que Benton y Carter se llevasen bien, porque en realidad sabíamos que bajo la coraza del implacable Benton se encontraban unos fuertes sentimientos paterno-filiales hacia Carter, que Carol consiguiera hacer que Doug dejara de sacar a pasear al pajarito cada noche por todas las calles de Chicago, que Kerry sacara la lesbiana fuerte que llevaba dentro y lo gritara a los cuatro vientos en pleno vestíbulo del hospital, que Romano se llevara su merecido (que lo hizo...), que Abby y Luka se dijeran el sí quiero...


La serie planteó una interesante temporada final (la 15) que hizo regresar a todos los personajes más importantes y carismáticos que habían ido pasando por la serie y que ya no formaban parte del elenco en sus últimas temporadas (incluso pudimos volver a ver a Mark en un emotivo episodio lleno de flashbacks...) y consiguió cerrar con la imagen que yo siempre había imaginado que sería la imagen ideal para el final de la serie. La cámara saliendo de la puerta de la sala de emergencias y elevándose hacia el cielo, observando cómo la vida y las emociones a flor de piel nunca cesan en la sala de urgencias del County General Hospital.

David

jueves, 21 de agosto de 2014

"The Killing" got finally killed off

Finalmente el pasado día 1 de agosto el canal on-line Netflix colgó en la red los 6 episodios que componen esta última temporada de la serie creada originariamente por la cadena AMC, y así de esta manera pudo acabar de cerrar todos los cabos sueltos que habían quedado por atar en el repentino final de la tercera temporada. Una serie de calidad como "The Killing" se merecía una conclusión en toda regla. ¿Que "The Killing" podría haber concluído tras sus dos primeras temporadas? Es cierto. A partir de la tercera, la versión americana de esta serie danesa (Forbrydelsen) se desmarcó de la original y, aunque quizás no estuvo a la altura de su arranque, en mi opinión seguía resultando interesante gracias a su interesantísima a la par que extrañísima pareja protagonista, los agentes Sarah Linden y Stephen Holder.


Situada en la tempestuosa ciudad de Seattle; la lluvia (como sucedía en Se7en de David Fincher) es el telón perfecto para esconder los crímenes que en ella se cometen, esa ciudad prácticamente rodeada de agua por todos los costados, por lo que sus profundidades se convierten en el cementerio perfecto para ocultar las víctimas de los crímenes más sórdidos. Pero esa lluvia no puede limpiar para siempre las trazas del delito, y los cuerpos hundidos tarde o temprano terminan saliendo a la superficie. Constantemente se nos muestran imágenes desde los interiores de los coches a través de sus cristales mojados, porque esa es la visión distorsionada que tienen los personajes de la realidad, es la manera en que los creadores de la serie quieren hacernos partícipes de la oscuridad, de la lobreguez, con la que los protagonistas ven todo lo que pasa frente a sus ojos, y por ello "The Killing" temporada tras temporada ha conseguido sorprendernos con sus insospechados culpables, que en mi caso, en ningún momento he visto venir con ninguna de las tres grandes historias de crímenes que la serie completa nos ha mostrado.

Claramente, durante sus 4 temporadas hemos sido los ojos de la agente Linden, por ello los responsables de la fotografía de la serie ya se han encargado de situar con bastante frecuencia la cámara a su espalda, a veces incluso pegada a su nuca (conocemos al detalle las caracterísiticas de su ceñida y larga coleta de color panocha), un punto de vista totalmente subjetivo que recuerda al de los personajes de la película "Elephant" de Gus Van Sant, que por un lado nos sumerge de lleno en los hechos y por otro lado resulta tremendamente inquietante, porque al igual que el propio personaje, no sabemos nunca lo que puede acecharle por la espalda. Sarah es un personaje algo incómodo, introvertido, de difícil trato, y con un físico que acompaña su rareza, esa piel blanca, ese cuello corto, esas arrugas en la frente (es una persona con una vida interior tortuosa, que ha tenido que pasar gran parte de su existencia con el ceño fruncido...), esa mirada ligeramente estrábica, ese pelo rojizo que también la convierte en un bicho raro (recordemos que menos del 1% de la población mundial son pelirrojos, por lo que esa particularidad les convierte prácticamente en una especie de mutación genética). Linden se preocupa mucho más por los muertos que por los vivos, se aboca de manera casi obsesiva a los casos que caen en sus manos, dejando de lado a sus parejas, a sus amigos e incluso a su hijo. En mi opinión, Mireille Enos, la actriz que ha encarnado a Linden, ha hecho un gran trabajo, que nunca ha sido reconocido por la academia. A ver si ahora que la serie ha sido finiquitada, se acuerdan de ella...


Pero la serie no sería lo que ha sido sin su partenaire, con el que forman una extraña pareja, con un aún más extraño URST incómodo y de difícil resolución. Estoy hablando de Stephen Holder (interpretado por Joel Kinnaman), un policía ex-drogadicto, con esa cara de malote, ese cabello grasiento y los cuatro pelos de su bigote y perilla, llega a Seattle para comenzar de cero su carrera y que pronto es el contrapunto perfecto para la rarita de Linden. Se protegen el uno al otro, incluso cuando saben que no están actuando correctamente. Sus conversaciones a altas horas de la madrugada en el interior de un coche con los cristales rociados con agua de lluvia, desprendían una intimidad real, palpable, pero también peculiar y diferente.


A partir de aquí, no seguid leyendo los que no hayáis visto aún la última temporada, porque puede contener SPOILERS, y luego no quiero disgustos... Esta última temporada no ha sido muy bien recibida por la crítica especializada, ha recibido una media de 5,3 en sus reviews, frente al 8,4 que recibió la primera, el 6,8 que recibió la segunda y el 6,9 que recibió la tercera, según Metacritic. En esta ocasión, no comparto la opinión con los profesionales en la materia. Cierto es, como he dicho antes que las dos últimas temporadas no están a la altura de las dos primeras, pero esta última ha sabido recoger lo que cosechó en la nueva trama abierta en la tercera temporada, todas las consecuencias tras descubrir la verdadera identidad de aquel asesino de chicas menores descarriadas, llamado "El flautista de Hamelin" ("The Pied Piper"), dado que atraía a sus víctimas con engaños, como el flautista del cuento atraía a las ratas con su flauta. Así esta última temporada retoma la acción justo en el momento después en el que la abandonamos en la anterior temporada, con Holder tranquilizando a Linden (que acaba de pegar dos tiros a Skinner, el policía que se encontraba tras la identidad del "Flautista" y que era a la vez amante de Linden). Holder le ha ayudado a borrar los rastros del crimen y a hundir el cuerpo de Skinner en las profundas aguas que rodean la ciudad de Seattle.


Esta vez la temporada, aunque con el tema del encubrimiento de la muerte de Skinner como trasfondo, ha centrado la trama en un caso de asesinato múltiple de una familia aparentemente perfecta (los Stansbury), de la que sólo se encuentra con vida el hijo mayor (Kyle), que ha recibido un tiro en la cabeza, pero que milagrosamente ha sobrevivido. Todo parece apuntar que ha sido él quien los mató, y que luego intentó, sin demasiado éxito, acabar con su propia vida. Pronto aparece la Coronel Margaret Rayne (la jefa de la academia militar en la que se encontraba internado Kyle), espléndidamente interpretada por Joan Allen (inolvidable por ejemplo en la película "La tormenta de hielo" de Ang Lee). Aquí a lo Jack Nicholson en "Alguno hombres buenos" como implacable coronel, vestida siempre con su uniforme y con un apretado moño a los Srta. Rottenmeier (yo espero que la nominen al Emmy a Mejor Artista Invitada, pero parece que la acedemia se olvida de "The Killing", como también se olvidó de la maravillosa interpretación que nos ofreció Peter Sarsgaard en la temporada anterior). Está claro que algo tienen las academias militares, con sus estrictos códigos de conducta, su represión, sus castigos, su competitividad, que las convierte en un inquietante escenario, ideal para crear misterios a lo "whodunnit" y la verdad es que ha funcionado la mar de bien para esta última temporada, en la que Linden, para variar, se ha obsesionado a lo grande con el caso del joven y conflictivo Kyle, que no recuerda nada de lo que ocurrió aquella noche, ni siquiera de si fue él mismo quien cometió los crímenes de la lujosa mansión de cristal de los Stansbury.


Este contexto militar también ha servido para sacar el lado más macarra e irónico de Holder que, como rebelde sin causa que es, no comparte para nada esa manera tan recta y estricta de pensar de las academias militares, con todas sus reglas y códigos de conducta, y no duda en burlarse de los soldaditos a los que interroga, refiriéndose a ellos como G.I.Joe's o Capitán América (ese humor burleta ha sido durante toda la serie una de las señas de identidad de este personaje). Como es habitual, la serie marea la perdiz para despistarnos sobre quién es verdaderamente el culpable del múltiple asesinato. Así nos presenta a un vecino de los Stansbury, que desde su casa, muy a lo "La ventana indiscreta" de Hitchcock, le hace fotos comprometedoras a la hija adolescente. Uno de los cadetes, que al parecer fue alumno de tenis de la fallecida Sra. Strasbury, con la que mantuvo un affaire cuando sólo tenía 16 años puede tener también papeletas para ser el responsable del crimen. Por lo que parece, la Sra. Strasbury (madre modelo) tenía una ferviente predilección por los chicos menores, incluso llegando a abusar de su propio hijo (Kyle), hecho que también le da a éste un posible móvil para ser el responsable de los crímenes; o cuando las sospechas se tornan hacia la Coronel Margaret Rayne (dado que descubrimos que mantuvo un affaire con el Sr. Stransbury (telita con la familia perfecta esta, la única que se salvaba era la niña de 6 años, y porque aún no había tenido tiempo de pecar...). Todas estas estrategias de los guionistas para despistarnos sobre el desenlace, siguen con el telón de fondo del tema de Skinner, cuya hija está buscando a su padre y a Linden y Holder cada vez les resulta más difícil soportar el peso de la mentira que están intentando tapar.

No desvelaré completamente el desenlace, pero sí que analizaré un poco cómo los creadores de la serie han decidido concluir a trama. El último episodio ha sido dirigido por Jonathan Demme (el director de la magistral "El silencio de los corderos"). A lo largo de la temporada, el crimen de Skinner se ha ido destapando y todos creemos que Linden terminará entre rejas, porque aunque mató al asesino de no-sé-cuántas chicas, cuyos cuerpos jamás serán encontrados, dado que yacen en el fondo de las aguas de la bahía, Linden le disparó sin motivo, pudiéndole haber arrestado, y para más inri, ocultó el cadáver bajo las mismas aguas donde yacían los cuerpos de sus víctimas. Pero finalmente no es así. Una aparición estelar de Billy Campbell (el senador Richmond de la primera temporada, obligado a vivir en un silla de ruedas por el resto de sus días) llega a la sala de interrogaciones donde se encuentra detenida Linden y le pasa unos documentos donde pone que Skinner se suicidó. Richmond no quiere un escándalo más, un policía responsable de todas aquellas muertes no es una buena publicidad para una ciudad que ya ha tenido que lidiar con casos muy escabrosos en los últimos años.

Finalmente, se nos presenta a modo de epílogo unas imágenes de la vida de los personajes unos años después. Holder se ha retirado del cuerpo de policía y trabaja en un grupo de terapia y Linden regresa a Seattle, también retirada del cuerpo, para visitar a Holder. A éste se le ilumina la cara al verla (claro, la quiere...). Allí tienen una conversación algo incómoda, pero enternecedora, donde Linden suelta una verdadera perla cuando dice "Quizá el hogar éramos nosotros, juntos, en ese estúpido coche. Eso lo era todo." Aún así Linden parece no querer comenzar una nueva vida con Holder en la que para ella es una ciudad llena de muertos, por fin quiere estar con los vivos. Así que Linden decide marcharse y contemplar Seattle desde el otro lado del lago, como en el póster. Pero ahí es donde los guionistas vuelven a jugar con nosotros por última vez, cuando Linden decide volver a ir a buscar a Holder y comenzar con él algo más que una relación de amistad o de camaradería, porque todos sabemos que estos dos seres extraños en el fondo están hechos el uno para el otro. Un final inesperadamente feliz para una serie muy que se ha caracterizado mayormente por su sombría oscuridad.

David


lunes, 16 de junio de 2014

The Children Are Coming (Final 4ª temporada de GoT)



Antes de todo, y para que luego no se me enfade nadie, quiero poner una "peasu" SPOILER ALERT! para advertir a todos aquellos que no hayan visto el season finale de la cuarta temporada que no sigan leyendo. La verdad es que la temporada prometía y ha estado al nivel. Hemos tenido de todo:

1) Una boda y un funeral: Este año no hemos asistido a una Boda Roja, pero hemos sido gratamente invitados a una Boda Púrpura, mucho más satisfactoria por otro lado... El convite empezó mal, pero tuvo un magnífico final de fiesta. Esta vez el sádico de George R.R. Martin decidió no cargarse a otro Stark, que bastante tienen con lo que tienen, y nos ha dado un gran regalo de bodas matando al más cabroncete entre los cabroncetes: Joffrey Lannister. Quizás nos hubiera gustado verle sufrir más, no sé... verlo echar espuma por la boca durante más tiempo, o más convulsiones, no sé... igual sí que la muerte por envenenamiento se queda algo corta con todas las aberraciones que este personajillo malnacido ha hecho pasar a otros personajes como a Sansa (que la pobre no sé como aguanta...).


2) Un plan sencillo: Cuando todos los dedos señalan a Tyrion o a Sansa como culpables de la muerte de Joffrey, descubrimos que quien realmente se encuentra tras el asesinato del hijito pródigo, a la vez que bastardo e incestuoso, de Cersei y Jamie es realmente Meñique, un verdadero manipulador y conspirador que desde la sombra está acercándose más que nadie en esta serie al preciado trono de hierro. Meñique salva/secuestra a Sansa durante el momento de conmoción que causa la muerte de Joffrey y se la lleva inmediatamente a casa de su tía Lysa (aquella hermana algo chiflada y "mu" fea de Catelyn Stark, viuda de Jon Arryn, quien fuera la Mano del Rey Robert Baratheon, un cargo que a su muerte recayó sobre el también fallecido Ned Stark). Allí Lysa hace una inquietante revelación a los espectadores cuando le dice a Meñique "¿Qué esposa haría las cosas que yo he hecho por ti? (...) Cuando me diste esas gotas y me dijiste que las vertiera en el vino de Jon. El Vino de mi marido. Y luego me dijiste que le escribiriera una carta a Cat diciéndole que habían sido los Lannister... " WOW!!!! Pero las cosas no acaban aquí... Pronto la loca de Lysa comienza a sentir celos de la relación entre Sansa y Meñique, pensando que éste la desea a ella, y Meñique, que no se anda con chiquitas, acaba lanzándola por la Puerta de la Luna, ese agujero sin fondo que se encuentra en el castillo de Nido de Águilas. Ya os digo yo que a Meñique no hay quien lo pare...



3) The White Walking Dead: Poco a poco, temporada tras temporada, vamos descubriendo más cosas de los Caminantes Blancos (White Walkers). En esta temporada hemos descubierto algo más sobre su interés por robar niños, aunque no sepamos realmente cuál es, sabemos que no los quieren para matarlos. La imagen de un caminante blanco sosteniendo un bebé como si fuera su hijo resultó altamente escalofriante.



4) El discurso del rey (de los enanos): Tyrion fue rápidamente tomado preso como principal sospechoso de la muerte de Joffrey. Cersei le tiene unas ganas locas... Nunca lo ha soportado, es una mancha para la familia y ahora tiene la excusa perfecta para deshacerse de él. Pero obviamente hay que celebrar un juicio para declararle inocente o culpable de los cargos de asesinato y conspiración que se le imputan. En este juicio tienen lugar dos momentos increíbles. El primero, la cruel traición de Shae (esa prostituta con un acento de no-sé-dónde, de la que Tyrion está profundamente enamorado) que, sorprendentemente y sin que sepamos el motivo, declara contra él. Y, el segundo, el peazo de speech que se pega Tyrion con dardos envenenados hacia su querido padre (Tywin) y su estimada hermana (Cersei). "Padre, quiero confesar. Yo os salvé. Salvé a esta ciudad. Todas sus vidas sin valor. Debería haber dejado que Stannis matara a todos. , padre. Soy culpable. Culpable. ¿Es eso lo que queréis oír? Soy culpable de un crimen mucho más monstruoso. Soy culpable de ser un enano. He estado en juicio por ello toda mi vida. Yo no maté a Joffrey, pero me hubiera gustado haberlo hecho! (a Cersei) Ver a tu vicioso bastardo morir me dio mayor alivio que mil putas mentirosas! Me gustaría ser el monstruo que creéis que soy! Me gustaría tener suficiente veneno para todos vosotros! Daría con gusto mi vida por ver cómo todos os lo tragáis!".


5) Ojo por Ojo: En esta temporada se nos presentó a un nuevo personaje que pronto se ganó nuestra simpatía. Estoy hablando de Oberyn Martell (AKA la Víbora Roja), un libertino sexual, de gran ingenio y lengua viperina. Durante el juicio, Oberyn se ofrece a luchar a muerte contra Montaña en un juicio por combate en nombre de Tyrion, dado que se ha acordado que si es capaz de ganar el duelo, será absuelto de la acusación de asesinato. Aunque Oberyn consigue clavarle una lanza con la punta envenenada a Montaña, éste con su último aliento de fuerza mata a Oberyn con una muerte cruel y dolorosa.


6) Cómo entrenar a un dragón: A esta Khaleesi sus mascotas se le están yendo de las manos... tendrá que aprender a amaestrar a sus dragoncitos, que ya no son dóciles cachorritos, sinó que son verdaderas máquinas de matar, que se cargan rebaños de ovejas enteros e incluso a inocentes pastorcillos y pastorcillas... Y a parte de este pequeño detalle, puede comprarse un mapa o una brújula o un GPS esta mujer, por favor..., que yo la veo algo perdida a la pobre...


7) El muro: Muchos son los seguidores de GoT que se quejaban de que todas las batallas de la serie tenían lugar fuera de campo, es decir que veíamos cómo se disponían para la batalla y en la escena siguiente los veíamos volver. Esto realmente en el libro es así en la mayoría de los casos y a los productores de la serie les viene muy bien, dado que no se tienen que gastar tanto dinero planificando costosas escenas de batalla. Pero en el episodio 4x09, justo el anterior al season finale, echaron la casa por la ventana, ofreciendo la mayor secuencia de lucha vista en GoT y me atrevería a decir que también en una serie de televisión (por el amor de Dios si hasta aparecieron mamuts y gigantes...). En esta batalla los Vigilantes de la Noche (con el cara plato de Jon Snow a la cabeza) se enfrentaron a un ataque contra los Salvajes (entre los que se encontraba Ygritte, aquella salvaje de pelos rojos que consiguió seducir a Jon y hacer que éste rompiera su voto de castidad robándole su flor..., además descubrimos que Jon no será muy expresivo, pero al menos es un crack haciendo el cunilingus). Pero bueno, la historia de estos Romeo y Julieta termina aquí, porque ella perece en el combate...


Así nos plantamos en el capitulazo que se emitió ayer noche, The Children. Un episodio donde prácticamente todos los personajes de la serie han tenido un momento más o menos importante. Un episodio donde ha habido acción, tensión, emociones a flor de piel y mucha muerte (4 personajes más o menos importantes se han reunido con Ned, Catelyn y Rob Stark).

Por un lado, tenemos a Jon Snow, justo depués de la batalla de Castle Rock del episodio anterior, que se encuentra con Stannis Baratheon, que viene con su ejército y con una invitada de honor Melisandre (más conocida como La Dama Roja, como seguidores de GoT ya sabemos que Rojo = Malo) que le echa una inquietante mirada a Jon; cuidado Jon que esta es mala, mala... Poco después vemos a Jon enterrando al amor de su vida, Ygritte.


Inmediatamente después, nos desplazamos a Desembarco del Rey, donde vemos a una Cersei desesperada por salvar a Montaña, que está con una pata en la tumba a causa del veneno que llevaba la punta de la lanza de Oberyn, pero parece que hay poco que hacer. Luego vemos a Cersei teniendo una seria conversación con su padre (la última...), donde le dice que no se casará con Loras, que se quedará en Desembarco del Rey cuidando de su hijo Tommen (el nuevo rey, tras la muerte de Joffrey) y también aprovecha para confesarle algo que todos (incluído el propio Tywin) sabíamos, pero que nunca habíamos escuchado por boca de la propia Cersei: que ama a Jamie y que tanto Joffrey como Tommen son hijos de esa relación incestuosa. Tras la tensa conversación con su padre, Cersei se dirije a la habitación de Jamie, le comenta lo que le ha dicho a su padre, y lo celebran con un apasionado beso.

Khaleesi, que lleva ya dos temporadas liberando esclavos para convertirlos en sus fieles soldados libres, se ve obligada a encadenar a sus dos dragones en las mazmorras de Meereen, porque sus dragoncetes están descontrolados churruscando ovejas e inocentes pastorcillas, y sí, he dicho dos dragones, porque el tercero (su ojito derecho, Drogon) está desaparecido en combate...


En algún lugar remoto del Norte, se encuentran Bran, Hodor y los hermanos Reed, que están en busca del Árbol de los Muertos, donde esperan encontrar al cuervo de los tres ojos, para que cure a Bran o para que le dé respuestas. Pero el camino hacia el árbol no es fácil porque son atacados por un numeroso grupo de esqueletos andantes que salen de debajo de la nieve por todas partes (impresionantes efectos especiales los de esta secuencia). Jojen Reed sacrifica su vida para salvar la de Bran (muerte número 1), tal como él mismo ya había presagiado en un sueño premonitorio que tuvo. Los otros tres consiguen huir gracias a un miembro del clan de los Niños del Bosque, una especie de mezcla entre elfos y nativos americanos, que son capaces de tirar bolas de fuego contra sus enemigos. Este Niño del Bosque les guía hasta el Árbol de la Muerte y allí por fin Bran se encuentra con el cuervo de los tres ojos, en esta ocasión en su estado original, con el cuerpo de un anciano. El anciano le dice que lo curará, a lo que Bran responde ¿Seré capaz de volver a andar?, y entonces el anciano hace una gran revelación cuando con rotundidad le responde !No, volarás!




Arya sigue su camino con el Perro, pero se cruzan con otros dos personajes, Brienne y Pod (recordemos que Brienne prometió a Catelyn antes de morir que protegería a sus dos hijas Sansa y Arya). Esta secuencia tiene dos puntos fuertes. Por un lado, está el hecho de ver cómo Arya se ve reflejada en la figura de Brienne (otra mujer que, en contra de los estándares, ha dedicido convertirse en guerrera). Y por otro lado, tiene lugar una acalorada pelea entre Brienne y Perro por la "custodia" de Arya y lo dan todo: patadas en las partes nobles, orejas arrancadas de un mordisco y muchos muchos puñetazos en la cara. Finalmente, es Brienne la que gana la pelea, pero se va sin Arya, porque ésta se ha escondido durante la pelea. Cuando Brienne ya se ha ido, Arya sale de su escondite y se dirije hacia Perro, que yace en el suelo muy malherido. Perro (derrotado por una mujer) le pide a Arya que lo mate, pero ésta le roba el dinero y lo deja allí abandonado y moribundo (¿muerte número 2?).


El plato fuerte está reservado para Tyrion, que está en su celda esperando el momento de ser ejecutado. Pero de pronto aparece Jamie y lo libera, lo guía por un pasadizo que le llevará a su liberación. Se despiden con un tierno y sincero abrazo. Pero antes de huir, Tyrion decide hacer una pequeña visita a la que era su habitación (la habitación de la Mano del Rey) y allí sobre la cama se encuentra a Shae desnuda, esperando a su nuevo amante (¡¡¡¡Tywin!!!!), si es que en el fondo esto es un culebrón a lo "Dinastía", donde han subsitituído la laca y las hombreras por las espadas y las armaduras. El dolor, la rabia y los celos de Tyrion ante la nueva traición de Shae son tales, que no puede controlar su ira y acaba estrangulándola... (muerte número 3). Tyrion mata con sus propias manos al gran amor de su vida, a la única mujer a la que verdaderamente ha amado.


Pero el mosqueo de Tyrion no termina aquí. Tyrion pilla un arco con flechas dispuesto a dar caza a su padre (ese padre que nunca le ha querido, ese padre que siempre le ha repudiado y que ahora además le ha traicionado acostándose con el gran amor de su vida). Tyrion se dirije al final de un pasillo, abre una puerta y allí se encuentra a Tywin sentado sobre un trono, pero no un trono forjado con las espadas de todos los reyes victoriosos, sino otro tipo de trono, concretamente un retrete. Sí, muy queridos seguidores de GoT, Tywin Lannister estaba plantando un pino... En ese insólito lugar, Tyrion y Tywin tienen su confrontación, Tywin llama "puta" a Shae, Tyrion le advierte que si vuelve a hacerlo, lo matará; pero nadie le dice a Tywin Lannister lo que debe hacer, ni siquiera cuando está cagando, y cuando vuelve a insultar a Shae, Tyrion dispara una flecha certera sobre el pecho del patriarca de los Lannister (muerte número 4), que muere de la manera aristocrática que se merece, sobre un trono forjado por su propia mierda... No se me ocurre manera más brillante para despedirnos de este molesto personaje.

Finalmente, Arya se dirije a un puerto cercano y allí le pide al capitán de una nave que la deje embarcarse en dirección a Braavos. En un primer momento, el capitán se niega a aceptarla, pero ella le muestra la moneda que el Hombre sin Rostro le regaló en la segunda temporada y luego le pronuncia la frase Valar Morghulis ("Todos los hombres deben morir" en Valirio) y éste la acepta inmediatamente. Y así nos embarcamos en un nuevo viaje hacia la quinta temporada que llegará en 2015, una larga espera después de esta fantástica cuarta temporada.

David