viernes, 20 de febrero de 2015

El Seriátrico: Luz de luna (Moonlighting)


"Agencia de detectives Luz de luna. Le ayudaremos a resolver su caso, a su novio encontraremos y si necesita algún consejo, con gusto se lo daremos. Le han robado el monedero, con el ladrón daremos. Estamos en la brecha si el asesino acecha. Somos una agencia con clase y en los precios no hay desfase" Es uno de los ocurrentes versos que la Srta. DiPesto, aquí en España era la Srta. Topisto (secretaria y recepcionista de la agencia de detectives Luz de luna) soltaba cada vez que recibía una llamada. Ha llegado el momento de rendirle homenaje a esta serie de difícil clasificación: en parte comedia romántica, en parte serie detectivesca, y por otro lado metaserie, con sus constantes referencias a otras series, a películas o incluso a ella misma, cuando los protagonistas se dirigían a los espectadores, rompiendo la cuarta pared, aunque no de manera inquietante como Kevin Spacey en "House of Cards", sino de manera simpática y autorreferencial.


"Luz de luna" toma como punto de partido el momento en que Maddie Hayes (Cybill Shepherd), una modelo en horas bajas, cae en bancarrota. Su contable le aconseja que venda algunos de los negocios en los que invirtió, entre los que se encuentra una pequeña agencia de detectives, de la que prácticamente no había ni oído hablar. Maddie se dirige a la agencia con la intencíón de cerrarla, pero allí se encuentra con el descarado David Addison (un jovencito Bruce Willis), con el que rápidamente se crea un rifi-rafe que durará 5 temporadas y que no le pondrá las cosas fáciles a Maddie.


Cybill Shepherd ya era una estrella más o menos consolidada en aquel entonces cuando dio comienzo la serie en marzo de 1985 en la cadena ABC. Su belleza y su encanto eran innegables, pero su personaje de Maddie traspasó todas las expectativas. Ese peinado, que muchas mujeres de la época intentaron copiar llevando recortes del Teleindiscreta a su peluquera de toda la vida y diciéndole algo así como "Bonita, esto es lo que quiero...". Esas camisas de seda, que lucieron toda la gama cromática del rosa y los colores pastel. Esas hombreras que acentuaban todavía más las ya de por sí anchas espaldas de la actriz (eran los ochenta, si eras una working girl y no llevabas hombreras no eras nadie...). Siempre estupenda con su bolso a juego con los zapatos. Vamos, todo un fenómeno para la moda femenina de la época...


Pero si alguien sacó verdaderamente provecho de su intervención en "Luz de luna" fue el hasta entonces desconocido Bruce Willis, que con el insolente, deslenguado y encantador sinvergüenza David Addison consiguió ganársenos a todos. Con su media sonrisa picarona, esas entradas interesantes, su incontinencia verbal y esa miradita hizo que no sólo la buena de Maddie cayera rendida a sus pies, sino el propio Hollywood, puesto que este papel catapultó su carrera y lo convirtión en uno de los héroes de acción más emblemáticos (el John McClane de "La jungla de cristal"). Willis era 5 años más joven que su compañera de reparto, estrenó la serie pues con treinta añitos recién cumplidos. Sólo él era capaz de conseguir que algo tan hortera como llevar gafas de sol en una oficina o dentro de un bar nocturno tuviera un encanto especial. Incluso cuando aparecía tirado en su despacho, con ojeras y un aspecto andrajoso y desaliñado los lunes tras su fin de semana de juerga, tenía su encanto...

Está claro que una de las claves del éxito de la serie fue la química existente entre estos dos actores, una química que traspasaba la pantalla, un URST en toda regla. Estaba claro que estos dos eran algo más que socios. La entrañable Srta. DiPesto y todos los telespectadores estábamos convencidos de que estaban hechos el uno para el otro, sólo faltaba que ellos dieran un respiro a sus continuas trifulcas y se dieran cuenta de que todo eso no era más que un refrenado deseo de estar juntos. Sus peleas eran antológicas, imposible contar las sartas de improperios que se lanzaban, los puñetazos, bofetadas y pisotones que Maddie le arreó a David a lo largo de toda la serie. Constantes gritos saliendo de sus oficinas. La de veces que se tiraron jarrones de flores o pisapapeles en los depachos, cuyas puertas debían ser de madera de roble, para poder resistir el sinnúmero de portazos que les pegaron...


                                    David (le trae flores a Maddie): Las vi y me acordé de ti...
                                    Maddie: ¡Son de plástico!

En la tercera temporada, desarrollaron al máximo el potencial de la relación entre ellos, cuando hicieron aparecer un antiguo amor de juventud de Maddie (Sam, nada más y nada menos que un astronauta interpretado por Mark Harmon) y eso despierta los celos más irracionales en David, que incluso boicotea una velada de Maddie y Sam en un restaurante de etiqueta, con la excusa de que necesita hablar con ella sobre un caso de la agencia. Revisionándolos, me enganché un montón en esta parte. Todo ello fue el detonante de que David y Maddie terminaran juntos Aaunque sólo fuera durante algún tiempo) y de que tuvieran una primera cita oficial en una lavandería abierta las 24 horas, la escena de amor más romántica en una lavandería que he visto, con permiso de Isabel Coixet. Hacia el final de la tercera temporada, la actriz Cybill Shepherd se quedó embarazada, como la noticia no fue capaz de eludir a la prensa, tuvieron que adaptar el guión de la serie a la nueva situación.


Otro elemento entrañable, sobre todo si se revisiona la serie hoy en día, es ver cómo han cambiado las cosas. Esos detectives que sin usar los móviles eran capaces de comunicarse e incluso resolver casos, increíble pero cierto. Me encanta que en la agencia reciban cartas y no mails. Maddie en la era pre-Excel haciendo números de las ganancias de la agencia con una calculadora gigantesca a lo azafata del Un, dos, tres. Esos horterísimos (vistos desde la perspectiva actual) ascensores de paredes doradas que servían para llegar a la planta en la que se encontraba la agencia. Recursos televisivos que ahora resultan tremendamente retros, como la pantalla partida cuando David y Maddie hablan, perdón, discuten por teléfono. Revisisionando los episodios, me teletransporté completamente a aquella época en la que yo estaba en 5º de E.G.B y cada viernes comentaba con los compañeros de clase el episodio que TVE1 (no había mucha opción de canales para aquel entonces) había emitido la noche anterior.


Fue una serie pionera en muchos sentidos, a su creador Glenn Gordon Caron (que en el 2000 volvería a tener un gran éxito con la serie "Medium") le encantaba hacer experimentos; por ello pudimos ver un episodio ambientado en la Padua medieval, con todos los personajes vestidos como caballeros, doncellas y escuderos; otro en blanco y negro, presentado por el mismísimo Orson Welles, a lo cine noir, con Cybill Shepherd con un peinado a lo Rita Hayworth en "La dama de Shanghai" cantando con su propia voz el "Blue Moon" mientras Bruce Willis, le acompañaba a la trompeta; incluso un episodio presentado como un pseudo-documental. A los guionistas no les importó arriesgarse y en muchas ocasiones salieron airosos de los propios retos que se marcaron.


Algunos de los casos que tenían que resolver como detectives no estaban nada mal y eran bastante originales. Un caso en el que el "presunto" cadáver acaba convirtiéndose luego en el principal sospechoso de otro asesinato perpetuado tras su "presunta" muerte. Otro en la que el cadáver es un pintor cuya última obra antes de morir es un retrato de Maddie, al que ella no conocía, ni siquiera había posado para él. Una mujer, cuyo esposo acaba de fallecer y se planta en la agencia de Maddie y David para pedirles que velen al muerto la noche antes de ser incinerado, porque éste cuando estaba en vida juró matarla desde el más allá. Otro cliente pide los servicios de los detectives tras haber asesinado a su esposa, porque un día después de matarla, recibe una llamada de la víctima. Todo ello se prestó a que hubiera constantes escenas de acción, persecuciones de coches o luchas cuerpo a cuerpo en las azoteas de los edificios de Los Angeles. Se usaban muchos recursos de manual de guión cinematográfico, pero que funcionan a la perfección, como la ley que dice que si no ves a alguien morir en pantalla, aunque todo indique que ha muerto, puede seguir vivo.

Como he dicho antes, otro punto fuerte de la serie eran sus metarreferencias constantes, en las que los personajes mismos dejaban claro que se encontraban dentro de un programa de televisión, interpelando al espectador, o cuando se planteaba un dilema o una cuestión soltando frases como "A ver lo que dice el guión", o David cuando se encontraba en una situación que no tenía ni pies ni cabeza soltaba comentarios como "Están de huelga los guionistas ¿o qué?" . O incluso a veces ellos mismos eran los que presentaban el episodio, como si se tratara de "La hora de Alfred Hitchcock".

La serie fue cancelada repentinamente en su quinta temporada. Cybill Shepherd había dado a luz a gemelos, por lo que andaba algo ocupada, Bruce Willis estaba bastante ocupado ahora que era una estrella solicitada en Hollywood gracias a su intervención en "La jungla de cristal" y las audiencias de la serie habían caído estrepitosamente. Su final fue precipitado, pero una vez más el ingenioso equipo de guionistas dio con un recurso original. Tras la boda de Agenes y Herbert, David y Maddie regresan a la agencia y se encuentran con un grupo de gente retirando el decorado. Ellos no entienden lo que está pasando hasta que un productor ejecutivo de la cadena ABC les notifica que la serie ha sido cancelada, que la gente ya no soportaba más sus gritos y que no había podido aguantar que nunca terminaran juntos. Incluso durante ese episodio se estaba llevando un caso de la semana (el ahora emblemático "Caso Anselmo"), que quedará eternamente por resolver, debido al repentino y agridulce final de la serie.


Por siempre, Maddie Hayes, David Addison, Agnes DiPesto, con el noviete que le encontraron hacia la tercera temporada el Sr. Herbert Viola o incluso un espontáneo de la oficina, que de vez en cuando tenía su minuto de gloria a parte de un apellido ridículo MacGillicudy, formaran parte de la historia de la televisión para toda una generación que no se olvida de esta maravillosa serie.

David




jueves, 21 de agosto de 2014

"The Killing" got finally killed off

Finalmente el pasado día 1 de agosto el canal on-line Netflix colgó en la red los 6 episodios que componen esta última temporada de la serie creada originariamente por la cadena AMC, y así de esta manera pudo acabar de cerrar todos los cabos sueltos que habían quedado por atar en el repentino final de la tercera temporada. Una serie de calidad como "The Killing" se merecía una conclusión en toda regla. ¿Que "The Killing" podría haber concluído tras sus dos primeras temporadas? Es cierto. A partir de la tercera, la versión americana de esta serie danesa (Forbrydelsen) se desmarcó de la original y, aunque quizás no estuvo a la altura de su arranque, en mi opinión seguía resultando interesante gracias a su interesantísima a la par que extrañísima pareja protagonista, los agentes Sarah Linden y Stephen Holder.


Situada en la tempestuosa ciudad de Seattle; la lluvia (como sucedía en Se7en de David Fincher) es el telón perfecto para esconder los crímenes que en ella se cometen, esa ciudad prácticamente rodeada de agua por todos los costados, por lo que sus profundidades se convierten en el cementerio perfecto para ocultar las víctimas de los crímenes más sórdidos. Pero esa lluvia no puede limpiar para siempre las trazas del delito, y los cuerpos hundidos tarde o temprano terminan saliendo a la superficie. Constantemente se nos muestran imágenes desde los interiores de los coches a través de sus cristales mojados, porque esa es la visión distorsionada que tienen los personajes de la realidad, es la manera en que los creadores de la serie quieren hacernos partícipes de la oscuridad, de la lobreguez, con la que los protagonistas ven todo lo que pasa frente a sus ojos, y por ello "The Killing" temporada tras temporada ha conseguido sorprendernos con sus insospechados culpables, que en mi caso, en ningún momento he visto venir con ninguna de las tres grandes historias de crímenes que la serie completa nos ha mostrado.

Claramente, durante sus 4 temporadas hemos sido los ojos de la agente Linden, por ello los responsables de la fotografía de la serie ya se han encargado de situar con bastante frecuencia la cámara a su espalda, a veces incluso pegada a su nuca (conocemos al detalle las caracterísiticas de su ceñida y larga coleta de color panocha), un punto de vista totalmente subjetivo que recuerda al de los personajes de la película "Elephant" de Gus Van Sant, que por un lado nos sumerge de lleno en los hechos y por otro lado resulta tremendamente inquietante, porque al igual que el propio personaje, no sabemos nunca lo que puede acecharle por la espalda. Sarah es un personaje algo incómodo, introvertido, de difícil trato, y con un físico que acompaña su rareza, esa piel blanca, ese cuello corto, esas arrugas en la frente (es una persona con una vida interior tortuosa, que ha tenido que pasar gran parte de su existencia con el ceño fruncido...), esa mirada ligeramente estrábica, ese pelo rojizo que también la convierte en un bicho raro (recordemos que menos del 1% de la población mundial son pelirrojos, por lo que esa particularidad les convierte prácticamente en una especie de mutación genética). Linden se preocupa mucho más por los muertos que por los vivos, se aboca de manera casi obsesiva a los casos que caen en sus manos, dejando de lado a sus parejas, a sus amigos e incluso a su hijo. En mi opinión, Mireille Enos, la actriz que ha encarnado a Linden, ha hecho un gran trabajo, que nunca ha sido reconocido por la academia. A ver si ahora que la serie ha sido finiquitada, se acuerdan de ella...


Pero la serie no sería lo que ha sido sin su partenaire, con el que forman una extraña pareja, con un aún más extraño URST incómodo y de difícil resolución. Estoy hablando de Stephen Holder (interpretado por Joel Kinnaman), un policía ex-drogadicto, con esa cara de malote, ese cabello grasiento y los cuatro pelos de su bigote y perilla, llega a Seattle para comenzar de cero su carrera y que pronto es el contrapunto perfecto para la rarita de Linden. Se protegen el uno al otro, incluso cuando saben que no están actuando correctamente. Sus conversaciones a altas horas de la madrugada en el interior de un coche con los cristales rociados con agua de lluvia, desprendían una intimidad real, palpable, pero también peculiar y diferente.


A partir de aquí, no seguid leyendo los que no hayáis visto aún la última temporada, porque puede contener SPOILERS, y luego no quiero disgustos... Esta última temporada no ha sido muy bien recibida por la crítica especializada, ha recibido una media de 5,3 en sus reviews, frente al 8,4 que recibió la primera, el 6,8 que recibió la segunda y el 6,9 que recibió la tercera, según Metacritic. En esta ocasión, no comparto la opinión con los profesionales en la materia. Cierto es, como he dicho antes que las dos últimas temporadas no están a la altura de las dos primeras, pero esta última ha sabido recoger lo que cosechó en la nueva trama abierta en la tercera temporada, todas las consecuencias tras descubrir la verdadera identidad de aquel asesino de chicas menores descarriadas, llamado "El flautista de Hamelin" ("The Pied Piper"), dado que atraía a sus víctimas con engaños, como el flautista del cuento atraía a las ratas con su flauta. Así esta última temporada retoma la acción justo en el momento después en el que la abandonamos en la anterior temporada, con Holder tranquilizando a Linden (que acaba de pegar dos tiros a Skinner, el policía que se encontraba tras la identidad del "Flautista" y que era a la vez amante de Linden). Holder le ha ayudado a borrar los rastros del crimen y a hundir el cuerpo de Skinner en las profundas aguas que rodean la ciudad de Seattle.


Esta vez la temporada, aunque con el tema del encubrimiento de la muerte de Skinner como trasfondo, ha centrado la trama en un caso de asesinato múltiple de una familia aparentemente perfecta (los Stansbury), de la que sólo se encuentra con vida el hijo mayor (Kyle), que ha recibido un tiro en la cabeza, pero que milagrosamente ha sobrevivido. Todo parece apuntar que ha sido él quien los mató, y que luego intentó, sin demasiado éxito, acabar con su propia vida. Pronto aparece la Coronel Margaret Rayne (la jefa de la academia militar en la que se encontraba internado Kyle), espléndidamente interpretada por Joan Allen (inolvidable por ejemplo en la película "La tormenta de hielo" de Ang Lee). Aquí a lo Jack Nicholson en "Alguno hombres buenos" como implacable coronel, vestida siempre con su uniforme y con un apretado moño a los Srta. Rottenmeier (yo espero que la nominen al Emmy a Mejor Artista Invitada, pero parece que la acedemia se olvida de "The Killing", como también se olvidó de la maravillosa interpretación que nos ofreció Peter Sarsgaard en la temporada anterior). Está claro que algo tienen las academias militares, con sus estrictos códigos de conducta, su represión, sus castigos, su competitividad, que las convierte en un inquietante escenario, ideal para crear misterios a lo "whodunnit" y la verdad es que ha funcionado la mar de bien para esta última temporada, en la que Linden, para variar, se ha obsesionado a lo grande con el caso del joven y conflictivo Kyle, que no recuerda nada de lo que ocurrió aquella noche, ni siquiera de si fue él mismo quien cometió los crímenes de la lujosa mansión de cristal de los Stansbury.


Este contexto militar también ha servido para sacar el lado más macarra e irónico de Holder que, como rebelde sin causa que es, no comparte para nada esa manera tan recta y estricta de pensar de las academias militares, con todas sus reglas y códigos de conducta, y no duda en burlarse de los soldaditos a los que interroga, refiriéndose a ellos como G.I.Joe's o Capitán América (ese humor burleta ha sido durante toda la serie una de las señas de identidad de este personaje). Como es habitual, la serie marea la perdiz para despistarnos sobre quién es verdaderamente el culpable del múltiple asesinato. Así nos presenta a un vecino de los Stansbury, que desde su casa, muy a lo "La ventana indiscreta" de Hitchcock, le hace fotos comprometedoras a la hija adolescente. Uno de los cadetes, que al parecer fue alumno de tenis de la fallecida Sra. Strasbury, con la que mantuvo un affaire cuando sólo tenía 16 años puede tener también papeletas para ser el responsable del crimen. Por lo que parece, la Sra. Strasbury (madre modelo) tenía una ferviente predilección por los chicos menores, incluso llegando a abusar de su propio hijo (Kyle), hecho que también le da a éste un posible móvil para ser el responsable de los crímenes; o cuando las sospechas se tornan hacia la Coronel Margaret Rayne (dado que descubrimos que mantuvo un affaire con el Sr. Stransbury (telita con la familia perfecta esta, la única que se salvaba era la niña de 6 años, y porque aún no había tenido tiempo de pecar...). Todas estas estrategias de los guionistas para despistarnos sobre el desenlace, siguen con el telón de fondo del tema de Skinner, cuya hija está buscando a su padre y a Linden y Holder cada vez les resulta más difícil soportar el peso de la mentira que están intentando tapar.

No desvelaré completamente el desenlace, pero sí que analizaré un poco cómo los creadores de la serie han decidido concluir a trama. El último episodio ha sido dirigido por Jonathan Demme (el director de la magistral "El silencio de los corderos"). A lo largo de la temporada, el crimen de Skinner se ha ido destapando y todos creemos que Linden terminará entre rejas, porque aunque mató al asesino de no-sé-cuántas chicas, cuyos cuerpos jamás serán encontrados, dado que yacen en el fondo de las aguas de la bahía, Linden le disparó sin motivo, pudiéndole haber arrestado, y para más inri, ocultó el cadáver bajo las mismas aguas donde yacían los cuerpos de sus víctimas. Pero finalmente no es así. Una aparición estelar de Billy Campbell (el senador Richmond de la primera temporada, obligado a vivir en un silla de ruedas por el resto de sus días) llega a la sala de interrogaciones donde se encuentra detenida Linden y le pasa unos documentos donde pone que Skinner se suicidó. Richmond no quiere un escándalo más, un policía responsable de todas aquellas muertes no es una buena publicidad para una ciudad que ya ha tenido que lidiar con casos muy escabrosos en los últimos años.

Finalmente, se nos presenta a modo de epílogo unas imágenes de la vida de los personajes unos años después. Holder se ha retirado del cuerpo de policía y trabaja en un grupo de terapia y Linden regresa a Seattle, también retirada del cuerpo, para visitar a Holder. A éste se le ilumina la cara al verla (claro, la quiere...). Allí tienen una conversación algo incómoda, pero enternecedora, donde Linden suelta una verdadera perla cuando dice "Quizá el hogar éramos nosotros, juntos, en ese estúpido coche. Eso lo era todo." Aún así Linden parece no querer comenzar una nueva vida con Holder en la que para ella es una ciudad llena de muertos, por fin quiere estar con los vivos. Así que Linden decide marcharse y contemplar Seattle desde el otro lado del lago, como en el póster. Pero ahí es donde los guionistas vuelven a jugar con nosotros por última vez, cuando Linden decide volver a ir a buscar a Holder y comenzar con él algo más que una relación de amistad o de camaradería, porque todos sabemos que estos dos seres extraños en el fondo están hechos el uno para el otro. Un final inesperadamente feliz para una serie muy que se ha caracterizado mayormente por su sombría oscuridad.

David


lunes, 30 de junio de 2014

Californicando

Tras siete años californicando con todas las señoritas de Los Angeles de la mano de David Duchovny y su alter ego, el sinvergüenza, mujeriego y escritor en sus ratos libres, Hank Moody, ayer domingo la serie "Californication" de la cadena privada Showtime llegó a su fin. El New York Times se refirió a ella como "la venganza masculina a 'Sex and the City'", yo personalmente les encuentro poco en común, a parte del sexo como tema constante y la presencia de Evan Handler, que aquí interpreta a Charlie Runkle, el agente de Hank


La serie nos vino de la mano de un creador primerizo llamado Tom Kapinos, que sólo tenía en su currículum haber trabajado como guionista de la serie "Dawson's Creek" y sobre todo con un atractivo protagonista (el ya mencionado Duchovny), que hacía ya 5 años que había guardado la placa del detective Fox Mulder en un cajón y que con esta serie regresaba a la televisión con un papel hecho a su medida, y que respresentaba un giro radical en la imagen que todos teníamos del actor. Así se nos presenta a un escritor en plena crisis creativa, que tiene como mayor premisa en su vida el carpe diem, hacer lo que quiera sin importarle las consecuencias y sobre todo sin tomarse la vida demasiado en serio, yendo de fiesta como si fuera una estrella de Rock, sin por ello dejar de amar a su fracturada familia, formada por Becca (su hija) y Karen (maravillosa Natascha McElhone), tanto como ama las minifaldas de mínima extensión insinuando las curvas de una bella mujer de California.


Hank es el hombre que todos querríamos ser y a la vez el que todas las mujeres quisieran poseer (y sí, me refiero sexualmente, por supuesto...). Con su encanto podría hacer que una monja se sacara una teta para llamar su atención, vaya por donde vaya las mujeres caen rendidas a sus pies. ¿Y cuál es el secreto de su éxito? ¿Su forma de vestir? Lo dudo, ha vestido con el mismo outfit durante casi las siete temporadas de la serie: unos vaqueros gastados y una ajustada camiseta negra. ¿Es porque es alguien con el que se puede tener una conversación seria y profunda? No creo, Hank se burla de todo y de todos, incluso de sí mismo, es un chaval que se niega a crecer. A pesar de estas razones o a causa de ellas, Hank resulta irresistible. Y es que Hank tiene la seguridad de esos tipos a quienes no les importa un rabo lo que piensen de ellos, que va por la vida sabiendo que puede comerse el mundo si quiere, y que si no lo hace es porque en ese momento no le apetece. A veces podríamos decir que tiene el encanto de los perdedores, porque aunque desprende seguridad, también vemos en él una tristeza casi tangible, que hace que sintamos una extraña ternura hacia él, aunque sepamos que se está equivocando y que se está comportando como un auténcico cabrón.


Una de las grandes bazas de la serie han sido sus inteligentes diálogos, la gran estrella de la función (Duchovny), con su ingeniosa y avispada lengua y su creativa y despierta mente (para algo es escritor...), nos ha soltado algunos de los mejores one-liners de la televisión actual, incluso la prensa se ha referido a algunas de sus expresiones como "hankismos". Aquí os dejo algunas de sus sabias palabras:

- Un par de cosas que he aprendido en mis viajes durante esa loca cosita llamada vida. La primera es que una mañana de vergüenza es mucho mejor que una noche de soledad.

 -  Eso que hicimos no fue sexo, fue poesia al desnudo.

Es posible que anhelar algo sea mejor que llegar a tenerlo. He oído decir que la satisfacción es la muerte del deseo.

-Soy escritor, no practicante.



Pero no es Hank Moody todo lo que reluce en esta serie. Otro de sus elementos brillantes es la relación entre Hank y Karen, un URST en toda regla. Está clarísimo que estos dos se quieren, se entienden, se adoran, pero Hank parece tener la inoportuna habilidad de fastidiarlo todo cuando se están empezando a acercar de nuevo. Es la técnica de guión más vieja del mundo, dos que se quieren locamente, pero no pueden estar juntos, pero por algo es la más antigua, porque todavía funciona como el primer día. La química entre estos dos traspasa la pantalla de tu ordenador, de tu televisión, de tu móvil o de lo que sea por donde veas las series que sigues. Y si no me creéis, mirad/leed la declaración de amor de Hank a Karen:

"Querida Karen,

Si estás leyendo esto, significa que finalmente he reunido el coraje para enviarla por correo (...) No me conoces muy bien, pero si me dejas continuar verás que tengo una tendencia a hablar y hablar sobre lo difícil que me resulta escribir. Pero esto... esto es lo más difícil que he tenido que escribir nunca. No hay una manera fácil de decir esto, así que voy a decirlo: he conocido a alguien. Fue un accidente, no lo estaba buscando (...) Ella dijo una cosa, yo dije otra ... Y al poco tiempo supe que quería pasar el resto de mi vida metido en esa conversación. Ahora tengo este sentimiento en mi interior; ella podría ser la persona. Está completamente loca de una manera que me hace sonreír (...) Ella eres tú, Karen ... Esa es la buena noticia. Lo malo es que no sé cómo estar contigo en este momento, y eso me acojona. Porque si no estoy contigo ahora, tengo la sensación de que nos perderemos por ahí. Es un mundo feroz lleno de baches, la gente tiene la habilidad de parpadear y perderse los momentos. Esos momentos en los que podría haber cambiado todo... No sé lo que está pasando entre nosotros y no puedo decirte por qué deberías estar interesada en mí. Pero te diré que hueles endiabladamente bien, como a hogar, y que haces un excelente café, y eso tiene que contar para algo, ¿no? Llámame.

Infielmente tuyo,

Hank
Moody"


En el fondo ésta es una serie sobre el amor, porque a parte de la de Hank y Karen también tenemos la del profundo amor que sienten Hank y su agente (Charlie Runkle), casado con otro personaje que me encanta (Marcy, a quien Hank habitualmente llama "Pitufa" o "Pitufina", debido a su corta estatura). Vendrían a ser la versión masculina de Meredith y Cristina de "Grey's Anatomy". Charlie Runkle el inseparable amigo de Hank, su Sancho Panza, siempre dispuesto a echarle una mano y a combatir a todos los molinos de viento que cual gigantes amenazadores intenten ponerle las cosas difíciles a su colega.


 Por encima de todo, y aunque a veces Hank tenga una curiosa manera de demostrarlo, ama a su hija (Becca), de manera incondicional e irracional como sólo se puede amar a un hijo. Becca es un bicho raro, y eso la convierte también en un personaje muy interesante. Dejaré una vez más que hable Hank en una de sus cartas (en este caso a Becca) para que os hagáis una idea clara de cómo es su relación:

"Tengo que confesarte algo: no me gustaste mucho al principio, eras sólo esa pequeña y molesta massa amorfa. Olías bien, la mayor parte del tiempo, pero no parecías tener mucho interés en mí; y eso, por supuesto, me pareció algo insultante. Erais tu madre y tú contra el mundo, resulta divertido cómo algunas cosas no cambian nunca. Así que yo permanecí a vuestro lado, haciendo el tonto, sin entender realmente cómo ser padre te cambia. No recuerdo el momento exacto en que todo cambió, sólo que sucedió (...) Quererte ha sido la experiencia más profunda, intensa y dolorosa de mi vida (...) Como padre, hice la promesa silenciosa de protegerte del mundo, sin darme cuenta de que era yo el que iba a terminar haciéndote daño. Cuando viajo mentalmente al futuro se me rompe el corazón, sobre todo porque no puedo imaginarte hablando de mí con orgullo (...) Tu padre es noble de pensamiento, pero débil en sus actos."

La serie ha tenido el final que todos esperábamos, no lo revelaré para que ninguna de las personas que no lo ha visto aún se me enfade, pero nos ha ofrecido lo que estabamos buscando. No ha arriesgado, pero ha seguido siendo un episodio bien escrito, con una increíble química entre sus personajes protagonistas.Y l@s fans de David Duchovny, no estéis tristes, que volverá a la pequeña pantalla en el 2015 con la serie "Aquarius", de la que ya os daremos más detalles más adelante.

David

jueves, 13 de marzo de 2014

Spoiler!!! URST en The Walking Dead



[Aviso a navegantes: si no has visto el episodio 13 “Alone” de la cuarta temporada, no sigas leyendo…. A no ser que te gusten los spoilers, claro]



¡Qué contentos estamos de que por fin haya un URST en condiciones en The Walking Dead! Ya veníamos avisados de que en esta cuarta temporada iba a haber un acercamiento romántico entre dos personajes, pero la verdad sea dicha, no me lo había tomado muy en serio porque hasta ahora la serie no había tenido lo que se dice una verdadera tensión sexual. Veamos: 

Rick, Lori, Shane => Triángulo amoroso que en verdad no era un URST, era una historia sobre desamor,  périda, envidia y celos…un tanto melodramático para una serie de esta índole.


Glenn y Maggie => Tampoco dejaron mucho tiempo el “…que sí, miradita, que no, sonrisita…” aunque realmente hacen una bonita pareja, no es un URST.

    Sasha y Bob => Esto tampoco es un URST ya que directamente no han dejado madurar una tensión durante varios episodios. De hecho era un poco inesperado. Parece que los productores necesitaban más chicha amorosa para la próxima temporada...


Daryl y Carol => Esta relación me daba mucha curiosidad, de hecho todavía puede darnos algo de juego. Creo que era una relación de mutua protección y admiración, en la que uno sabía sacar lo mejor del otro. Muchos fans estaban deseando que algo ocurriera entre estos dos personajes, pero de pronto todo se desinfló.

      Daryl y Beth => En los últimos episodios habíamos visto cómo florecía la relación entre estos dos personajes. Con conversaciones un tanto ñoñas en plan “no te necesito” pero luego sí que le necesitaba pero bueno, ¡es que funcionan oiga! Lo contenta que estoy yo después de ponerme cuatro veces el momento miradita:
  • Beth: ¿Qué te ha hecho cambiar de idea sobre que todavía hay buena gente?
  • Daryl: “m-mm’m-mm”
  •  Beth: “no, no me digas m-mm’m-mm” ¿Qué te ha hecho cambiar de idea?
  • Miradita de Darryl oculta tras su flequillo-emo (me encanta lo incómodo que se le ve)
  •  Beth: “Oh”
  •  Zombies llamando a la puerta.
Entonces esto sí es un URST. ¿Por qué? Porque cuando estás esperando que se declaren, se den un beso o algo ¡¡yaaaaa!! El destino los separa y no pueden consumar nada de lo que había estado madurando hasta ahora. Y te quedas con dos palmos de narices pensando “y ahora, ¿¿cuánto tiempo voy a tener que esperar hasta que se vuelvan a reencontrar??” (momento en el que me pongo varias veces más la escena de la miradita, busco imágenes de ellos dos juntos y escribo un post a la desesperada). ¿Y vosotros? ¿Qué opináis sobre este URST? ¿Dónde estará Beth? ¿Qué ocurrirá con Carol? ¿Es seguro el Santuario? No… esta pregunta no va aquí, pero podéis comentar sobre esto también.

jueves, 13 de febrero de 2014

Seriefórum: Los mejores polvos de las series de televisión

Mañana es San Valentín o lo que es lo mismo, el Día de los Enamorados. Pero ¿por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? Por ese motivo nos ha parecido apropiado organizar un nuevo Seriefórum de emergencia en el que nombrar las mejores escenas de sexo que hemos visto en las series en estos últimos años. O sea, que nos vamos a poner un poco pornos, un poco cerdos, con vídeos no aptos para menores. Pero no os preocupéis: este sigue siendo un blog sobre series, por lo que todos los enlaces que pongamos serán de Youtube, nunca de Xtube... Vamos a ponerle a este post sólo unas cuantas XXX o unos cuantos rombos y a dejarnos llevar por esas escenas de sexo que nos han quedado grabadas en la memoria, especialmente ahora que canales privados como la HBO han hecho del sexo uno de los lemas de muchas de sus producciones.

1) Lost: Kate y Sawyer en la jaula (Temporada 3)

Aunque Kate comenzó desarrollando fuertes sentimientos hacia Jack, prácticamente desde el minuto cero, cada momento que estaba junto a Sawyer, la tensión sexual entre ambos sacaba chispas. No nos olvidemos que Kate es una bad girl y que, por lógica, le gustan los "malotes". Comienzan discutiendo y terminan chingando, y es que las discusiones es lo que tienen, toda esa energía tiene que canalizarse de alguna manera... La escena está bien por dos motivos: por un lado, porque todos queríamos ver a Kate liándose con Sawyer y dejando a un lado al sosainas de Jack; y, por otro, porque el hecho de que lo hagan dentro de una jaula tiene su morbete...


2) Dexter: Dexter y Hannah en la "Kill Room" (Temporada 7)

Estaba claro que Dexter tenía que encontrar una media naranja que estuviera a su nivel. Esa persona no podía ser Rita (demasiado insoportable y pardilla), tampoco podía ser Lila (demasiado demente y pirómana), tampoco podía ser Lumen (demasiado traumatizada por sus múltiples violaciones); pero entonces llegó Hannah, esa especie de Yedra Venenosa que mata a sus víctimas con plantas (vamos la chica ideal). En el episodio 7x06, Dexter se disponía a matarla, la tenía sobre su mesa de operaciones en la plastificada y profiláctica "Kill Room", pero finalmente le puede la pasión, la desata y se la tira, transformando su deseo de matar en deseo sexual. Poco a poco, Dexter comienza su proceso de humanización, y como ser humano que es, también se pone cachondo de vez en cuando...

http://www.youtube.com/watch?v=XuA-RbZrhWg


3) True Blood

a) Sookie y Bill (Temporada 1)

Sookie piensa que Bill ha muerto, está toda triste en el porche de su casa añorando a su gran amor, así que decide ir al cementerio para dejarle algunas flores sobre la tumba. Vaya sorpresa se lleva la tonta de Sookie, cuando un brazo sale de bajo tierra a lo "La noche de los muertos vivientes" y es Bill a lo zombie y como Dios le trajo al mundo cubierto de tierra y polvo, y eso: que un polvo bien sucio y guarro es lo que van a echar estos dos...


b) Lorena y Bill (Temporada 3)

Muchas son las escenas de sexo que aparecen en "True Blood" (aka "True Porn") y seguro que si nos dejáis comentarios podemos encontrar alguna mejor que las de los vídeos que proponemos. Hemos elegido este porque, una vez más, como sucede en algunas de las escenas anteriores, el odio lleva a una química sexual y a una pasión que rompe con todo. En este caso, Bill se la folla (ya puedo decir "se la folla", que ya no estamos en horario infantil...) mirándola a la cara, pero la odia tanto, que le retuerce el pescuezo y de esta manera no ve esa cara que tanto detesta, asi como si le estuviera dando "por detrás que mola más..."


 

4) Game of Thrones: El nacimiento de Khaleesi (Temporada 1)

Daenerys (Dany para los amigos...) quiere dejar bien satisfecho a Khal Drogo, quiere aprender a darle placer y por ello pide consejo a una de sus esclavas, y resulta que Dany aprende rápido, porque en la siguiente escena, Drogo intenta poseerla por detrás, claro es un macho, macho, pero Dany toma las riendas del asunto y acaba follándoselo ella, se sube a él y lo monta como más adelante acabará montando a sus dragones. Seguramente, ya estaba empezando a sentir el fuego de sus dragoncitos rugiendo en el estómago.


 

5) Mad Men: Betty Draper masturbánsode (Temporada 1)

No se trata propiamiente de un polvo, sino de una escena masturbatoria protagonizada por la "angelical" Betty Draper. La verdad es que Betty tiene poco trabajo, tiene una sirvienta que le hace la casa y le cuida los hijos, y el aburrimiento es lo que tiene, que o comes o te tocas un poquito... En este caso, Betty se pone "toa burra" con el triqui-traca de la lavadora y con la cabeza llena de fantasías sobre sexo con hombres desconocidos, y así alcanza uno de los mejores orgasmos de su vida. Luego, cuando su "dulce" hija (Sally) se hace un dedillo en casa de un amiguito, le pega una ostia que no veas, reprochándole que ese no es el comportamiento adecuado de una señorita. Betty en el fondo es un Don en potencia. Recordemos que en un episodio se tira a un desconocido que conoce en la barra de un bar, en el baño del local y que en la última temporada (cuando ya no está con Don) se lo tira a lo macho cabrío, y luego es ella a la mañana siguiente la que no quiere saber nada de él...


6) Sex and the City: A Charlotte la llaman "Puta" durante el coito (Temporda 3)

En un Seriefórum sobre el sexo no podría faltar una serie como "Sex and the City", que lleva la palabra "sexo" en su título. Hay un sinfín de secuencias sexuales, especialmente protagonizadas por Samantha, intentando acostarse con curas, hombres con penes gigantescos, hombres con penes diminutos, enanos, hombres muy mayores con el culo arrugado, bomberos, porteros, mujeres, modelos, pintores, gays, de todo. Miranda no se queda corta tampoco: un hombre que toma una ducha purificadora después de acostarse con ella, uno que quiere que le lama el culo, uno que sólo lo quiere hacer en sitios públicos, otro que sólo lo quiere hacer mientras miran porno... Pero en esta ocasión, el vídeo que hemos seleccionado es de Charlotte (la más puritana), los encuentros sexuales de este personaje, especialmente durante la tercera temporada en la que se ha propuesto encontrar marido, son totalmente hilarantes. Concretamente, no podía parar de reírme en el episodio en el que está con un hombre que cuando llega al orgasmo la insulta gritando You fucking bitch, you fucking whore! y la pobre cuando decide repetir con él, para ver si era cosa de esa vez y ya está, está ahi poniendo caras de sufrimiento, esperando que el otro se corra para ver si lo vuelve a decir o no...

 

7) Nip/Tuck: Christian Troy y Gina en el terrado (temporada 5)

Otra serie en la que el sexo era abundante. Muchas serían las escenas de sexo que podrían aparecer aquí, y si recordáis algunas especialmente morbosas, os invito a que las sugiráis en vuestros comentarios. Yo he elegido una que ya escogí para el Seriefórum de los momentos más WTF!. Gina le prepara una cena romántica a Christian Troy en la azotea de un edificio, estos dos terminan haciendo el amor (por supuesto), muy acaloradamente, cuando de pronto..., mirad el vídeo para que os quedéis como yo me quedé cuando lo vi...


8) Queer As Folk: Primer encuentro sexual de Brian y Justin (Temporda 1)

QaF tampoco se quedaba corta en cuanto al sexo. El primer encuentro sexual / primera vez que se ven entre Brian y Justin fue de un elevado voltaje sexual. Escena con música petarda, cuerpos sudorosos, etc. Resulta ideal para memorizar la jerga del mundillo gay (top, bottom, rimming,...) Hay que tener en cuenta que Randy Harrison, el actor que interpreta a Justin es gay, pero Gale Harold, el actor que intepreta a Brian, no lo es, pero os aseguro que da el pego... Por cierto, yo de mayor quiero tener un loft como el que tiene el personaje de Brian en la serie.

9) Tell Me You Love Me: Para quien quiera ver la cosita de Ian Somerhalder en acción (Temporada 1)

Otra serie del canal privado HBO, que tuvo una sola temporada. Ésta con escenas de sexo explícito, y por explícito, quiero decir eso, vamos que se ve todo. Serie no muy conocido en España que trataba sobre diferentes historias cruzadas relacionadas siempre con el sexo. Una chica destrozada por la rotura de su última relación, que encuentra a un atractivo joven (Ian Somerhalder), una pareja que intenta tener un hijo y para los que el sexo se convierte en algo puramente mecánico y forzado para esa finalidad y una pareja que ha perdido la llama de la pasión, sobretodo él. De esta serie, obviamente sólo he encontrado la versión censurada, para los curiosos y morbosetes, os tendréis que mirar la serie...


10) Buffy, The Vampire Slayer: Buffy y Spike dale que te pego...

Está claro que el sosainas de Angel no era suficiente para la cañera de Buffy, por eso lo sacaron de la serie y le dieron su spin-off, bueno, por eso y por todo el rollo de que un vampiro y la cazadora no pueden hacer el amor porque habría un cataclismo, bla, bla, bla... Por eso, tras la marcha de Angel, Joss Whedon y su equipo de guionistas vieron el potencial del URST entre Buffy y Spike. Concretamente, recuerdo una escena (lo lamento, ahora no sé deciros en qué temporada era...) en la que se ponen alli "to burros" en la guarida de Spike y comienzan allí con lo suyo, cargándose las vigas de la casa y todo, vamos, que casi echan el edificio abajo, porque, claro, los dos son superfuertes y con la pasión, pues como que no se controlan... Tengo que volver a ver "Buffy", pero ya!

11) The Tudors / Rome / Masters of Sex...

Ahora os toca a vosotros. Como he dicho antes, hay muchas series actualmente que han apostado por el sexo para captar la atención del público; está claro que el sexo vende. En el cine, ya hace tiempo que lo sabían y ya lo han explotado mucho ("Instinto Básico", "StripTease", "Acoso", "Una proposición indecente", "Atracción fatal", "Nueve semanas y media", etc.). Por ello, os invitamos a que nos propongáis algunas más que recordéis y si queréis y los encontráis, podeís linkarnos el vídeo. Venga, animaros!

Naiara y David