viernes, 17 de abril de 2015

El Seriómetro XVIII

Vamos con una nueva tanda de noticias sobre las series que seguimos:

 The Americans:

El pasado día 31 de marzo la serie "The Americans", de la que el canal FX emitirá el 13º y último episodio el miércoles que viene, fue renovada a una cuarta temporada. La serie sigue mostrando una gran calidad en muchos aspectos. Las interpretaciones de Matthew Rhys y en especial la de Keri Russell (una verdadera injusticia que las nominaciones a premios importantes como los Emmy o los Golden Globes la hayan ninguneado hasta la fecha) son excepcionales. En estos últimos episodios, la trama se ha focalizado en el personaje de Paige (la hija mayor del matrimonio de trabajadores de una agencia de viajes, Elizabeth y Philip Jennings, que en realidad son una pareja de espías rusos con doble identidad, llamados Nadezhda y Mischa). Pues bien, Paige ya no es una niña y lleva muchos episodios dándose cuenta de cosas extrañas que pasan en su casa, como escapadas de sus padres a media noche y otros comportamientos raros de sus padres; así que confronta a sus padres y éstos se ven con la obligación moral de contarle su secreto. Paralelamente, el personaje de Gabriel (interpretado por el veterano actor Frank Langella) ya hacía algún tiempo que les estaba diciendo al matrimonio Jennings que era conveniente convertir a Paige en una espía, dado que estaba en la edad ideal para comenzar a entrenarla. A mí personalmente, toda esta trama me está enganchando un montón. Os dejo el post que le dediqué en su momento a la serie, justo cuando iba a comenzar la segunda temporada, para aquellos que así podáis animaros a verla:

http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/02/sexpias-de-los-80.html



Bloodline:

 Nueva serie de la cadena Netflix, que parece ser que se convertirá en un nuevo éxito; esta cadena convierte en oro todo lo que toca... La serie gira entorno a los secretos y cicatrices de una familia de hermanos adultos que son revelados cuando la oveja negra de la familia vuelve a casa. La serie fue lanzada por la cadena on-line, el pasado 31 de marzo. Yo he visto los cuatro primeros episodios y de momento la recomiendo fervorosamente. Pues bien, la serie ya ha sido renovada a una segunda temporada que se lanzará de un tirón en el 2016. La serie cuenta en su elenco con Sissy Spacek (la Carrie de Brian De Palma), Linda Cardellini, conocida por intepretar a la enfermera Samantha Taggart en "E.R.", Kyle Chandler (de la serie "Friday Night Lights") o Enrique Murciano (de la serie "Without a Trace"), entre otros. Cuando la haya terminado, muy probablemente le dedique un post.


Game of Thrones:

Que "Game of Thrones" está renovada a una sexta temporada, ya lo sabíamos desde el año pasado, puesto que la cadena de pago HBO decidió renovarla de golpe a una quinta y sexta temporadas. Como ya sabréis, el primer episodio de la quinta temporada se estrenó el pasado domingo día 12 de abril. Pocos días antes, los cuatro primeros episodios de la quinta temporada fueron filtrados por internet. Pero ni este hecho ha podido evitar que el primer episodio de la quinta temporada se haya convertido en el episodio con más audiencia de toda la historia de la HBO, con 8 millones de espectadores (hasta ese momento el récord lo tenía el episodio 8 de la temporada anterior, con una cifra de 7.17 millones de espectadores). A esta serie no hay quien la pare, aunque los votantes de los premios gordos la ignoren por completo, las audiencias y los seguidores indican que GoT es un fenómeno sin precedentes. En este primer episodio no pasó nada especialmente importante, pero estuvo bien ver cuál era la situación de todos y cada uno de los personajes (excepto Arya y Bran) después de los alucinantes acontecimientos sucedidos al final de la temporada anterior. Os dejo el post que le dediqué al final de la cuarta temporada, para aquellos que vayáis a empezar la quinta, os pongáis en antecedentes:

http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/06/the-children-are-coming.html



House of Cards:

Esta vez ha costado más la confirmación que en la temporada anterior, pero finalmente la serie "House of Cards" del canal on-line Netflix ha sido renovada a una cuarta temporada. En mi opinión, esta tercera temporada ha estado muy bien, aunque no ha llegado al nivel de la segunda, que para mí de momento ha sido la mejor. Aún así, la serie ha sabido dar el protagonismo que se merece a Claire Underwood (intrerpretada por la talentosísima a la par que bellísima y elegantísima, todo muy "ísima", Robin Wright). La serie acaba (SPOILER ALERT!) con Claire abandonando a Frank (ahora convertido en Presidente de los Estados Unidos) en plena campaña electoral en la que espera repetir mandato como Presidente en las siguientes elecciones, esta vez parece ser que sin su mayor aliada sujetándole la mano. Con ese final y los premios conseguidos por sus actores protagonistas, estaba bastante claro que los responsables de Neflix no iban a dejar pasar la oportunidad de renovarla, aunque en mi opinión ésta debería ser la última temporada. Temporada uno: la presentación de personajes; temporada dos: la ascención al poder; temporada tres: el mandato de poder; temporada cuatro: el declive. Tiene sentido ¿verdad?. Os dejo el post que le dediqué el año pasado cuando se lanzó la segunda temporada, para aquellos que aún no estéis enganchados a la serie y queráis saber de qué va:

http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/02/el-castillo-de-naipes.html


Looking:

En el Seriómetro anterior ya lo insinuábamos y aquí lo confirmamos: "Looking" ha sido cancelada oficialmente por a cadena HBO. Era extraño que sus compañeras de fatigas, la más veterana "Girls" y la nueva adquisición "Togetherness" ya hubieran sido renovadas y se reservaran la resolución de la renovación o cancelación de "Looking" para el final de la serie. Sus audiencias eran extremadamente pobres, aunque a mí era una serie que me resultaba muy entretenida y me parecía en algunas ocasiones especialmente bien escrita. Finalmente, los directivos de la cadena han decidido retirarla de su parilla, pero han prometido que emitirán un episodio especial de una hora y media de duración para cerrar todas las tramas principales, algo que la cadena ya hizo el año pasado con la serie "Hello Ladies" y que en mi opinión funcionó bastante bien como cierre. La HBO cuida un montón sus series, incluso cuando éstas han sido canceladas. Os dejo el post que le dediqué a la serie, por si alguien se anima a verla; yo la recomiendo:

http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/03/gays-just-wanna-have-fun.html


Veep:

El pasado domingo 12 de abril la cadena HBO estrenó el primer episodio de la cuarta temporada de la comedia satírica "Veep", sobre la poco probable vicepresidenta de los Estados Unidos, ahora ya convertida en la primera mujer Presidente. Pues bien, un día después de su estreno, la serie ya ha sido renovada a una quinta temporada. Para mí es una noticia estupenda, porque me pirra Julia Louis-Dreyfus, la encuentro tronchante y en esta serie se sale, haciendo frente a las miles de humillaciones a las que la sotmenten el ingenioso equipo de guionistas. En el piloto, para que os hagáis una idea, Selina Meyer (el personaje que interpreta Louis-Dreyfus) debe pronunciar su primer discurso como Presidenta de los Estados Unidos de América, cuando de repente se le borra todo lo que tiene escrito en el teleprompter... Aquí os dejo el post que le dediqué el año pasado a la serie. Animaros que os reiréis un montón...

http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/06/selina-meyer-for-president.html


También os dejo el tráiler de la nueva serie que estrenará la cadena MTV el próximo 30 de junio basada en la saga de películas de terror "Scream", para que vayáis abriendo boca...


David


lunes, 16 de marzo de 2015

Tener trentaimuchos o cuarentaipocos...

Cuando Todd Solondz dirigió en 1998 una película llamada "Happiness", está claro que en realidad quería decir unhappiness. Pues bien, cuando los hermanos Duplass (Jay y Mark) crearon esta serie y la llamaron "Togetherness" (algo así como unión o compañerismo) en realidad querían decir disaffection o distanciamiento, que es de lo que habla esta nueva serie de la cadena privada HBO, estrenada en enero de este año y que el pasado domingo emitió su octavo y último episodio de la primera temporada. La serie ya ha sido renovada a una segunda.


El género de la dramedy, esa combinación perfecta de drama y comedia, está dando muy buenos frutos, y la HBO, junto con Showtime, parece que se está especializando en ello. En este caso, la serie se centra en el matrimonio Pierson (Brett y Michelle), que por circunstancias de la vida han acogido en su casa al mejor amigo de Brett (Alex Pappas), que es casi como un hermano para él, y a la hermana de Michelle (Tina Morris). De esta manera, se ven obligados a vivir bajo el mismo techo, intentando lidiar con sus relaciones y perseguir sus sueños a nivel individual, algo nada fácil... Todos los personajes se encuentran en esa delicada frontera entre los treinta y los cuarenta. Una etapa de la vida en la que se está a vueltas de todo, ya nada parece que surja de manera natural, nada fluye, la llamada crisis de la mediana edad. Esa fase en la que la sociedad asume que tienes que tener tu vida encauzada, cuando a veces resulta que es cuando más patas arriba la tienes... La monotonía del matrimonio, la sensación de que deberías haber encontrado ya a tu persona, la sensación de que deberías haber encontrado ya tu vocación y por supuesto un trabajo definitivo, la sensación de que los sueños que tenías en tu juventud no parece que vayan a cumplirse jamás...


Los hermanos Duplass han creado, pues, una serie que supura verdad por cada una de las hondas heridas de sus personajes y esa es una de las grandes bazas de la serie, esa y la mezcla de vulnerabilidad, rechazo y adorabilidad que pueden causar sus personajes, porque todos sabemos que la frontera entre el cariño y el desprecio es una delgada línea muy fácil de cruzar, por lo que muy posiblemente tendremos sentimientos encontrados hacia los cuatro protagonistas. Así, por un lado, tenemos a Brett (Mark Duplass) y Michelle (Melanie Lynskey, para mí la mejor de la serie, su historia es la que más me ha enganchado), un matrimonio que lleva diez años juntos, y que ha perdido la chispa, la llama de la pasión. Michelle no quiere mantener relaciones sexuales con Brett. Ambos quieren arreglar la situación sin llegar al divorcio, porque se quieren, se tienen cariño, pero parecen más compañeros de piso que un matrimonio.


Por otro lado, tenemos a Alex (Steve Zissis), un hombre rechonchín y poco agraciado que sigue persiguiendo su sueño de convertirse en un actor de renombre. Está harto de que le llamen para castings de secundones graciosillos, quiere un papel protagonista. Alex está enamorado secretamente de Tina (Amanda Peet), la "hermana guapa", pero no por ello menos desequilibrada, de Michelle. Tina busca el amor, pero los hombres sólo la quieren por su belleza exterior, ninguno se toma la molestia de ver cómo es por dentro. Bueno, Alex sí, pero ella ni se fija en él, lo ve como su amigo regordete y simpático. La química entre Zissis y Peet traspasa la pantalla y claramente, en mi opinión, es uno de los platos fuertes de la serie, uno no se cansa de ver a estos dos.


No hace falta decir que todos los actores muestran sus defectuosos personajes con naturalidad y sinceridad y todo ello encaja a la perfección en esta especie de producción independiente para la televisión, que no tiene nada que envidiar a algunas de las joyas del festival de Sundance. Una serie donde lo verdaderamente importante no es lo que se cuenta, sino cómo se cuenta. Lo verdaderamente importante no es el lugar donde ocurre todo, sino los personajes a los que les ocurre todo, unos personajes con lo que podemos empatizar, a los que odiaremos y amaremos a partes iguales. Nadie es juzgado por cometer actos moralmente cuestionables. Podemos entender cuando alguno de los personajes quiere cometer adulterio, podemos entender cuando alguien quiere seguir en una relación que no funciona, sentimos todos y cada uno de los sentimientos encontrados de los cuatro personajes protagonistas, porque, como he dicho antes, la serie rezuma verdad, y ante eso la originalidad de las situaciones deja de ser un factor importante.




Una serie sobre la conexión humana, sobre la cercanía que buscamos cada día con la gente que nos rodea, gente que busca el contacto físico, una caricia, un abrazo, y no lo encuentran en la persona que tienen a su lado y con la que comparten la mayor parte de su tiempo.

David

lunes, 16 de febrero de 2015

El Seriómetro XVI

About a Boy:

Parece ser que la adaptación a la pantalla pequeña de a pelçicula protagonizada por Toni Colette y Hugh Grant no tendrá tercera temporada. Aunque no ha sido cancelada de manera oficial por la cadena NBC, el pasado 10 de febrero su protagonista MInnie Driver declaro que la serie terminará con el episodio de esta semana. Sus audiencias han caído de los 8 millones iniciales a los 2 millones...

Banshee:

Esta serie que se caracteriza por su desfase en violencia y sexo y su continua mezcla de temas ha sido renovada a una cuarta temporada, cuando sólo lleva emitidos tres episodios de su tercera temporada. Os dejo el post que le dedicamos al inicio de su segunda temporada, por si alguien quiere animarse a verla, ahora que sabemos que tiene garantizada una nueva temporada:

http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/01/banshee-una-ciudad-con-muy-mala-sangre.html 




Chicago Fire y Chicago P.D.:

Las dos franquicias de la saga "Chicago" han sido renovadas: "Chicago Fire" a una cuarta temporada y "Chicago P.D." a una tercera temporada. Yo vi toda la primera de "Fire" y decidí no seguirla en su segunda y en cuanta a "P.D." no pasé del piloto... La cadena NBC amenaza con un nuevo spin-off llamado "Chicago Medical", que espero que no vea la luz. En primer lugar, porque sus focos de origen son bastante mediocres y en segundo lugar, porque otra serie de médicos no, por favor..




Empire:

La serie se estrenó el pasado 7 de enero, lleva emitidos tan solo 6 episodios y ya ha sido renovada a una segunda temporada. La serie ha conseguido muy buenas reviews por parte de la crítica especializada y unas audiencias que en lugar de decrecer van aumentando en cada episodio, pasando de los 9 millones iniciales a casa 12 en su último episodio emitido. La serie se centra en la compañía de música hip hop Empire Enterprises y en el drama de la familia de los fundadores de la compañía por quedarse con la misma.

Getting On:

La versión USA de está dramedy de origen inglés ha tenido un pelín más de suerte que su antecesora y ha sido renovada a una tercera temporada (la original inglesa sólo tuvo dos), que será la última. Afortunadamente, la HBO, aunque una serie no tenga el éxito esperado, sabe tener en consideración el hecho de que público y calidad no tienen por qué ir siempre de la mano y cuida el tema de darles un buen broche final. El año pasado lo hizo con "Hello Ladies", a la que le dio el pistoletazo final con una tv-movie de hora y media para cerrar todas la tramas. "Getting On" ha cosechado buenas críticas, sobre todo su segunda temporada, pero ha tenido unas audiencias modestas, incluso para una cadena de pago como la HBO. Tampoco ha ayudado el hecho de que no le haya caído ningún premio, ni a la serie ni al maravilloso elenco de actrices, que en mi opinión están magníficas. Aún así se trata de una buena noticia, porque la disfrutaremos durante una temporada más y sus creadores podrán darle el cierre que se merece. Os dejo el post que le dediqué al finalizar su primera temporada:

http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/01/esas-comedias-tristes.html

Girls:

Lena Dunham descubrió la gallina de los huevos de oro con su serie "Girls" de la cadena provada HBO, que ha sido renovada a una quinta temporada, al poco tiempo de comenzar la cuarta. Sigue consiguiendo colarse siempre entre las candidatas a mejor serie cómica tanto en los Emmys, como en los Golden Globes y eso es bueno. Menos suerte parece estar teniendo su compañera "Looking", que se salvó por los pelos el año pasado, consiguiendo que la renovaran a una segunda temporada, aún no está confirmada para una tercera y, aunque a mí me gusta bastante, las audiencias están llegando a niveles muy bajos. Os dejo el post que le dediqué a "Girls" y el que le dediqué a "Looking":

http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/01/girls-and-city.html

http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/03/gays-just-wanna-have-fun.html

The Librarians:

Esta continuación de la saga de tv-movies del mismo título, entre cuyos estrellas protagonistas se encuentra Rebecca Romjin (la primera Mística de los X-Men, antes que le usurpara el puesto Jennifer Lawrence), a la que ya vimos en "Ugly Betty" y que tuvo menos suerte el año pasado con "King & Maxwell", que no pasó de la primera temporada. La serie de aventuras a lo Indiana Jones ha sido renovada a una segunda temporada por el canal TNT.

The Musketeers:

Esta nueva adaptación inglesa de D'Artagnan y los mosqueteros, esta vez en formato de serie, ha sido renovada a una tercera temporada. Yo, particularmente no la sigo, así que si alguien me la quiere recomendar en un comentario, dándome buenos para verla, adelante.

Togetherness:

La cadena HBO decidió incorporar una nueva dramedia a la sesión de los domingos por la noche que contaba con "Girls" y "Looking", esta nueva serie "Togetherness", creada por los hermanos Duplass, un de los cuales está triunfando también como actor en la maravillosa serie de Amazon "Transparent", el otro es uno de los protagonistas de la nueva comedia dramática de la HBO, que por los 5 episodios emitidos hasta la fecha, pinta bastante bien y ya ha sido renovada a una segunda temporada. Ya le dedicaré un post cuando termine la temporada.


The Tunnel:

Este segundo remake de la serie coproducción entre Dinamarca y Suecia Bron/Broen, en la original se encuentra un cadáver en el puente que une estos dos países; en el remake americano en un puente que une Estados Unidos con Centro-América y en esta coproducción entre Francia e Inglaterra se encuentra en el túnel submarine que une Reino Unido con Francia. Pues bien la serie, contra todo pronóstico, ha sido renovada a una segunda temporada.

David






domingo, 8 de febrero de 2015

Person of Interest: Miranda Hobbes


Hace ya bastante tiempo le dedicamos un "Person of Interest" al estupendo personaje de Samantha Jones y como ha pasado ya mucho tiempo de eso, hemos decidio dedicarle uno a Miranda Hobbes, la pelirrojísima de "Sex and the City". Como ya dije entonces, sé que con este post haré que los millones de detractores de "Sex and the City" se rasguen las vestiduras e intenten lanzárseme a la yugular, porque es de esas series que o la odias o te encanta, no hay término medio. Fue uno de los primeros éxitos de la prestigiosa cadena privada HBO, duró 6 temporadas entre 1998 y 2004, con un total de 94 episodios y ha dado lugar, hasta la fecha, a dos películas que continúan mostrando las desventuras de las cuatro frívolas de Manhattan (Carrie, Miranda, Charlotte y Samantha).








 Yo no puedo decir te quiero, simplement no está en mi ADN...". Esta frase es una buena carta de presentación de la cínica Miranda Hobbes, una exitosa abogada de Manhattan, que es a la vez la mejor amiga de Carrie (la protagonista de la serie). Su personaje sufrió una verdadera transformación tanto a nivel físico como psíquico, probablemente el que más. Comenzó siendo una mujer trabajadora bastante masculina y muy desconfiada y resentida con los hombres, pero esa imagen se fue suavizando con el paso de las temporadas, especialmente tras conocer al gran amor de su vida (Steve Brady) y de quedarse embarazada de él. Miranda, bajo su fortaleza y su sarcasmo, oculta un montón de sensibilidad y un montón de inseguridades que la convirtieron en uno de mis personajes favoritos.
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Miranda y los hombres:

 

Miranda, juntamente con Charlotte, es uno de los personajes que más situaciones bochornosas vive en sus citas con los hombres. Se acuesta con 18 hombres a lo largo de las seis temporadas que dura la serie, entre los cuales podemos destacar: un tipo que necesitaba ponerse porno mientras se lo montaba con ella, y que parecía estar más interesado en las chicas de la película que en Miranda; uno que necesitaba tomar una ducha después de hacer el amor, porque era muy católico y necesitaba purificarse de los pecados cometidos; otro al que le gustaba hablar sucio durante el acto, Miranda al principio no quiere participar en ello, piensa que en esos momentos no es oportuno ponerse de cháchara, para cuando se acaba animando, le dice lo único que aparentemente un hombre (heterosexual) no quiere oír "Te encanta cuando te meto un dedo por el ano", sea verdad o no; un oftalmólogo al que le tiene mucho cariño, pero con el que le es imposible llegar al orgasmo, al principio decide ser sincera y no fingirlo, pero al verle esforzarse tanto finalmente se ve "obligada" a hacerlo, entre muchos otros. Y también tuvo citas o pseudo-citas bochornosas con otros 17, entre los que destacamos: un gran amigo suyo, que se instala temporalmente en su piso recién comprado y por el que siente algo desde hace mucho tiempo, pero que termina saliendo, y al poco tiempo casándose, con la decoradora que le está amueblando el piso (afortunadamente Miranda termina teniendo la suerte de ser la encargada de hacer firmar el libro de dedicatorias de la boda); el chico de la ventana que ella cree que le está haciendo exhibiciones privadas, pero que resulta que en realidad está tonteando con el vecino (sí lo habéis leído bien, vecino, no vecina) de la ventana de abajo; otro con el que mantiene sexo telefónico sin saber que lo está haciendo con otras por la otra línea mientras lo practica con ella; o cuando un tipo la planta y está tan cabreada que decide llamarlo, para su sorpresa es la madre del tipo quien le contesta al teléfono para informarle que su cita no se presentó porque había muerto.


Miranda y Steve:

 

Miranda es sarcástica y afilada como las uñas de un gato. Pero todo esto empieza a cambiar cuando a mitad de la segunda temporada, Miranda entra en un bar, se pide una copa de vino tinto y se encuentra con Steve Brady, un barman de pelo rizado, que es todo lo opuesto a ella y todo lo opuesto a lo que ella busca en un hombre. Ella es ambiciosa y asquerosamente adinerada, en cambio él se conforma con lo que tiene y apenas llega a final de mes...Obviamente, su relación no es precisamente un camino de rosas, rompen en un par de ocasiones, sobre todo a causa de la compleja Miranda, que no soporta que Steve se comporte siempre como un niño inmaduro o que no respete las inquebrantables barreras que Miranda se ha autoimpuesto para que nadie traspase su corazón y siga siendo la implacable y fría abogada que es cada día en su buffet de abogados.


Su relación tomó un giro inesperado tras la muerte de la madre de Miranda en la cuarta temporada. Steve se desplaza a Philadelphia para mostrar su apoyo a Miranda, a pesar de que en ese momento no estaban juntos, y así sufren un pequeño acercamiento. Al poco tiempo Steve descubre que tiene cáncer en un testículo y que tendrán que extirpárselo. Tras la operación, Steve se siente menos hombre y Miranda decide acostarse con él para que le suba la autoestima, lo que ella misma denomina un mercy fuck. Lo curioso es que de ese quiqui piadoso entre un hombre con un solo testículo y una mujer a la que en una temporada anterior le es diagnosticado un "ovario perezoso" salga un niño, el pequeño y también pelirrojísimo Brady, que cambiará para siempre al maravilloso personaje de Miranda. Miranda no era una embarazada al uso, no tenía el instinto maternal por ninguna parte. Hilarante es el momento en que va a hacerse una ecografía para descubrir el sexo del bebé y cuando se le informa que es un niño, no sabe fingir la ilusión que eso debería producirle...



Estos dos nos hicieron vivir realmente muy buenos momentos, sobre todo por la autenticidad de su relación. Miranda es complicada, sí, pero quien no lo es después de los treinta, especialmente sí llevas mucho tiempo solter@ y has creado tu propio espacio, en el que no necesariamente quieres dejar entrar a la gente, tienes tus manías, te vuelves quisquilloso, los pequeños defectos de los demás se convierten en motivos decisivos para no seguir con alguien. Pero, a pesar de todos sus ires y venires, todos queríamos sí o sí que estos dos terminasen juntos. Estupenda es la declaración de Miranda a Steve, que os dejo en la siguiente foto:


Miranda y Madga:

 

En la tercera temporada, Miranda decide que no puede cuidar de su nuevo apartamento y ser una abogada de éxito en Manhattan, así que decide contratar a una asistente (Magda), una mujer mayor ucraniana, que no aprueba su modus vivendi y que comienza a realizar pequeños cambios en la casa, como substituir el café por té, comprarle un rodillo para hacer tartas (me encanta cuando con su delicioso acento ucraniano, Magda le dice "Its gut for wimen tu meic paaaais"), y finalmente substituir el consolador que Miranda cuida cautelosamente en su mesita de noche, por una estatuílla de la Virgen María. Cuando Miranda se lo cuenta a sus amigas en uno de sus emblemáticos brunch, les dice: Creo que mi asistente me está intetando practicar un exorcismo...". Poco a poco ambas van adaptando su manera de ver la vida la una a la otra y Magda termina convirtiéndose en una especie de figura maternal para ella, que siempre estará allí cuando la necesite, como sólo están las buenas amigas...


Miranda y Carrie:

 

Estoy un poco deacuerdo con aquellos que critican Sex and the City diciendo que Carrie era un poco insoportable. Pero tengo que decir que Carrie era mucho mejor persona cuando estaba con Miranda, es su voz de la conciencia, su Pepito Grillo. Cuando estas dos se pelean, sufrimos, porque sus peleas rezuman verdad. Miranda puede ser muy crítica, cínica, sarcástica, malhumorada, pero hace en muchas ocasiones que Carrie tome las decisiones correctas y sabe ver más allá de las apariencies sobre quién realmente es bueno o no es bueno para Carrie.


Miranda y Cynthia Nixon:

 

Cynthia Nixon era quizás la menos conocida de las cuatro protagonistas y quizás era el personaje menos marcado de la serie, menos estereotipado: Charlotte era la mojigata, Samantha la guarrilla y Carrie la típica protagonista pesada (como Ted en "How I Met Your Mother", para que os hagáis una idea...). Miranda era la sensata, la working girl de Manhattan, segura de sus decisiones, pero consiguió enamorarnos con todas sus vivencias y sobre todo con la maravillosa interpretación que la actriz sacó del personaje y que le valió un Emmy a Mejor Actriz de Reparto y un Screen Actors Guild Award, ambos en  2004. Es cierto que su personaje perdió mucha de la fuerza en las dos películas que han seguido a la serie y se convirtió en un mero acompañante de las demás, sólo teniendo algún momento de gloria donde hacer gala de su entrañable cinismo, como cuando en la boda gay de Stanford Blatch y Anthony Marentino, que a parte de tener una boda con cisnes y un riachuelo que recuerda al maravilloso país de OZ, tiene una aparición estelar de Liza Minnelli cantando "Single Ladies", gayérrimo a más no poder, a lo que Miranda dice: Cuando hay mucha energía gay en una habitación, como por arte de magia, Liza se manifiesta..."


Ha pasado mucho tiempo ya de los momentos dorados de esta serie, pero hemos querido recordar al personaje que, con permiso de Samantha que también es estupenda, logró robarnos el corazón entrando por la puerta pequeña.

David


viernes, 9 de enero de 2015

TV-Movie Time: Hello Ladies: The Movie

En 2013 la cadena privada HBO estrenó una dramedy llamada "Hello Ladies", que tuvo la mala suerte de ser cancelada tras la emisión del último episodio de su primera temporada. La producción venía de la mano del cómico británico Stephen Merchant, creador, guionista y protagonista de la serie y giraba en torno a un inglés muy torpón con las mujeres (Stuart Pritchard), que se instala en la ciudad de Los Angeles para alcanzar su "American Dream", llegar a acostarse con una modelo. Stuart es tremendamente torpe, socialmente hablando, no tiene ni idea de cómo entrarle a las chicas (de ahí el título de la serie: "Hello Ladies" es lo que los americanos llaman su "Pick up line"; sería el equivalente en español a un Hola ¿Estás sola? o un ¿Bailas? o incluso un ¿Estudias o trabajas?, es decir, una frase trillada y nada seductora para ligar con chicas). Es una persona muy awkward, que siempre mete la pata, que lleva las bromas demasiado lejos haciendo que terminen siendo de todo menos graciosas, y que la gente que las escucha se sienta incómoda, un completo LOSER. Pero, a pesar de todo, terminas sintiendo por él una mezcla entre tristeza, vergüenza ajena y profunda ternura.


Como ya comenté el el post que le dediqué a esta serie, tras su cancelación, la HBO se comprometió a rodar un episodio especial para terminar de cerrar todas las tramas que hubieran quedado abiertas. Pues bien, casi un año más tarde de la emisión su su último episodio, el sábado 22 de noviembre del ya año pasado la cadena emitió una tv-movie con el original título de "Hello Ladies: The Movie" de 80 minutos de duración para darle el broche final que se merecía, y en mi opinión lo hizo.

La acción se sitúa justo unos meses después del final de la serie. Recordemos que Stuart le confesó a su compañera de piso (Jessica) que sentía algo más que lo que deberíamos sentir por un/a compañera de piso (sí, Stuart tiene sentimientos... es algo más que un tipo larguirucho y un poco incómodo de ver, es alguien capaz de llegar a sentir ¿amor? si encuentra a la persona indicada), pero siguen conservando una fiel amistad, la química entre estos dos traspasa la pantalla. Se trata de la fiesta del 30 cumpleaños de Jessica, demoledora la frase de una "amiga" que le dice "Nos estamos haciendo las dos tan viejas, tú cumples 30, yo 26...", una persona de 37 ya es digamos Tutankamon, vamos... Jessica sigue intentando abrirse camino como actriz, como el 99,9 % de la gente en L.A., y se le ha brindado una oportunidad de oro: participar en un spot de yogures para niños, donde tiene que ser perseguida por un monstruo animado digitalmente (Yogi) que, por supuesto, ella no ve. Hilarante es la audición para este spot, humillante a más no poder (le hacen correr en círuclos como si el monstruo la persiguiera, que la tire al suelo..., una verdadera bazofia de anuncio...) En esta fiesta de cumpleaños obviamente no podía faltar su gran amigo Stuart, que a pesar de sus sentimientos por ella, quiere estar ahí el día de su cumpleaños. Éste recibe una llamada inesperada, su ex-novia de Reino Unido viene a visitarle con su actual marido, el tipo por el que dejó a Stuart, y por supuesto Stuart quiere demostrarles que ha conseguido el sueño americano: salir con una modelo y que las cosas le vayan tremendamente bien, quiere que conozcan a Stuart 2.0, la versión renovada del viejo Stuart, una versión que no existe realmente, ya que Stuart sigue siendo el mismo de siempre, aunque esta vez rodeado de modelos guapas con las que no logra acostarse ni a la de tres...


Stuart quiere conseguir una modelo para hacerse pasar por su novia para cuando venga su ex-novia inglesa y su marido. Como no lo consgiue, finalmente es Jessica quien se hará pasar por su pareja, al fin y al cabo es una actriz wannabe, pues este es su gran momento para demostrarlo, hacer creer a la ex-novia de Stuart que siente algo por él (porque no siente nada por él, ¿verdad?). Éste es un buen recurso, cuando dos que nosotros sabemos que estarían estupendamente juntos, porque se entienden a la perfección, tienen que fingir, por circunstancias de la vida, que están juntos; un recurso trillado, sí, pero que sigue funcionando...


Mientras tanto Jessica, tras el sonado fracaso de la audición para el mencionado spot publicitario, decide abandonar su carrera como actriz (si es que algun día la tuvo...) y de rebote abandonar a su manager (con el que se acostaba, pero que se aprovechaba de ella en todo momento, prometiéndole un gran papel que la lanzaría al estrellato que nunca llegaba...). Muy divertida es la escena en la que Jessica asiste a una entrevista de trabajo para atender llamadas en un call center y le piden su experiencia profesional anterior, ella destaca elementos como lo bien que hace claqué o el hecho de que puede hacer artes malabares. La entrevista la detiene rápidamente para indicarle que se centre en hablar de habilidades que puedan servirle para este trabajo, a lo que ella rápidamente responde "bueno, supongo que tendré que hacer malabarismos para atender todas esas llamadas. Añade el sentido del humor entre mis habilidades..." Realmente hay que destacar el talento cómico de Christine Woods, la actriz que interpreta a Jessica y que esta temporada hemos podido ver en un papel radicalmente diferente en "The Walkind Dead".


A partir del momento que llegan Trudy y Mike, la ex-novia de Stuart, y su marido la farsa está servida. Estos son los típicos pueblerinos que se comportan como auténticos turistas cuando llegan a L.A. y lo primero que quieren es que Stuart les invite a una de esas fantásticas fiestas repletas de estrellas de cine de Los Angeles. Finalmente, Stuart consigue llevarlos a una de esas fiestas, en la que se encuentran nada más y nada menos que con Nicole Kidman. Otro momento hilarante en el que Stuart para hacerse el interesante les dice que la conoce, obviamente no es así, inmediatamente Trudy, que se declara una fan incondicional de la Kidman, le pide que se la presente y ahí empieza la diversión de las continuas situaciones humillantes que han sido un sello de la casa durante toda la serie y que tanto nos han hecho reír.


La tv-movie que sirve como cierre de las andanzas de este personaje entrañable e incómodo a partes iguales tiene un final convencional, pero que no por ello deja de funcionar y que nos ofrece lo que todos queremos un final feliz, pero sin perder un ápice de la ironía y el tono agridulce que han hecho de esta serie una pequeña joya, en mi opinión injustamente tratada y que mucha gente seguro que todavía tiene por descubrir.

Os dejo el link de post que le dediqué a la serie para ver si os animáis a verla:

http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/03/esas-comedias-tristes-ii.html

Sólo nos queda decir Goodbye, Ladies!

David






lunes, 17 de noviembre de 2014

Olive Kitteridge: Una mujer difícil

Hace un par de semanas la cadena privada HBO volvió a hacer gala de la enorme calidad de sus producciones con el estreno de una mini-serie llamada "Olive Kitteridge", basada en la novela homónima de Elisabeth Strout. La mini-serie consta de cuatro episodios, que fueron emitidos en dos tandas, por lo que uno podía hacer con ella lo mismo que con lo que los yanquis llaman un page-turner (una de esas novelas que uno no puede dejar de leer) y verla prácticamente de un tirón para disfrutar de sus maravillosas interpretaciones, de su estupenda música y ver cómo poco a poco una tristeza va agrandando los surcos en la piel de sus protagonistas, emsombreciendo sus miradas, palideciendo sus rostros. Una historia que resulta tan buena por lo que cuenta, como por lo que intenta ocultar.


Así observamos atentamente 25 años en la vida del disfuncional matrimonio Kitteridge, Olive (una profesora de matemáticas taciturna, malhumorada, intratable, intransigente, crítica, cero empática y cero cariñosa con los que la rodean, una mujer difiícil cuyos actos no siempre se corresponden con sus sentimientos, una mujer que se atreve a decir lo que muchos callan por cobardía; vamos, la madre que todos querríamos tener...) y Henry (un farmácéutico de buen corazón, paciente, que intenta ayudar a todas aquellas personas que se cruzan por su camino en un momento bajo de sus vidas y eso saca a Olive de sus casillas; un auténtico bonachón...). Olive y Henry se detestan y se quieren a partes iguales, conocen todos los recovecos de su relación, sus defectos, sus virtudes, sus secretos, mejor incluso que nosotros como atentos espectadores, pero aún así permanecen el uno junto al otro hasta el final, es uno de esos matrimonios de los de antes, para los que la frase "hasta que la muerte los separe" significaba alguna cosa, que no tiraban la toalla por la primera desaveniencia, por una discusión acalorada, ni siquiera por un desliz. Ver cómo, aunque no se lo digan nunca, estos dos se quieren y se necesitan resulta realmente conmovedor y emocionante.


Ni hace falta decir que la pareja de actores protagonistas es maravillosa, una apuesta segura en mi quiniela de los próximos Golden Globes, cuyas nominaciones se harán públicas el próximo 11 de diciembre. Por un lado, tenemos a la infalible Frances McDormand (que interpreta a Olive), merecidísima ganadora de un Oscar por su estupendo papel en "Fargo". McDormand es de esas actrices a las que parece no asustar el devenir de los años, que no tienen la necesidad de ocultar el inexorable paso del tiempo a golpe de bisturí y que aprovechan las huellas de la madurez que el tiempo ha dejado en su rostro, para dotar a sus personajes de una profundidad que el bótox esteriliza y anula en rostros de otras actrices de su edad. Además McDormand dispone en este caso de casi 240 minutos de metraje para desarrollar un personaje tan complejo como el de Olive Kitteridge, algo que en una película de 90 minutos sería prácticamente imposible. Así podemos entender perfectamente la depresión por la que está pasando el personaje (que como ella misma explica en un momento de la trama, el gen depresivo circula por los genes de su familia, por lo que es algo con lo que tarde o temprano ella y todos sus vástagos tendrán que lidiar). Podemos entender su cinismo ante todo, su triste mirada, el no obvio pero incondicional amor que siente hacia su marido, aunque parezca que nunca se lo tome en serio.


Y luego tenemos a Richard Jenkins, otro monstruo de la actuación que convierte en oro interpretativo todo lo que toca. Jenkins llena a Henry con una bondad y una generosidad genuinas. Nos creemos totalmente cómo Henry quiere ayudar a las personas desvalidas, como a Denise Thibodeau, que pierde a su prometido en un accidente de caza, y de la que Henry se "enamora", se enamora de su dulzura, de su inocencia, su vulnerabilidad, es todo lo que Olive no es, Denise le hace sentirse necesitado. Olive obviamente se da cuenta de todo, y cruelmente la llama "ratoncillo" sólo para demostrarle a Henry lo ridículo que ella le ve, yendo detrás de una chica a la que le dobla la edad. Henry es un personaje que despierta ternura. Quizás durante la película uno siente que Olive no le está dando el tipo de vida que se merece, pero durante el final de sus días, nos damos cuenta de que es la única persona que realmente está ahí incondicionalmente para él, ni su estimado hijo está ahí en los momentos más difíciles.


Maravilloso es el momento en el que Olive y Henry son víctimas de un secuestro en el hospital y ellos dos amordazados se ponen a culparse el uno al otro sobre cómo han arruinado la vida de su hijo. Olive le achaca que él es Mr. Perfecto y su hijo nunca ha conseguido ser feliz porque no ha llegado al nivel de perfección mostrado por su padre y Henry le achaca que se fue de casa porque ella le hizo la vida insoportable con su mal genio, su alto nivel de exigencia y sus terribles críticas. También se ponen a hacer balance de su complicado matrimonio, Olive le dice que le debería haber abandonado hace años, Henry desafiante le dice: "¿Y por qué no lo hiciste?", a lo que ella responde: "¡Iba a hacerlo, pero está muerto!", Henry se pone a reír y le dice: "No habrías durado con él ni dos semanas". Es un momento extremo, de vida o muerte, pero resulta maravilloso para ver el tipo de relación que gastan estos dos, que saben que a pesar de todo, a pesar de que en momentos de su larga vida juntos se hayan enamorado de otras personas y hayan incluso pensado en abandonarse, finalmente han permanecido el uno junto al otro. O el momento en que Olive le habla a un desorientado Henry enfermo, estirada junto él en la cama, hablándole directamente al pecho, al corazón, y le dice: "Naciste amable, te convertiste en un adulto amable y entonces te casaste con una bestia y la quisiste."


La mini-serie es una soberbio estudio sobre la depresión, las enfermedades mentales, el inexorable paso del tiempo y el suicidio. Sobre su honesto personaje protagonista, cuyas contradicciones resultan fascinantes y que harán que no podamos apartar la mirada de su curtido rostro.

David

lunes, 10 de noviembre de 2014

Broma fácil: "The Comeback" hace su "comeback"

Comienza a hacer bastantes años que nos encontramos dentro de lo que se ha llamado "la edad de oro de las series de televisión", algunas han triunfado, otras han sido booms que se han apagado de manera tan espectacular como se encendieron, otras quizás no fueron comprendidas en el momento en que se estrenaron. Por todo ello, los productores de las cadenas de televisión están viendo la posibilidad de resucitar series que en su momento no triunfaron, quizás porque no era lo que el público quería en ese momento, o porque se esperaba otra cosa de ellas, o porque después de un éxito arrollador, no supieron mantenerse en el pódium triunfal. Netflix fue la pionera resucitando "Arrested Development", este año hemos visto como FOX resucitaba a un Jack Bauer exiliado en Londres y su franquicia "24", el año que viene será "Heroes" quien intentará recuperar el éxito de su primera temporada.


Pues bien, la cadena HBO estrenó en 2005 una serie que tenía como protagonista absoluta a Lisa Kudrow, recién salida del éxito de "Friends" y que esta vez era co-creadora junto con Michael Patrick King, que también acababa de salir de otro gran éxito llamado "Sex and The City", por lo que parecía tener todos los números para ser un éxito seguro. Desafortunadamente, la serie no pasó de su primera temporada de 13 episodios. La serie está planteada como una especie de falso documental (lo que los yanquis llaman mockumentary) sobre Valerie Cherish (Kudrow), una actriz en horas bajas que en su momento formó parte de una sitcom de éxito y que diez años más tarde le es brindada la posibilidad de volver a la televisión por partida doble. Por un lado, como parte del elenco de una nueva sitcom protagonizada por gente joven (ella ya no lo es...) donde tiene un papel secundario; y por otro lado, a través de un reality show que seguirá todo el proceso creativo de esa nueva sitcom, siguiendo cámara en mano a Valerie en su día a día.


Tras el telón de la comedia, "The Comeback" oculta una dura crítica contra los "realities", que muestran de todo menos la realidad, una verdad totalmente manipulada y distorsionada, que puede enaltecer o destrozar la reputación de alguien en cuestión de minutos. La serie es también una cruda visión entre bambalinas sobre el complejo mundo de las series de televisión y de las productoras, sobre cómo el show business margina a las mujeres de más de cuarenta años (una vez escuché una entrevista de una actriz, no recuerdo cuál, que dijo que en Hollywood si eres mujer de una cierta edad, ya no te ofrecen papeles interesantes si no te llamas Meryl Streep...), o sobre cómo el show business a veces pone a gente en la palestra por delante de otra que realmente se lo merece, que se lo ha ganado, que podría aportar realmente algo interesante, diferente, de calidad, todo por el dinero, que al fin y al cabo es el engranaje de todo esto.


Valerie Cherish es un personaje super interesante. Entre 1989 y 1993 protagonizó una conocida sitcom donde interpretaba a una joven y atractiva abogada de éxito, pero después de ese papel no consiguió otro que la mantuviera en el pedestal de la fama y decidió retirarse del mundo del espectáculo. Cuando 12 años más tarde le es ofrecida una nueva oportunidad por partida doble, Valerie no puede rechazarla. El problema es que ella cree que es la estrella de la nueva sitcom, y es tan sólo una secundona, sin glamour y que tiene que permanecer a la sombra de unas estrellas sin ningún tipo de experiencia, que todavía estaban comiendo potitos cuando ella triunfaba en la televisión. Valerie es una persona algo egocéntrica, demasiado preocupada por lo que piensa la gente de ella, muy maniática con su imagen pública, por lo que un desfavorecedor reality no es lo más apropiado para ella, ya que constantemente la muestran sin maquillaje o en planos donde se acentúan sus arrugas, la papada, su a veces mal carácter... La caracterización física de Valerie también es muy importante: claramente luce un peinado de lo más demodé, para acentuar todavía más lo difícil que le va a resultar adaptarse a esta nueva manera de hacer televisión.

La Kudrow hace un excelente trabajo, dándole un tono de voz concreto, una gesticulación exagerada, a veces ridícula (su manera de bailar es una buena muestra de ello). Se aleja de la Phoebe Buffay de "Friends" y también de la actual Fiona Wallice de "Web Therapy"; la actriz tiene una voz y un traje para cada uno de estos personajes, todos tienen en común una vis cómica innata, que la actriz muestra con una facilidad envidiable, pero son personajes tremendamente distintos.


Ver a Valerie darse cuenta de cómo es ninguneada por los guionistas de la sitcom puede resultar incluso doloroso. Horrible es el momento en que les dan el guión del primer episodio y ve cómo el resto de jóvenes miembros del reparto subrayan con fluorescente muchísimas líneas de diálogo, mientras que ella sólo tiene pequeñas intervenciones. O cuando invita a todos los jóvenes a comer (gastándose una pasta) y la chica protagonista (que parece una modelo y que tiene cero experiencia como actriz) la deja plantada por una entrevista para la Rolling Stone, mientras a ella nadie le pide ya entrevistas. Cuando en la sesión de vestuario ella quiere aparecer glamourosa, pero para el papel de una cuarentona solterona que supervisa la alocada vida de una sobrina y sus amigos que viven en su apartamento, le asignan un "inllevable" chándal de color rosa y blanco, que debería estar prohibido. O cuando en el shooting de las fotos promocionales de la serie, la mantienen siempre en un segundo plano, separada del grupo de jóvenes actores, donde prácticamente ni se la ve, y donde Valerie intenta hacer su cara de foto (así como mordiéndose el interior de las mejillas para resaltar su pómulos y que el rostro le quede más estilizado) hasta que el fotógrafo le pide que por favor no haga la cara... Una humillación tras otra...

Aunque la serie gira en torno a Valerie, hay una serie de personajes secundarios interesantes que hacen de su existencia algo aún más bochornoso y denigrante. Tenemos por un lado, a Jane Benson (la productora del reality llamado "The Comeback"); durante toda la serie Jane parece dispuesta a ayudar a Valerie, a hacer que ésta se sienta la más cómoda posible con su regreso a las pantallas, aún así ya podemos ver en sus preguntas que hay una cierta intención de ponerla en un aprieto, de hacer que hable mal de sus compañeros de reparto o de los miembros del equipo de guionistas. Jane tendrá un importante papel en el humillante final de la serie (uno de los finales más indecentemente tristes que he visto en una serie de televisión). También está el eterno Sancho Panza de Valerie, su asesor de imagen, Mickey Deane (el culpable de esa especie de peluca ochentera que luce Valerie, que parece salida del cuarto de atrezzo de la película "Armas de mujer"), Mickey es descaradamente gay y resulta sumamente gracioso ver cómo intenta ocultarlo sin demasiado éxito frente a las atentas cámaras del reality. Y, finalmente, tenemos a la némesis de Valerie, Paulie G., uno de los dos guionistas principales de la nueva sitcom que tiene que protagonizar Valerie. Éste siente una fuerte, visceral e injustificada antipatía hacia Valerie y sufrirán un más que denigrante enfrentammiento frente a las incisivas cámaras del reality, que buscan no perder ripio de la irremisible degradación de una actriz en horas bajas, luchando por volver a pisar la cumbre.


Ayer por la noche la HBO estrenó el regreso de "The Comeback", donde durante 6 episodios veremos qué ha sido de Valerie Cherish en estos últimos nueve años. Quizás en el 2005 no estábamos preparados para ver tanta humillación, tanta mala leche, tanto cuchillo afilado dispuesto a cargarse el despiadado mundo de los realities y del show business, pero ahora sí lo estamos y no vemos el momento de reencontrarnos con Val y ver cómo le ha ido y cómo sigue lidiando con la "fama". Otras series como "Veep" demuestran que los espectadores de hoy están preparados para ver a los protagonistas de sus series favoritas siendo humillados hasta la parte más interna de su médula.


David