viernes, 20 de marzo de 2015

Y el pepino se puso amargo...

El jueves de la semana pasada finalizó la serie británica "Cucumber", creada por Russell T. Davies, creador del "Queer As Folk" original y del revival de "Doctor Who" en 2005. La serie formaba parte de un una especie de trilogía televisiva llamada "Cucumber/Banana/Tofu"; estos tres títulos provienen de un estudio científico sobre la erección masculina que dividió el nivel de dureza de la erección en una escala que consiste en diferentes estados: tofu, plátano pelado, plátano y pepino. "Banana" es una serie corta que se emitía después de "Cucumber", que giraba en torno a algunos de los personajes secundarios que aparecían en "Cucumber" y "Tofu", que se emitía justo después de "Banana", es una serie documental que se centra en algunas actitudes sexuales del siglo XXI desde la perspectiva de gente común.


"Cucumber" se centra en un hombre gay de mediana edad, Henry Best (Vincent Franklin), lidiando con la vida en pareja con su novio con el que lleva nueve años, Lance Sullivan (Cyril Nri). La serie hace una buena disección de la vida en pareja, más allá de la temática gay. Una pareja que se quiere a rabiar, pero entre la que hay cero química sexual, algo más común de lo que pueda parecer. ¿Puede una pareja sobrevivir si el sexo no funciona? ¿Pueden el amor, el cariño, el respeto y la admiración ser suficientes para mantener a dos personas juntas cuando algo tan físico, básico y animal como es el sexo no termina de funcionar? Es una pregunta interesante y de difícil respuesta. La serie no pretende dar respuestas, pero sí que nos muestra la vida de unos gays de cuarentaimuchos, porque los cuarenta son para mucha gente hoy en día los nuevos treinta. Mucha gente sigue sin tener su vida encauzada cuando cruza la temida frontera de los cuarenta.


Hasta el espléndido episodio 1x06, la serie se caracterizó por un tono más bien cómico, lleno de situaciones entre burlescas y patéticas, como cuando una vecina de Henry y Lance, se los encuentran una mañana y le dice a Henry que si puede empezar a masturbarse más lejos de la ventana, que su hijo menor de edad puede verle. Esto se lo dice frente a su pareja, Lance, con el que ya hace tiempo que no mantiene relaciones sexuales... Pero aún así, incluso antes del ya mencionado episodio seis, la seria ya había mostrado pequeños dramas de personajes secundarios, como el amigo de Henry y Lance que les cuenta que su esperma hace un tiempo que tiene un aspecto anaranjado. Las bromas en torno al tema no cesan, hasta que nos es anunciado que al personaje en cuestión le han diagnosticado un cáncer...


La serie nos muestra una realidad muy distinta a la que nos mostró Russell T. Davies en su primera serie de temática gay. Davies regresa a Canal Street, la calle llena de bares y discotecas de ambiente de "Queer As Folk". Pero el ambiente está lejos de ser la zona de cruising de aquel entonces, ahora las App's como Grindr, Tindr , ..., son las que dominan el cotarro y determinan con quien terminarás pasando la noche en la cama... Y sobre todo Davies nos hace un buen análisis de lo que supone el paso del tiempo, hacerse mayor. Como decía antes, ya no se trata de los treintañeros en la flor de la vida de QaF. Ahora con cuarentaitantos, la chispa se ha apagado y espera eternamente volverse a encender...


Todos los episodios comienzan con su protagonista (Henry) comprando en el supermercado, comprando y fijándose en los chicos que hay por los pasillos. Todos los episodios excepto el ya mencionado episodio seis; aquí es Lance el que aparece comprando en el súper, pero eso no es lo más desconcertante, lo más inquietante de ese comienzo de episodio es que tras ver a Lance pasearse por los pasillos como habíamos visto a su compañero sentimental, con el que a esas alturas podríamos decir que ha roto la relación, aparece un rótulo al más puro estilo "Six Feet Under", que nos anuncia su fecha de nacimiento y su fecha de defunción: Lance va a morir en ese episodio... En ese momento, todos nos damos cuenta que ese hasta entonces pepino más bien dulce se va a poner amargo...


Desde que Henry y Lance se habían medio separado, este último había comenzado a sentir algo por un nuevo compañero de trabajo hetero, Daniel. Un hombre atractivo al que en principio no le gustan los hombres, pero al que ciertamente le gusta jugar. ¿Es un gay que todavía no ha salido del armario o se trata de un tipo al que simplemente le gusta gustar, sean hombres o mujeres? A partir del momento que se nos anuncia la fecha de defunción de Lance, nos quedamos engachados a la pantalla observando su historia. Se nos hace un flashback muy bien editado de lo que ha sido su vida durante los últimos 44 años. Así asistimos a su nacimiento, a la repentina muerte de su madre, a la primera charla sobre sexo con su padre, a su primera Playgirl, a su primera habitación de universidad, a su primer disco de "Eurythmics", a su primer beso con una chica, a su primera experiencia gay, a su primer contacto con el Sida...


Este estupendo montaje de imágenes es un recurso a la vez eficaz y cruel. Eficaz porque a través de su rápido editaje vamos asistiendo al paso del tiempo observando cambios como la música, el estilo de la ropa, cómo pasamos de los vinilos, a los CDs y finalmente a la música guardada en el I-Phone. Cómo Lance pasa de ser un jovencito que es el rey de la pista en las discotecas y el centro de atención, a ser un cuarentón al que nadie mira en los clubs, como si fuera un bafle más... Cómo dejas de ponerte tu mejor ropa interior o atender detalles como cortarte las uñas de los pies antes de salir de fiesta, porque ni tan solo contemplas la posibilidad de llevarte a alguien a casa esa noche... Y cruel porque conociendo más al personaje de Lance, nos será mucho más doloroso tener que decirle adiós...


Precisamente hasta ese episodio, la historia que más me había enganchado era la de Lance y su nuevo compañero de trabajo. Pero vemos que esa historia de flirteo va a tomar un giro oscuro, sombrío. No explicaré lo que pasa para no spoilerar más de lo que estoy spoileando, pero se trata de un episodio lleno de señales de que algo muy terrible va a suceder. A medida que comienza la "cita" entre Lance y Daniel, te vas dando cuenta de que Lance está entrando en un callejón sin salida, no puedes olvidar el rótulo del comienzo del episodio que te anunciaba su muerte. Tampoco puedes olvidar que en principio estás viendo una comedia y que nada malo debería suceder. La parte ingenua que todos llevamos dentro está deseando que todo se trate de una broma y que finalmente Lance salga de esa "cita" con vida. Pero en un interesante momento del episodio, Lance se acerca a uno de los canales de Canal Street y una mujer de unos cincuentaitantos le dice que se piense realmente si quiere ir con Daniel a su casa. Esa mujer es una de las almas errantes de todos los gays y lesbianas que han muerto en los canales de Canal Street, víctimas de un suicidio por la incomprensión social ante su condición sexual, víctimas de un acto de homofobia o simplemente porque llegó su momento... Decimos adiós a Lance de una manera espeluznante que no revelaré, porque creo que es un verdadero shoch televisivo, que vale la pena vivir en primera persona.


El episodio siguiente tiene una maravillosa escena de Henry, con sus dos amigos Dean y Freddie, atrapados en un coche a causa de una fuerte lluvia. Acaban de asistir al funeral de Lance, por lo que los sentimientos están a flor de piel, especialmente para Henry. El coche se convierte en ese espacio cerrado donde afloran los sentimientos, ese espacio íntimo de confesiones, del que no se puede escapar...


La serie te hace pasar buenos momentos con su hábil sentido del humor. Muy gracioso el momento en que Lance confiesa a Henry que tiene una cancioncilla grabada en la cabeza y que no logra saber cuál es el título, sólo recuerda que debe ser alguna canción de Eurovisión. Luego le vemos en la ducha y descubrimos que lo que está tarareando es en realidad el "La La La" de Massiel... O cuando aparece una mariliendre de estas que siempre sale por el ambiente con sus amigos gays y que luce una larga melena de color blanco a los que todos tus amig@s llaman Khaalesi...


En principio la serie termina en su episodio 8. Un episodio que cierra de manera bastante convencional todas las tramas, pero no por convencional deja de resultar interesante.

David

lunes, 22 de diciembre de 2014

¿Feliz? Navidad


Realidad distópica: una sociedad ficticia indeseable en sí misma, una utopía negativa, donde la realidad transcurre en términos antitéticos a los de una sociedad ideal, representando una sociedad hipotética e indeseable. La mayoría de muestras de distopía surgen en la literatura, el cine y la televisión como muestra de las tendencias actuales extrapoladas en finales apocalípticos. Charlie Brooker ha tomado el tema de las nuevas tecnologías y lo ha llevado al extremo, como han hecho películas como "Fahrenheit 451", "Blade Runner", "Gattaca", "The Matrix", "V de Vendetta", entre otras. Todas ellas han tomado un futuro no demasiado lejano y han llevado los avances tecnológicos sólo un paso más allá, de manera que lo que se nos presenta resulta cercano, posible, y con ello más terrorífico que nunca, dado que lo contemplamos como algo totalmente posible. No hace falta ir a buscar monstruos futuristas capaces de destruir la humanidad, sólo hay que echar una ojeada a otro monstruo que se ha convertido en una parte esencial e indispensable de nuestras vidas: la tecnología. ¿Quien podría vivir hoy en día sin móvil, sin internet, sin un perfil en las redes sociales?


Brooker lo ha vuelto a hacer, ha vuelto a crear una maravilla inquietante, una paranoia tecnológica, nos ha vuelto a mostrar cuál es el verdadero precio del progreso y todo envuelto en un enorme lazo rojo a modo de regalo de navidad en esta nueva entrega de "Black Mirror" que lleva como título "White Christmas: (Yuletide)". El episodio especial de esta particular, original e inquietante serie británica se emitió el pasado 16 de diciembre y tuvo una duración de 75 minutos, una gozada para los fans de BM, entre los cuales me incluyo.


Este especial navideño nos muestra una Navidad que de blanca y dulce tiene bien poco (el uso de canciones navideñas en escenas duras tiene un efecto perturbante en el espectador). El capitulazo está estructurado en tres partes. En la primera, Matt Trent, interpretado por John Hamm (Don Draper en la maravillosa "Mad Men") le narra a Joe Potter (interpretado por el actor británico Rafe Spall) una historia que se torció, mientras le cocina un delicioso plato navideño y mientras suena "I Wish It Could Be Christmas Everyday" de fondo en una cabaña perdida en medio de la nada. Matt le cuenta a Joe que hace tiempo fue un dating coach, que ayudaba a conseguir citas a hombres con problemas para ligar y para relacionarse socialmente, enseñando técnicas de seducción. Precisamente, la Navidad es una temporada alta en este tipo de servicio, porque es cuando tienen lugar las habituales cenas de empresa, que son una ocasión indónea para que los poco diestros a la hora de ligar puedan pillar cacho. Matt se comunica con sus clientes a través de una lentilla-Z, que en el futuro todo el mundo tiene implantada en la retina del ojo, y le va comunicando todo lo que necesita saber para triunfar, por ejemplo información de la gente con la que interacciona, dado que hoy en día prácticamente todo el mundo cuelga un montón de información sobre si mismo en diferentes perfiles que tiene on-line. Da miedo ¿verdad?


Igual que los que estudian marketing, Matt sabe lo que un hombre tiene que hacer para captar el interés de una mujer, para vender el producto, es un verdadero Gurú del arte de la seducción:

Regla 1: Dejar de lado a la chica que realmente te interesa, a la gente no le gusta que se la excluya, no quieren parecer invisibles. Ignorarlas hará que se despierte un absurdo interés en ti.

Regla 2: No parecer necesitado, ir un poco de sobrado. La confianza en uno mismo es esencial.

El papel de manipulador mentirosillo que interpreta Hamm, le va como anillo al dedo. Su seductora voz es perfecta para ser la conciencia de ese loser que quiere pillar cacho para no pasar solo la noche de Navidad. El problema es que su cliente da con una tiparraca rarilla (Natalia Tena de "Game of Thrones") y las cosas se acaban torciendo...


La segunda parte trata otro tema muy perturbador, el de la esclavitud tecnológica. Parecía que la esclavitud había sido abolida ya hace mucho tiempo, pero puede regresar de la mano de las nuevas tecnologías, porque ¿no somos ya esclavos de nuestros móviles, de internet? En este caso se crea una copia idéntica de la conciencia de Greta (Oona Chaplin, también vista en "Game of Thrones" y en la serie "Dates") para convertirla en esclava de la verdadera Greta y hacerle la vida más llevadera y sencilla. La Greta digital será la encargada de llevar una especie de Smart House con todas las comodidades imaginables. Matt es el encargado de adiestrar a la copia de la conciencia de Greta.


Finalmente en la tercera parte, descubrimos por fin la historia de Joe, el verdadero motivo por el que se encuentra en esa misteriosa cabaña celebrando la Navidad con un desconocido. Esta historia habla del final de una relación. Todos los episodios de BM han sido un verdadero estudio anatómico de las relaciones de amistad, de pareja, familiares ..., y de cómo las nuevas tecnologías pueden llegar a complicar todavía más estas relaciones. Es un hecho que muchas relaciones de pareja se han roto por un whassap, por un mail, por un comentario en una foto de facebook. Hoy en día tenemos acceso a pistas de mentiras a las que antes nunca hubiéramos tenido acceso. En este futuro cercano, a través de las lentillas-Z es posible bloquear a una persona como lo hacemos en facebook o whassap. Una vez se pulsa ese botón, se acabó, te conviertes en una masa borrosa de píxeles, en un conjunto de sonidos ininteligibles, una silueta anónima, fin de la conversación. Y el bloqueo no es sólo de la persona, sino también de todas sus fotos. No puedes volver a ver su rostro. El bloqueo sólo termina si la persona fallece, entonces el bloqueo muere con ella. El bloqueo también puede ser usado a modo de condena penitenciaria. En lugar de ser encarcelado de por vida o ser condenado a muerte, es posible ser bloqueado de manera perpetua y para todo el mundo, por lo que puedes tener contacto cero con la humanidad, el peor de los destierros, porque es total e irreversible.


Brooker lo ha vuelto a lograr, ha vuelto a darnos una patada en la entrepierna. Ha conseguido, con una inquietante pero magnífica imaginación, hacernos ver lo que puede pasar de aquí muy poco, si seguimos dejando entrar en nuestras vidas una tecnología que ha llegado tan rápido, que no hemos sido capaces de calibrar las consecuencias de todos los cambios que estos nuevos avances suponen en nuestras vidas.
Esperemos que los experimentos de Brooker no terminen aquí y que esta maravillosa antología sobre el poder y las consecuencias de las nuevas tecnologías sigan ofreciéndonos pequeñas joyas como esta que nos ofreció la semana pasada.


David

viernes, 21 de noviembre de 2014

El estrangulador de Belfast

"Como sabemos, los delincuentes tienden a cometer crímenes en las zonas con las que están familiarizados. El primer asesinato por lo general se efectúa lo más cerca de su residencia. Cerca de su hogar o lugar de trabajo habitual. (...) Han pasado diez días y ha habido cierta especulación sobre que el asesino se ha mantenido fiel a su palabra. Que se ha ido lejos. Que lo ha dejado. No creo que sea así. Recordad que sigue un ciclo. Después de un ataque, hay un período de reflexión. Pero después, sus perversas fantasías vuelven a aflorar. Y la presión comienza a surtir su efecto. Recordándole que es una adicción. Se apodera de sus fantasías y las convierte en realidad. Lo que le hace sentirse superior al resto de mortales. Como tal, en su propia mente, cree que tiene el derecho de decidir quién vive y quién muere. Para poder hacer las cosas terribles que él hace, el asesino deshumaniza a sus víctimas. Haremos lo contrario. Vamos a mantenerlas con vida. Para nosotros, para los familiares, para sus amigos, para sus compañeros de trabajo. Para el público. Que sigan con vida, hasta que capturemos a este hombre." Este es el "criminal profile" que la superintendente Stella Gibson (una maravillosa y hermosa Gillian Anderson) nos brinda en el primer episodio de la segunda temporada de la interesante serie británica "The Fall" para describirnos al escalofriante asesino con el que le ha tocado lidiar en esta investigación de una serie de crímenes en Belfast.


La serie dio comienzo en mayo del 2013 con una primera temporada de 5 episodios. Pues bien, hemos tenido que esperar casi un año y medio para poder seguir disfrutando con la segunda tanda de episodios (esta vez serán seis), el pasado 9 de novimebre se estrenó en Irlanda la segunda temporada. "The Fall" (en España titulada "La caza") es una serie de un incluso doloroso ritmo lento, que la hace mucho más inquietante, escalofriante, turbadora, que incrementa su suspense y a la vez la hace mucho más fascinante. Se suma a este género de thrillers que tan buenos resultados está dando en televisión, como "The Killing", "Broadchurch" o "Top of the Lake". 



Como bien he dicho, Gillian Anderson es la encargada de dar vida a la policía investigadora Stella Gibson. Anderson despliega su elegancia, esa elegancia que sólo una actriz madura, que ya ha sobrepasado la barrera de los 45, sabe desplegar y transmitir a través de la pantalla (me recuerda un poco a la distinción de la que Robin Wright también hace gala en la excelente "House of Cards"). Aquí además la Anderson hace muestra de un refinadísimo acento irish, que muy probablemente ha adquirido de sus ancestros irlandeses. Los planos sostenidos sobre su rostro muestran belleza, enigma, la tristeza de un personaje complicado, con una mirada reveladora de mucho más de lo que sus escuetas palabras nos transmiten. Stella Gibson mide sus palabras, se mueve sinuosamente, lentamente, como si calibrara detenidamente todos y cada uno de sus gestos, movimientos o expresiones. Se ha tomado como algo personal la caza de este serial killer y está claro que no parará hasta que lo atrape, porque parece que realmente sólo ella puede hacerlo.


Una de las novedades de esta serie es que nos muestra desde prácticamente el minuto uno la identidad del asesino. No intenta jugar con la mente del espectador inocente para que éste se esgrima las neuronas intenando adivinar el rostro que se encuentra detrás de esos escalofriantes asesinatos. Pronto descubrimos que el asesino es Paul Spector, un esposo y padre de familia ejemplar, extremadamente atractivo, con un rostro que transmite bondad, confianza, honestidad, y eso lo convierte en alguien mucho más turbador, porque nadie desconfiaría de él, todo el mundo podría caer en su tela de araña y ser una víctima más. No hay nada que dé más terror que un asesino ordenado, metódico, limpio, inteligente, culto, porque casi nunca comete errores, sus crímenes no son un impulso, son algo premeditado, sus víctimas no son fruto del azar, él las escoge, después de estudiarlas durante unos días (chicas morenas, atractivas y de clase media-alta). Este sobrecogedor asesino tiene el rostro de Jamie Dornan (un actor cuya carrera está en alza, ahora que sabemos que interpretará a Christian Grey en la esperada adaptación cinematográfica de la tórrida novela "50 sombras de Grey", donde ya ha declarado a la prensa que, para pena de sus fans, no enseñará su cosita...)


La detective Gibson y Paul Spector no se conocen, pero igualmente parecen estar conectados, tienen una especie de extraña química, que se hizo manifiesta en la conversación telefónica que mantuvieron al final de la primera temporada. Ambos son inteligentes, atractivos, metódicos, fríos, calculadores, por eso este juego del ratón y el gato resulta tan sumamente interesante, porque ninguno de ellos es un principiante y hará todo lo que esté en sus manos para conseguir que el otro no se salga con la suya. Uno, como espectador se siente fascinado tanto por la detective que lleva a cargo la investigación, como por el asesino a quien está dando caza; algo similar a lo que nos ocurría con la extraordinaria "El silencio de los corderos".


Otra buena razón para ver "The Fall", por si aún no os he convencido, es Archie Panjabi (la fascinante y enigmática Kalinda en la serie "The Good Wife"), que aquí interpreta a la Dra. Reed Smith, una especialista en enfermedades mentales que ayuda en la investigación de este serial killer. Aquí la vemos hablando en su acento británico original, dado que Panjabi nació en Londres, luciendo chupas de cuero como sólo ella sabe llevarlas, tan badass como siempre, aunque diferente a Kalinda, dado que aquí ella tiene dos hijos y presuntamente es hetero. Su primera aparición vestida de cuero negro llegando en moto y sacándose el casco, para lucir una melena suelta, que pocas veces hemos visto en TGW, me pareció una verdadera gozada. Y también me pareció fantástica la escena en la que ella y la Anderson están en la habitación donde ha tenido lugar uno de los crímenes e intentan recrear lo sucedido, la Anderson emulando a la víctima y la Panjabi al agresor; la agente Scully y la detective Kalinda en la cama... podemos dejar volar la imaginación tanto como queramos aquí...


De momento, sólo he tenido ocasión de ver el primer episodio de la segunda temporada, pero la verdad es que las cosas pintan muy bien y sigue pareciéndome una serie de una calidad superior a muchas otras del género. Veremos cómo se van desarrollando los hecho en esta nueva tanda de episodios.

David

viernes, 26 de septiembre de 2014

Person of Interest: Violet Crawley (Condesa de Grantham)


Si un personaje de la exquisita serie "Downton Abbey" nos tiene robado el corazón desde el minuto uno es Violet Crawley (Aka Condesa de Grantham). Mucho tiene que ver el hecho de que está interpretado por la siempre extraodrinaria Maggie Smith, que está bien haga lo que haga, ya sea la madre superiora en "Sister Act" o la profesora / directora de Hogwards en las ocho pelis de "Harry Potter". No es de extrañar que la Smith ya haya ganado un Golden Globe y dos Emmys por interpretar este papel que en sus manos es como un caramelito. El domingo pasado dio comienzo la quinta temporada de la serie y por ese motivo nos parece totalmente oportuno dedicarle un post a este personaje que no decepciona ningún segundo de los que pasa en pantalla, y que siempre nos deleita con deliciosas perlas que con sus expresivas caras y su refinado acento e ironía Made in Britain, es imposible que no las disfrutes como un enano...


Esta entrañable anciana dice todo lo que piensa, eso sí, con la tan característica ironía inglesa que ha dado lugar a fantásticos one-liners, que vienen a ser esas frases que todos estamos esperando y en las que los guionistas ponen sus mayores esfuerzos, resultando así descarada, pero con elegancia. Mejor dejarla hablar a ella para que os hagáis una idea para escuchar las interesantes opiniones que tiene sobre las cosas...
    1) [A veces es como una niña] ¿Yo cuento como una de las chicas? 
    2) [Sobre los avances tecnológicos de principios del siglo XX] Primero la electricidad, ahora teléfonos. A veces me siento como si estuviera viviendo en una novela de H.G.Wells.  
    3) [Sobre la tercera edad] A mi edad, una tiene que racionar su nivel de excitación.
    4) [Sobre el romanticismo] No soy una romántica, pero hasta yo puedo reconocer que el corazón no existe únicamente con el fin de bombear sangre. 
    5) [Sus sabios consejos a la pobre Lady Edith] No seas derrotista, querida, que eso es muy de la clase media.
    6) [Sobre los americanos] Tengo muchas ganas de ver a su madre. Cuando estoy con ella, me acuerdo de las virtudes de los ingleses.
    7) [Sobre el matrimonio] El matrimonio es un negocio de larga duración. Tendrás que vivir 40 o 50 años con una de esas mujeres. Sólo asegúrate de que es la correcta.
    8) [Sobre su papel como abuela] El trabajo de las abuelas es interferir...
    9) [Sobre la viudedad] Nadie quiere besar a una chica de negro...
    10 [Sobre la gente que le resulta antipática] Cuando la gente se pone demasiado amistosa conmigo, me gusta llamarlos por el nombre equivocado, para dejarles claro que no me tienen sin cuidado...
    11) [Sobre la gente que exagera] Odio las tragedias griegas, incluso cuando tienen lugar sobre un escenario...
    12) [Sobre los eventos sociales] He pasado tantas veladas sin entender ni una palabra de lo que se dice...
    13) [Sobre la relación suegra-nuera] 
    Cora: ¿Podemos ser amigas, entonces?
    Violet: Somos aliadas, querida, eso puede ser mucho más efectivo.
     
    14) [De todo lo malo saca su lado positivo] 
    Matthew: Lo siento por el jarrón.
    Violet: Tranquilo. Era un regalo de boda de una tía mía que era horrible. Lo he odiado durante medio siglo.


    Está claro que con ella en la serie es difícil aburrirse. De todas formas, a mí en el primer episodio de esta nueva temporada que se emitió el pasado domingo, me dejó algo preocupado, ya que pudimos darnos cuante de que en algunos momentos Violet estaba algo descolocada, que olvidaba cosas... principio de Alzheimer? Ya veremos con qué nuevas desgracias nos soprenden el fantástico equipo de guionistas de este caramelito de serie inglesa, que nos tiene embelesados...

     

    David

     






    jueves, 24 de julio de 2014

    Esas comedias tristes... (III)

    Hace unos meses os hablábamos de una nueva ola de series que se encuentran bajo el género dramedy, producciones con episodios generalmente de entre 20 y 30 minutos, durante los cuales puedes pasar de la risa al llanto en menos que canta un gallo. En esencia, se trata de comedias, pero todas comparten una especie de tesitura triste y melancólica, muchas veces acentuada por su música o por unas interpretaciones llenas de ricos matices trágico-cómicos que pueden llegar a hacer que se te humedezcan los ojos, sin llegar nunca a la sensiblería barata. En el primer post donde hablamos de este tipo de producciones, presentamos la serie de la  HBO: "Enlightened", que fue cancelada el año pasado tras la emisión de su segunda temporada y "Getting On", remake de la serie inglesa del mismo nombre, que se estrenó a finales del año pasado y que fue renovada a una segunda temporada. Aquí os dejo ese primer post para los que queráis descubrirlas:

    http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/01/esas-comedias-tristes.html

    Y en un segundo post, hablamos de la producción australiana "Please Like Me", que el próximo 12 de agosto estrena su segunda temporada, que esta vez contará con 10 epsisodios en lugar de 6, y que ha recibido la buena noticia de que ya ha sido renovada a una tercera temporada sin ni tan sólo haber estrenado la segunda, y que se estrenará en 2015. Y, por otro lado, la comedia "Hello Ladies" de la cadena HBO, que no tendrá segunda temporada, aunque la cadena privada prometíó que emitiría un episodio especial, sólo para acabar de cerrar algunas tramas. Aquí os dejo el link:

    http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/03/esas-comedias-tristes-ii.html

    Hoy os presentamos dos joyas más de este curioso género:

    10 motivos para querer recordar "Hung":

     

     

    1) La primera razón es su premisa. Hacer una serie sobre lo importante que es encontrar nuestro talento y aprender a desarrollarlo para triunfar, no resulta original e incluso un poco de moraleja de peli Disney, pero está claro que, tratándose de una serie de la HBO, la cosa no se iba a quedar ahí. Así es como Ray Drecker (el protagonista) descubre su GRAN talento, es superdotado, y por "superdotado" no me refiero a que tiene un coeficiente intelectual por encima de la media, sino que tiene un pene de una longitud y un grosor muy por encima de lo que se considera normal y Ray decide ganar dinero con el instrumento con el que la naturaleza generosamente le ha dotado y ponerse a practicar la profesión más antigua del mundo. Todo empieza con el siguiente diálogo:

    -Tanya: "He aquí una idea: quieres ser millonario, ¿por qué no usas tu p****?"
     -Ray narrando: "Definitivamente ella lo dijo como un insulto, pero de alguna manera, ya no podía quitarme la idea de la cabeza."

    2) Los títulos de crédito iniciales. Ya es una marca de la casa HBO tener un cuidado especial a la hora de confeccionar las intros de sus series. Las de "Game of Thrones", "True Blood", "Six Feet Under", entre otras, son verdadera poesía hecha en imágenes. En el caso de la intro de "Hung", quizás el término "poesía en imágenes" no es el más indicado, pero es original, asienta perfectamente el tono de la serie y es extremadamente sugerente. En dicha secuencia vemos a Ray caminando por las calles de Detroit en traje, poco a poco se va quitando la vestimenta, primero la corbata, el cinturón... hasta llegar al muelle de un pantano donde se queda como Dios le trajo al mundo y se tira al agua, pero la imagen no funde a negro hasta el momento en que Ray, todo mojado, lanza una provocativa y picarona mirada a la cámara.

    3) Thomas Jane un actor que tiene en su haber grandes cutreríos de pelis como "El castigador", "La cosa más dulce" (con la molesta Cameron Diaz) o "Deep Blue Sea" (que aunque sé que es mala, yo tengo que decir que me entretuvo; en el futuro cuando sea famoso, si me preguntan, negaré haber escrito esta frase...). Pero el actor tendrá ganado el corazoncito de los geeks eternamente gracias a su aparición en la estupenda "La niebla de Stephen King". Aquí el actor despliega su atractivo natural y campa como pez en el agua, con esa seguridad que te da tener un don que te ha venido de fábrica y que no te ha costado ningún esfuerzo. T.J. da vida a Ray Drecker o "Ray Black and Decker" como le llamo yo. Este papel le valió 3 nominaciones al Golden Globe, pero se fue con las manos vacías en todas ellas; personalmente diré que T.J. le dió un toque de patetismo al personaje que funcionaba muy bien.

    4) El elenco de personajes y actores y actrices secundarios. Capitaneados por una encantadora Jane Adams, que interpreta a Tanya Skagle, un personaje cómicamente muy Zen, una aspirante a poetisa (como nadie le edita nada, vende pastelitos que contienen fragmentos de sus poemas en el interior, un pelín patético..., ella lo llama "lyric bread") y antiguo rollo de una noche de Ray, que a sabiendas del enorme talento de éste, decide hacer las funciones de proxeneta, es decir de buscarle clientas que busquen quedarse satisfechas con la prodigiosa herramienta de Ray. A mí Adams ya me enamoró en una serie que el Canal + emitió en abierto en los 90' llamada "Relativity" , o como la amargada segunda ex-esposa de Frasier en la serie homónima, o en la mordaz comedia de Todd Solondz, irónicamente llamada "Happiness", cuando lo único que muestra es "unhappiness" por todas partes (curiosamente la empresa que montan Tanya y Ray se llama "Happiness Consultants"). Su química con T.J. llenaba la pantalla. Como curiosidad, decir que en la tercera tenmporada apareció Stephen Amell, ahora triunfando con la serie "Arrow", interpretando a otro joven gigoló con el mismo talento oculto que Ray, que comienza a robarle las gallinas al viejo gallo del corral.


    5) Los curiosos hijos de Ray. Ray tiene un hijo y una hija mellizos en plena adolescencia de su anterior matrimonio con Jessica Haxon (interpretada por Anne Heche). No deja de resultar peculiar que una pareja tan atractiva como es la que forman los personajes interpretados por Anne Heche y Thomas Jane hayan engendrado a un par de hijos tan feíllos y tan bichos raros como estos. Mientras Jessica ve cómo su nuevo matrimonio se desmorona y sus sentimientos hacia Ray vuelven a florecer, tiene que lidiar con la confusión sexual de Damon (su hijo) y los problemas de su hija (Darby) con su ex-novio.

    6) La pelea de gatas entre Tanya y Lenore. Hacia la mitad de la primera temporada, apareció un nuevo personaje, el de Lenore Bernard (interpretada por Rebecca Creskoff, una pelirroja de voluptuosas curvas, que recuerda vagamente a Christina Hendricks de "Mad Men"). Rápidamente, Lenore quiere probar el suculento caramelote de Ray, y tras probarlo decide que quiere ser su proxeneta, por lo que entra en conflicto con Tanya, que llegó primero y a la que le une una estrecha amistad y un cierto amor secreto hacia Ray (yo veo un cierto URST ahí...). Sus conflictos y su rivalidad eran uno de los platos fuertes de la serie.

    7) El piloto fue dirigido por Alexander Payne (director de otras comedias agridulces como "Election", "A propósito de Schmidt", "Entre copas", "Los descendientes" o la reciente "Nebraska") y eso se nota, y además su tono consiguió expandirse en los episodios subsiguientes, dado que Payne se mantuvo como productor ejecutivo durante toda la serie. Su negro sentido del humor, su satírica representación de la sociedad americana actual, céntrandose en algunos de sus temas favoritos como el adulterio o las relaciones maritales.

    8) La serie está muy bien escrita y nos suelta pequeñas perlas de vez en cuando. Algunas de ellas en boca de Ray, que es a la vez el protagonista y narrador en off de la historia:

    - Solía tener una familia. Solía tener una esposa, hijos, una casa, un trabajo. Ahora, bueno, ahora tengo mi polla. Una polla y un sueño. Si ese no es el estilo americano, ¿qué lo es?

    - Tanya a Ray:  ¿Alguna vez has hecho un trío? Todas la veces en las que he participado en uno, las otras dos personas están ahí follando, mientras que todo lo que hago yo es traerles agua.

    - Lenore: Tu vagina es como la batería de un coche. Tienes que mantenerla cargada.

    - Tanya: Hola, mamá. Me siento un poco sola.
    - La madre de Tanya: ¿Estás en el hospital? Nunca me llames tan tarde a menos que estés en el hospital.
    - Tanya: Son las 20:30...


    - Tanya: Es como mi madre siempre decía: Estoy demasiado desesperada por gustar a la gente.
    - Ray: ¿Tu madre decía eso? Eso es horrible.
    - Tanya: Déjalo ahí, Ray...


    9) Como puedo leer vuestras perversas y calenturientas mentes incluso antes de publicar este post, responderé a lo que todos os estáis preguntando en vuestras pequeñas cabecitas... Sí, en algún momento de la serie vemos el portentoso utensilio de Ray. Al igual que en "Boogie Nights", donde no es hasta el final donde Mark Wahlberg se sacó su elemento (mitad prostético, mitad real, no todo el mundo está tan bien dotado como Dirk Diggler, alter ego del actor porno John C. Holmes), pues bien, Ray también tiene su momento "Boogie Nights", pero no diré en qué episodio es, para que os veáis la serie...

    10) La serie duró un total de 3 temporadas de 10 episodios cada una entre 2009 y 2011, con episodios de una duración de unos 28 minutos aproximadamente, por lo que en ningún momento se trata de una verdadera pérdida de tiempo. La serie fue cancelada tras la emisión del décimo episodio de la tercera temporada, debido a un significante descenso en las audiencias. 

    10 motivos por los que deberían renovar "Doll & Em":

     

     

    1)  Su triste y enternecedora intro en la que se nos explica por qué estas dos amigas de toda la vida se reúnen y tienen que vivir juntas durante un período de tiempo. En esos títulos de crédito iniciales vemos a una desesperada Doll haciendo una llamada de auxilio a Em, algo le ha ocurrido y necesita la ayuda de su amiga de infancia, que siempre ha estado allí en los momentos difíciles. Em, en mitad de un photocall, en el que se le están tomando fotos nada más y nada menos que junto a Bradley Cooper, toma la llamada con rostro comprensivo y tranquilizador, finalmente volvemos a Inglaterra donde vemos un plano de Doll llorando al teléfono y la cámara se desplaza hacia una mesita cercana al teléfono donde hay una foto de ambas amigas cuando eran pequeñas. Bonita manera de explicar una historia en 28 segundos.


    2) Sus encantadoras protagonistas, versiones pseudo-reales de las maravillosas actrices que las interpretan. Por un lado Em, o Emily Mortimer, fantástica en su papel de McHale en la serie "The Newsroom" de la HBO, interpreta una encantadora aunque algo neurótica versión de sí misma. Y por el otro Doll, o Dolly Wells, más conocida en Inglaterra que en Estados Unidos, una actriz de gran talento cómico, que interpreta a la adorable pero algo patosa assistant de Em. Mortimer (hija del escritor John Mortimer) y Wells (hija del escritor de sátiras John Wells), crecieron juntas en Kensington. Por ello, la química entre ambas actrices es más real que nunca, una amistad como la que estas dos nos muestran en pantalla no se puede fingir, está ahí, porque es de verdad.


    3) El punzante retrato que se hace de la amistad. La serie examina cómo una amistad de toda la vida se va fraccionando poco a poco a causa del complicado modo de vida de Hollywood, cuando la actriz británica Em invita a su mejor amiga Doll a vivir con ella en Los Angeles para ayudarla a superar la mala ruptura sentimental por la que está pasando. Para mantenerla ocupada sin pensar en ello, le propone ser su asistente personal. Doll piensa que no tendrá que hacer nada, que sólo es una excusa, pero pronto verá que las exigencias de su amiga, ahora convertida en una gran estrella de Hollywood, no son tan fáciles de satisfacer. Observar cómo estas amigas de toda la vida van distanciándose hasta convertirse prácticamente en verdaderas desconocidas resulta verdaderamente demoledor, aunque nos venga empaquetado en un envoltorio cómico.

    4) Es un maravilloso estudio de la mujer tras cumplir los 40. Lo que supone tener o no tener tu vida encauzada a esa edad, el bagaje de fracasos sentimentales y desencantos que uno tiene guardados en la maleta cuando llega a esa etapa de la vida, que la convierten en una persona más dura, más amarga, menos casual, menos espontánea, más a vueltas de todo, que analiza psicóticamente todo lo que pasa a su alrededor. Es una serie sobre mujeres a los 40, escrita por mujeres de unos 40: Mortimer y Wells son las co-creadoras y co-guionistas de la serie.

    5) El tono a lo "Eva al desnudo" (All About Eve) que se respira en toda la serie. La serie gira entorno al tópico de amo-sirviente, pero obviamente a lo largo de sus 6 episodios Doll se va convirtiendo en una igual a Em, con incluso la posibilidad de acceder a un papel por el que está audicionando Em, suponiendo una verdadera amenaza para la carrera de ésta como actriz codiciada de Hollywood. Incluso en una escena ambas luchan por la conquista de un hombre en un jacuzzi, donde intentan competir en el arte de la seducción.


    6) El listado de cameos de celebrities de Hollywood. A parte del ya mencionado Bradley Cooper, que como he dicho antes, aparece en los títulos de crédito iniciales, aparecen Susan Sarandon, Chloe Sevigny, John Cusak y Andy Garcia, algo que la asemeja a la serie "Extras" de su compatriota Ricky Gervais. El episodio con la Sarandon es especialmente divertido, cuando se celebra una de esas fabulosas fiestas de Holllywood en una mansión con piscina y Doll se pone a jugar con uno de los hijos de la Sarandon y le acaba haciendo llorar y S.S saca la madre sobreportectora que lleva dentro atacando a Em, diciéndole que controle a su assistant...

    7) Está llena de deliciosos awkward moments, que tan de moda están en las comedias actuales ("Veep" está lleno de ellos o las dos comedias de Lisa Kudrow, "Web Therapy" o "The Comeback" son otros dos buenos ejemplos de hasta donde puede llegar el poder cómico de la humillación de los personajes principales y sus continuas situaciones embarazosas). El momento Doll teniendo que llevar los cafés es brutal, con la extremadamente meticulosa petición de Em, que quiere un café triple, con extra de espuma, en una taza mediana, lo típico que le pides a tu mejor a amiga que te traiga (si quieres fastidiarla un poquillo, está claro...). O el ya mencionado episodio del jacuzzi, donde ambas están intentando seducir a un mismo mozo, que le dice a Em "Tú debes tener unos 28 años ¿no?" a lo que Doll responde por ella "Bueno, acaba de cumplir los 40...". La mirada fulminante que Em le lanza a su querida amiga no tiene desperdicio. O el momento en el que en una escena del rodaje de un entierro, el director le pide a Em que llore y ésta no consigue meterse en el momento dramático y no le salen las lágrimas; paralelamente se le ha pedido a Doll que haga de extra en esta escena y ésta consigue lanzar un llanto desconsolado durante el rodaje de ésta, que consigue robarle todo el protagonismo a Em.

    8) El modo en que se nos muestra la fabulosa manera de vida de Hollywood, con sus espléndidas fiestas, sus vestidos de diseño, las fotos glamourosas... Pero sobre todo el otro lado de Hollywood, que también nos muestran otras series como la ya mencionada "Extras" o "Hello Ladies", ese lado cruel, menos glamouroso, más oscuro, de las celebrities y de su en principio fantástica vida. Nos muestra que el éxito es una arma de doble filo. Además el estilo a lo documental con el que está filmada la serie y esos diálogos semi-improvisados ayudan a dar mayor credibilidad a la historia que se nos está contando.

    9) Confirma lo que todos ya sabemos: los ingleses son divertidos y tienen un peculiar, punzante y estupendo sentido del humor, porque saben reírse de ellos mismos y su acento resulta delicioso... Si además a todo esto le añadimos que la HBO compró sus derechos de emisión en Estados Unidos, por lo que seguramente también ha metido mano en su producción, aún aumentamos su interés y su garantizada marca de calidad.

    10) La serie ha emitido 6 episodios de su de momento única temporada y no parece haber confirmación de ningún tipo sobre si la serie puede ser renovada o no. La producción tiene un maravilloso espisodio final donde Em y Doll se reencuentran en Londres unos meses después de haberse peleado en Los Angeles. Un episodio que me parece brillante, triste, a veces patético, pero que desprende realidad por todos sus poros. Es un buen broche final, pero no me importaría que nos siguieran mostrando más episodios que narren la bonita amistad de estas dos fantásticas actrices.


     

     

     

    David


    jueves, 8 de mayo de 2014

    The British Zombies

    El pasado domingo 4 de mayo dio comienzo la segunda temporada de la serie "In the Flesh", una nueva vuelta de tuerca al tema de los zombies, lanzada el año pasado por el canal británico BBC Three. En este caso la serie se sitúa en un futuro posterior al apocalipsis zombie ocurrido en 2009, cuando algunos fallecidos resucitaron convertiéndose en zombies. Esos zombies o "podridos", como se les llama en la serie, fueron cazados, encerrados en hospitales y allí se les dio un tratamiento que les permitía controlar su rabia, su voracidad y su hambre de carne humana y los volvía prácticamente a su estado anterior a la conversión.


    El punto de partida de la serie es cuando su protagonista, Kieren Walker (no sé si el hecho de que se apellide "Walker" es una ironía...) tras una visita con su médico, es dado de alta del hospital y ya puede reinsertarse en la vida "normal", sólo tiene que seguir tomándose la medicación, que apaciguará y calmará su rabia, y tratar de ocultar todos aquellos rastros físicos que pongan en evidencia su condición de "podrido", es decir, que muestren que sufre de lo que los médicos han denominado SPM (Síndrome del Parcialmente Muerto), pero nada que un espeso maquillaje y unas buenas lentillas no puedan solucionar: cubrir su pálido rostro con capas y capas de cosméticos y ocultar sus ojos blancos con lentes de contacto para que le sea más fácil ser aceptado socialmente. Las primeras palabras de Kieren cuando su médico le dice que ya está listo para enfrentarse al mundo exterior son "No me siento preparado" a lo que el médico le responde "Por eso mismo sé que ya estás listo, porque sientes..."


    Todo ello plantea muchos temas socialmente interesantes. Por un lado, está el tema de que los "podridos" tengan que abandonar los recintos hospitalarios porque el gobierno no tiene dinero suficiente para mantenerlos (este hecho ya demuestra que no se trata de una producción americana y le da un toque más realista, más europeo y totalmente british). Y, por otro lado, está el tema de la no aceptación de estos "podridos" reinsertados socialmente. Mucha gente perdió a familiares y amigos, que fueron devorados por algún "podrido" hambriento, por lo que les resulta bastante difícil reencontrarse con ellos, aunque éstos ya no estén en estado "rabioso". Por lo que se crean milicias armadas que se resisten a aceptar la reinserción de los personas que sufren de SPM. Así comienza un complejo conflicto social de difícil solución. Los extremistas no infectados que no quieren mezclarse con los "podridos" sueltan fuertes discursos como este: "Si drogas a un lobo, no deja de ser un lobo. De acuerdo, es dócil durante algún tiempo, pero cuando la droga deje de surtir efecto, te destruirá por completo. Esa es la naturaleza de la bestia: mutilar, matar y devorar..."


    Por otro lado, también han surgido extremistas en el lado contrario, dirigidos por el Undead Prophet (el profeta de los no-muertos). Se trata de personas que sufren de SPM y que se niegan a esconder sus evidentes rasgos llevando lentillas y usando maquillaje y que se revelan contra todos aquellos que se niegan a aceptarlos tal y como son, incluso algunos se niegan a tomar su medicación, porque piensan que eso les adormece, que anula sus personalidades, que les convierte en esclavos de un producto químico que les dicta cómo deben ser, lo cual es enormemente peligroso, dado que si dejan de tomar la medicación, volverán a convertirse en peligrosos devoradores hambrientos con ganas de cepillarse todo lo que se les plante enfrente. Por lo tanto, podemos decir que hay actitudes extremistas en ambos bandos, lo cual puede dar lugar a una verdadera guerra... Por todo este conflicto latente, en algunos locales, por ejemplo, es necesario especificar si están acondicionados con zonas SPM friendly, es decir libres de conflictos.


    Otro de los grandes atractivos de la serie, en mi opinión, es su tímido y melancólico personaje protagonista (Kieren). Para empezar hay toda una aura de misterio entorno al cómo y por qué murió. Por lo que sabemos, Kieren se suicidó en 2009, tras enterarse de la noticia de la muerte de su "amigo" Rick, y pongo "amigo", así entre comillas, porque aunque no se haya dicho explícitamente, parece ser que era algo más que su amigo, Rick era su novio. Kieren desprende una profunda tristeza, él decidió quitarse del medio, desaparecer de esta vida, y contra su voluntad ha sido traído de vuelta... Además siente una enorme vergüenza de ser un "podrido", por lo que pasa la mayor parte del tiempo encerrado en su casa, sin relacionarse con los demás y por ello también oculta sus rasgos SPM con el maquillaje y las lentillas. Me pareció especialmente triste una imagen de este primer episodio de la segunda temporada, en la que Kieren entre en el baño, se desmaquilla y se quita las lentillas con una toalla cubriendo el espejo, porque no quiere ni ver su blanco e inerte rostro "podrido". Kieren puede ir al cementario y visitar su propia tumba, leer el epitafio que su familia decidió escribir en su lápida. También es muy interesante el cómo la familia debe volver a hacerse a la idea de que su hijo vuelve a estar vivo, cuando decidió quitarse la vida (una de las cosas más difíciles de entender para unos padres). Y no debemos olvidarnos de la atractiva relación de Kieren con Amy, una chica que murió de leucemia y ahora es otra "podrida", pero ella no lo vive como un problema, sino como una bendición, ha tenido una segunda oportunidad de vivir, así que se niega a ocultar su condición tras una máscara.


    La serie pone sobre la mesa interesantes cuestiones como: ¿Puede haber una relación amorosa entre una persona con SPM y alguien "normal"? o ¿Lo que hay debajo de las diversas capas de maquillaje y toneladas de medicación es aún un asesino frío y calculador con el que no se puede razonar? Toda esta temática, en el fondo muy social, se ve bañada por un tono muy melancólico y un poco indie, que se ve acentuado por la música y por una fotografía aterciopelada, rasgos poco habituales en el género zombie y que convierten a "In the Flesh" en un producto fuera de lo común.


    David

    jueves, 20 de febrero de 2014

    Yo también fui un adolescente de los 90'

    Cuando uno recuerda su adolescencia con una cierta distancia es que ya se está haciendo mayor... Yo pasé ese complicado pero estupendo momento de la vida durante los años 90', esos años en los que todos queríamos vestir y peinarnos como Brenda y Brandon, bebíamos latas de Seven Up con Fido Dido dibujado en su superfície, conocíamos a un Barney Stinson que aún no era un mujeriego empedernido, sino sólo "un médico precoz", considerábamos a Telecinco nuestra "pantalla amiga" y todos (y digo todos) escuchábamos Blur, Suede, Oasis o Nirvana y nos volvíamos locos en las discotecas cantando Country House, Beautiful Ones, Wonderwall o Come As You Are. También era una época en la que no existía Facebook, por lo que no hacíamos públicos todos y cada uno de nuestros movimientos, una época en la que no teníamos teléfonos móviles, por lo que cuando quedábamos con alguien a las 5 en punto en el centro, llegábamos a las 5 en punto, sin la posibilidad de mandar un whatsapp avisando que llegábamos tarde, una época en la que cuando nos perdíamos en algún sitio, preguntábamos a la gente en lugar de conectarnos a Google Maps. Por todo ello, resulta interesante regresar a ese pasado no tan lejano, que son los años 90'.


    Pues bien, en enero del año pasado se estrenó en la cadena británica E4 "My Mad Fat Diary", una serie ambientada a mediados de los años 90', que sigue a Rae Earl, una chica de 16 años con problemas de sobrepeso y autoestima. En esa época, cuando tenías problemas escribías un diario, donde a veces enganchabas pegatinas, recortes de revistas o fotos de tus amigos, donde ahogabas tus penas, ponías la letra de una canción con la que te identificabas, etc. Ahora para todo eso ya tenemos Twitter y Facebook y nuestro grado de satisfacción sobre lo que hemos escrito o sobre la foto que hemos colgado se mide por el número de "me gustas" que recibes.


    La serie toma como punto de partida el momento en que Rae Earl (gran descubrimiento el de la actriz Sharon Rooney, que hace poco la vimos haciendo un cameo en uno de los episodios de "Sherlock") sale de una institución mental en la que ha estado encerrada durante unos meses, tras haber intentado autolesionarse debido a sus problemas de baja autoestima y depresión. De esta manera, Rae tiene que enfrentarse al mundo real reencontrándose con sus amigos, a los que les ha dicho que viene de pasar una temporada  en el extranjero. Aún así, no rompe del todo el vínculo con la institución mental, puesto que sigue viéndose con un psiquiatra (el Dr. Kester) y mantiene el contacto con su amiga Tix, que sigue ingresada en la institución mental y que a veces parece poder ayudarla mucho mejor que sus amigos del "mundo exterior".


    Rae Earl entra a formar parte de una pandilla formada por Finn (el guapete), Archie (el gay en el armario), Chop (el animal alocado), Chloe (la chica popular y guapa que a veces hace sentir francamenta mal a Rae) y Izzy (una chica guapilla, pero un poco pava, eso sí, sin la maldad de Chloe). Rae consigue un privilegiado lugar en el grupo, gracias a su atractiva personalidad, no es tonta, ni superficial, tiene opiniones, conoce de música y encaja a la perfección, especialmente entre los chicos, que de manera cariñosa la llaman "Raemundo" y eso despierta inmeditamente los celos de Chloe. Ellos la aceptan por lo que es, no por su aspecto.


    La serie se centra principalmente en las relaciones entre Rae Earl y los otros personajes. Por un lado, tenemos la relación de Rae con su peculiar madre (Linda), la cual sabe perfectamente por todo lo que ha pasado su hija, pero aún así cuando Rae sale de la institución mental, está más concentrada en otro tema, ya que durante el ingreso de su hija se ha echado un novio, pero no un novio cualquiera, un hombre sin papeles (Karim), que se esconde en su casa para que los de inmigración no lo retornen a su país. Rae tiene un montón de problemas con su a veces poco comprensiva madre, y el hecho de que se haya echado un novio con el que apenas puede comunicarse, tampoco ayuda a que se lleven mucho mejor. Linda siempre está haciendo dietas absurdas, una que me pareció genial fue la dieta alfabética (en la que cada día sólo podia comer alimentos que comenzaran por una letra en cuestión), yo no soy dietista, pero vamos...Tengo que reconocer que el personaje de la madre es hilarante y que nos sirve una buena dosis de carcajadas. Por el episodio que he podido ver de la segunda temporada, al parecer Linda comienza a tener los primeros síntomas de la menopausia (por ejemplo llorar viendo "La ruleta de la fortuna"...) y está preocupada por lo que su novio (12 años más joven que ella) pueda sentir, así que empieza a birlarle camisetas a Rae para (y cito textualmente) parecer más "funky".

    Luego está su relación con Chloe, con la que hay una especie de competitividad constante. Chloe la introdujo en el grupo, pero parece que lo haya hecho sólo para reafirmar que ella es la más guapa, para tener a alguien con la que compararse y salir ganando, por eso luego siente una gran frustración cuando Rae se gana el cariño de todos los chicos con su excepcional manera de ser. Tenemos también su relación con el Dr. Kester, relación que no comienza con muy buen pie, porque Rae prefería a su antiguo psiquiatra, básicamente porque lo encontraba muy atractivo y del que estaba un poco pillada, pero Kester luego se convierte en una pieza de apoyo clave para Rae, mostrando siempre una absoluta fe ciega en su capacidad de recuperación. De alguna manera, el Dr. Kester acaba ejerciendo de padre y madre de Rae, dos figuras imprescindibles en la vida de cualquier adolescente y que para ella no están del todo disponibles.


    Y luego llega mi favorita, la relación entre Rae y Finn, un URST en toda regla. Chico guapo que sabe que Rae es mucho más guapa de lo que los estereotipos de la sociedad quieren hacernos creer. Son dos fanáticos de Oasis, hay química entre ellos, están ahí el uno para el otro cuando más lo necesitan, y queda clarísimo, en tan sólo 6 episodios, que se quieren y ella lo desea, vamos que si lo desea. Los vemos durante toda la serie como grandes amigos, aunque ella esté obsesionada con su culito respingón y su media sonrisa de malote, pero al final de la temporada parece que su relación hace un paso al frente. Tendremos que ver cómo se desarrollará todo esto durante la segunda temporda, aunque por el primer episodio de la serie, ya se puede ver por donde irán los tiros. Yo espero que acaben juntos porque le he cogido cariño al personaje de Rae ¡Yo la veo guapa! Y si no mirad la foto... Aquí dejo un vídeo con algunos de los mejors momentos que este par han vivido durante la primera temporada:


    A priori, puede parecer una comedia más sobre adolescentes, pero en mi opinión MMFD es mucho más que eso, trata temas muy dolorosos como son la autolesión, el suicidio, la falta de autoestima, la soledad que se puede sentir estando rodeado de gente, el bullying, la falta de autoestima, etc. de manera muy honesta, sin artificios, y sin ningún tipo de edulcorante que endulce la crudeza de ello; eso la convierte en una serie única en su género. El acertado reparto ayuda a dar verosimilitud a todos estos temas a veces delicados y a veces algo peliagudos.


    En todo momento, la serie viene acompañada de unas graciosas animaciones que aparecen en pantalla y que dibujan de manera muy gráfica y divertida lo que nuestra protagonista siente en todo momento, sea vergüenza, sea excitación, sea dolor, sea emoción, sea lo que cree que los demás están pensando de ella en ese momento... Recordemos que toda la serie está narrada como si fuera el diario íntimo de Rae, un diario que comienza a escribir tras su salida de la institución mental por recomendación del Dr. Kester, como recurso terapéutico. La narración de Rae ofrece siempre su interesante punto de vista sobre todo lo que está viviendo o sobre todo lo que le está sucediendo.


    Todo esto con un buen guión, poco típico en las comedias sobre adoelscentes y el atractivo lazo final que se consigue a través de la estética y la música de los noventa, dan a la serie un aire fresco, nuevo, entrañable, en el que encuentras, risas, lágrimas, URST, relaciones reales, honestidad y personajes bien dibujados. Por todos estos motivos estamos contentos de volver a tener entre nosotros a Rae and the Gang durante las próximas siete semanas.


    David