lunes, 22 de diciembre de 2014

¿Feliz? Navidad


Realidad distópica: una sociedad ficticia indeseable en sí misma, una utopía negativa, donde la realidad transcurre en términos antitéticos a los de una sociedad ideal, representando una sociedad hipotética e indeseable. La mayoría de muestras de distopía surgen en la literatura, el cine y la televisión como muestra de las tendencias actuales extrapoladas en finales apocalípticos. Charlie Brooker ha tomado el tema de las nuevas tecnologías y lo ha llevado al extremo, como han hecho películas como "Fahrenheit 451", "Blade Runner", "Gattaca", "The Matrix", "V de Vendetta", entre otras. Todas ellas han tomado un futuro no demasiado lejano y han llevado los avances tecnológicos sólo un paso más allá, de manera que lo que se nos presenta resulta cercano, posible, y con ello más terrorífico que nunca, dado que lo contemplamos como algo totalmente posible. No hace falta ir a buscar monstruos futuristas capaces de destruir la humanidad, sólo hay que echar una ojeada a otro monstruo que se ha convertido en una parte esencial e indispensable de nuestras vidas: la tecnología. ¿Quien podría vivir hoy en día sin móvil, sin internet, sin un perfil en las redes sociales?


Brooker lo ha vuelto a hacer, ha vuelto a crear una maravilla inquietante, una paranoia tecnológica, nos ha vuelto a mostrar cuál es el verdadero precio del progreso y todo envuelto en un enorme lazo rojo a modo de regalo de navidad en esta nueva entrega de "Black Mirror" que lleva como título "White Christmas: (Yuletide)". El episodio especial de esta particular, original e inquietante serie británica se emitió el pasado 16 de diciembre y tuvo una duración de 75 minutos, una gozada para los fans de BM, entre los cuales me incluyo.


Este especial navideño nos muestra una Navidad que de blanca y dulce tiene bien poco (el uso de canciones navideñas en escenas duras tiene un efecto perturbante en el espectador). El capitulazo está estructurado en tres partes. En la primera, Matt Trent, interpretado por John Hamm (Don Draper en la maravillosa "Mad Men") le narra a Joe Potter (interpretado por el actor británico Rafe Spall) una historia que se torció, mientras le cocina un delicioso plato navideño y mientras suena "I Wish It Could Be Christmas Everyday" de fondo en una cabaña perdida en medio de la nada. Matt le cuenta a Joe que hace tiempo fue un dating coach, que ayudaba a conseguir citas a hombres con problemas para ligar y para relacionarse socialmente, enseñando técnicas de seducción. Precisamente, la Navidad es una temporada alta en este tipo de servicio, porque es cuando tienen lugar las habituales cenas de empresa, que son una ocasión indónea para que los poco diestros a la hora de ligar puedan pillar cacho. Matt se comunica con sus clientes a través de una lentilla-Z, que en el futuro todo el mundo tiene implantada en la retina del ojo, y le va comunicando todo lo que necesita saber para triunfar, por ejemplo información de la gente con la que interacciona, dado que hoy en día prácticamente todo el mundo cuelga un montón de información sobre si mismo en diferentes perfiles que tiene on-line. Da miedo ¿verdad?


Igual que los que estudian marketing, Matt sabe lo que un hombre tiene que hacer para captar el interés de una mujer, para vender el producto, es un verdadero Gurú del arte de la seducción:

Regla 1: Dejar de lado a la chica que realmente te interesa, a la gente no le gusta que se la excluya, no quieren parecer invisibles. Ignorarlas hará que se despierte un absurdo interés en ti.

Regla 2: No parecer necesitado, ir un poco de sobrado. La confianza en uno mismo es esencial.

El papel de manipulador mentirosillo que interpreta Hamm, le va como anillo al dedo. Su seductora voz es perfecta para ser la conciencia de ese loser que quiere pillar cacho para no pasar solo la noche de Navidad. El problema es que su cliente da con una tiparraca rarilla (Natalia Tena de "Game of Thrones") y las cosas se acaban torciendo...


La segunda parte trata otro tema muy perturbador, el de la esclavitud tecnológica. Parecía que la esclavitud había sido abolida ya hace mucho tiempo, pero puede regresar de la mano de las nuevas tecnologías, porque ¿no somos ya esclavos de nuestros móviles, de internet? En este caso se crea una copia idéntica de la conciencia de Greta (Oona Chaplin, también vista en "Game of Thrones" y en la serie "Dates") para convertirla en esclava de la verdadera Greta y hacerle la vida más llevadera y sencilla. La Greta digital será la encargada de llevar una especie de Smart House con todas las comodidades imaginables. Matt es el encargado de adiestrar a la copia de la conciencia de Greta.


Finalmente en la tercera parte, descubrimos por fin la historia de Joe, el verdadero motivo por el que se encuentra en esa misteriosa cabaña celebrando la Navidad con un desconocido. Esta historia habla del final de una relación. Todos los episodios de BM han sido un verdadero estudio anatómico de las relaciones de amistad, de pareja, familiares ..., y de cómo las nuevas tecnologías pueden llegar a complicar todavía más estas relaciones. Es un hecho que muchas relaciones de pareja se han roto por un whassap, por un mail, por un comentario en una foto de facebook. Hoy en día tenemos acceso a pistas de mentiras a las que antes nunca hubiéramos tenido acceso. En este futuro cercano, a través de las lentillas-Z es posible bloquear a una persona como lo hacemos en facebook o whassap. Una vez se pulsa ese botón, se acabó, te conviertes en una masa borrosa de píxeles, en un conjunto de sonidos ininteligibles, una silueta anónima, fin de la conversación. Y el bloqueo no es sólo de la persona, sino también de todas sus fotos. No puedes volver a ver su rostro. El bloqueo sólo termina si la persona fallece, entonces el bloqueo muere con ella. El bloqueo también puede ser usado a modo de condena penitenciaria. En lugar de ser encarcelado de por vida o ser condenado a muerte, es posible ser bloqueado de manera perpetua y para todo el mundo, por lo que puedes tener contacto cero con la humanidad, el peor de los destierros, porque es total e irreversible.


Brooker lo ha vuelto a lograr, ha vuelto a darnos una patada en la entrepierna. Ha conseguido, con una inquietante pero magnífica imaginación, hacernos ver lo que puede pasar de aquí muy poco, si seguimos dejando entrar en nuestras vidas una tecnología que ha llegado tan rápido, que no hemos sido capaces de calibrar las consecuencias de todos los cambios que estos nuevos avances suponen en nuestras vidas.
Esperemos que los experimentos de Brooker no terminen aquí y que esta maravillosa antología sobre el poder y las consecuencias de las nuevas tecnologías sigan ofreciéndonos pequeñas joyas como esta que nos ofreció la semana pasada.


David

jueves, 11 de julio de 2013

Muertos vivientes en el plató

Dicen que la tele te vuelve zombie, pues probablemente de esta idea surgió la premisa de Dead Set, una serie británica de 5 episodios creada por Charlie Brooker (Black Mirror) y lanzada en 2008 de la mano del canal E4 y que precedió, en lo que se refiere a series sobre zombies, a The Walking Dead. 
El apocalipsis zombie ha llegado y mientras la infección se extiende a un ritmo inexorable los únicos supervivientes son los concursantes de Gran Hermano que permanecen aisaldos y ni siquiera saben lo que está pasando ahí fuera.
Mientras, nuestra protagonista Kelly (parte del equipo técnico del programa), Riq (productor) y Pippa (la expulsada de la noche) intentan sobrevivir como pueden y llegar al set de los concursantes donde estarán a salvo, mientras son perseguidos por la presentadora Davina.


Una de las razones por las que destaca Dead Set (frente a The Walking Dead) es por los matices de humor ácido, como el inolvidable momento en que el insoportable Riq tiene que hacer sus necesidades en una papelera delante de Pippa, o la propia Pippa en sí, que es una histérica y estúpida, típico personaje ridículo que viene muy bien para dar un toque de humor a la historia.

Como ha demostrado de nuevo en Black Mirror, Charlie Brooks no se conforma con contar una historia sino que también aprovecha para hacer una crítica a la sociedad y por eso también hace de esta mini serie algo excepcional. El concurso de Gran Hermano, vanal y superfluo, se convierte en una prueba de superviviencia para sus creadores y concursantes, y aquí ya no gana el más guapo ni el más simpático...



 Otros motivos por los que os recomendamos esta serie es que se reeditó en 3 episodios de una hora, algo que se agradece cuando tenemos un largo listado de "series-por-ver" y más ahora en veranito que apetece algo más ligerito. Por si aún no os hemos convencido, aquí tenéis el tráiler para que os hagáis una idea de lo que es el mundo de Charlie Brooks:












Naiara


domingo, 3 de febrero de 2013

Retraso en la segunda temporada de Black Mirror

Todos esperábamos ansiosamente el regreso de la miniserie biritánica Black Mirror, pero parece ser que vamos a tener que esperar hasta el 11 de febrero para poder disfrutar de tres nuevos episodios de esta serie que gira en torno a las nuevas tecnologías y las redes sociales, de cómo afectan a nuestras vidas y cómo nos afectarán en el futuro de forma negativa.

Charlie Brooker nos sorprendió a todos con tres episodios independientes en los que mezclaba el thriller con la ciencia ficción y nos removió a muchos el estómago y algo más. Él mismo explicó a The Guardian el porqué del título de la serie:  

"Si la tecnología es una droga -y se siente como una droga- entonces, ¿cuáles son los efectos secundarios?. Esta área -entre el placer y el malestar- es donde Black Mirror, mi nueva serie, está establecida. El "espejo negro" (black mirror) del título es lo que usted encontrará en cada muro, en cada escritorio, en la palma de cada mano: la pantalla fría y brillante de un televisor, un monitor, un teléfono inteligente."

En esta segunda temporada vuelve la tecno-paranoia con tres nuevos episodios que empiezan a tomar tintes macabros y terroríficos:

'Be Right Back' (11 de febrero): Martha (Hayley Atwell) tratará de comunicarse con su difunto novio Ash (Domhnall Gleeson) por medio de un nuevo servicio on-line.

'The Waldo Moment' (18 de febrero): Jamie Salter (Daniel Rigby) es un cómico fracasado que se convierte en la voz de Waldo, un anárquico personaje animado de un típico late night de humor. La vida de Salter se escapa de control cuando, frustrado por el mundo de la política, el oso azul Waldo se convierte en un firme candidato en las próximas eleciones.

'White Bear' (25 de febrero): Contará la historia de cómo Toni (Lenora Crichlow) se despierta un día con amnesia y al salir a la calle todo el mundo se pone a grabarla usando sus smartphones.

El trailer de la nueva temporada no nos da mucha más información sobre lo que nos encontraremos en ella, pero presenta el tema como si de un spot se tratase, y pone los pelos de punta...


Naiara