viernes, 12 de junio de 2015

Jane Gloriana Villanueva


En las telenovelas siempre se tiene que tener a una heroína con una historia bien culebronesca: por ejemplo en "Topacio", una niña era criada como un animal salvaje en el monte hasta que el Dr. Martín Buitrago la tomaba bajo su protección y la educaba con el único propósito de convertirla en su esposa cuando fuera adulta. Debido a su ceguera, Topacio ignoraba que Martín había quedado desfigurado al salvarla de un incendio. O en "Manuela", donde dos hermanas gemelas, Manuela y Rive, eran separadas al nacer y una se criaba en una familia rica y la otra en una pobre. Pues bien, en "Jane the Virgin", se nos presenta a Jane Gloriana Villanueva, hija de Xiomara, nieta de Alba. Jane estaba prometida con el detective Michael Cordero, y, al otro lado de la ciudad, Rafael (un flechazo que Jane tuvo un verano cuando era más jovencita y que nunca la llamó) estaba casado con Petra. Pero entonces, Jane (que, por si no lo habéis pillado por el título, es virgen) en una visita al ginecólogo es inseminada accidentalmente con el esperma de Rafael (que lo tenía congelado y guardado en un banco de esperma, porque posteriormente a su extracción sufríó una operación debida a un cáncer que le imposibilitó de por vida poder tener hijos; no hace falta decir que dicho esperma iba destinado a Petra, que quería darle una sorpresa a Rafael quedándose embarazada). Así que Jane decide romper con Michael, y Rafael rompe con Petra. Y, adivinad qué!, se enamoran. Por otro lado, Petra, que posee parte del hotel de Rafael, no posee lo que más desea en el mundo, a Rafael. Todo parece sacado de una telenovela, ¿verdad? Pues esperad, Jane descubre que su padre es su estrella favorita de las telenovelas: Rogelio de la Vega, el cual vuelve a aparecer en su vida...



La verdad es que de entrada el argumento puede parecer un auténtica chorrada, el de una serie mala con avaricia. Pero JTV no es un culebrón al uso, se ríe de sí misma en todo momento y, de rebote, de todos los culebrones habidos y por haber. Tiene un tono similar al que tuvo en su momento "Ugly Betty" o "Desperate Housewives" o la actual "Devious Maids", que hace muy poco ha comenzado su tercera temporada. Se trata de una telenovela que se ríe descaradamente de las telenovelas, alternando ingeniosamente la comedia y el drama. La serie muestra constantes giros en sus múltiples tramas a un ritmo casi frenético, que no permite que te aburras ni por un instante. JTV es un claro ejemplo de que la premisa no hace la serie, sino que la serie la hacen un montón de ingredientes que tienen que ir en su justa medida: un elenco de actores y actrices (en este caso mayormente desconocidos para el gran público) en estado de gracia, una banda sonora con unos encantadores toques latinos que acompaña a la perfección a los hechos absurdos que se van desarrollando, apariciones estelares de conocidas estrellas del mundo latino como Paulina Rubio o David Bisbal (un cutrerío con mucho encanto), por no hablar de asesinatos, asuntos turbios relacionados con drogas, cirujía plástica, pasados oscuros, secretos familiares, dobles identidades... entre muchos otros ingredientes que hacen de este alocado y refrescante cocktail latino, una bebida muy apetitosa. Tiene todo lo que nos gusta de las telenovelas, porque sé que en el fondo os gustan y habréis seguido alguna, aunque ahora os cueste reconocerlo, sacándole todo lo que no nos gusta de ellas. La serie hace gala de una descomunal exageración, excentricidad y ridiculez (fotos de carteles que hablan, objetos parlanchines...) pero lo hace con encanto y con honestidad, de manera que la serie aguanta todo lo que le echen...

Gina Rodríguez:

La serie cuenta con un gran elenco con una enorme química, de hecho parece que se lo estén pasando teta rodando esta serie; pero por encima de todos está la reina de la función: Jane Gloriana Villanueva, la virgen inmaculada, inseminada por acción divina, bueno, no exactamente por acción divina, sino más bien por el error humano de una ginecológa que, no lo he dicho, pero es ni más ni menos que la hermana lesbiana de Rafael, que la noche anterior encontró a su novia en la cama con otra y se metió hasta las trancas de alchohol (dado que es una ex-alcohólica en recuperación), por lo que no tenía la mente muy clara cuando cometió el sonado error que llevó a una virgen a quedarse embarazada. El entrañable personaje principal está interpretado por la talentosa Gina Rodríguez, quién, tras tan sólo nueve episodios emitidos, consiguió llevarse el Golden Globe a Mejor Actriz de Comedia en una Serie de TV, arrebatándole la preciada estatuílla a veteranas de la talla de Julia Louis-Dreyfus o Edie Falco. Gina Rodríguez tiene una sonrisa encantadora y es capaz de arrancar carcajadas y lágrimas con una facilidad y una naturalidad innatas. Esta chica es una perla que había estado escondida dentro de una ostra durante 30 años (sí, tiene 30 años, estas latinas tienen una piel envidiable, parece una cría...) sin ser descubierta. Uno ya se enamora de ella en el primer episodio, cuando pide matrimonio a Michael frente a todos sus compañeros de la estación de policía donde trabaja. Jane hace todo esto posible y parece que lo haga sin ningún tipo de esfuerzo.




Personajes secundarios y un narrador encantador:

Pero como he dicho antes, los personajes secundarios no se quedan atrás, y cada uno a su manera son un elemento indispensable para que toda esta farsa funcione. Comenzando por Xiomara Gloriana Villanueva (la madre de Jane), interpretada por Andrea Navedo, de 37 años, o sea que tendría que haber tenido a Gina Rodríguez a los siete años..., en la serie la tuvo cuando tenía 16, un gran disgusto para su madre (Alba) y uno de los motivos por los que Jane quiere llegar virgen al matrimonio, para no cometer los mismos errores que su madre. Xiamora, o Xo para los amigos, es un poco devorahombres, un poco ligerita de cascos, pero una ligerita de cascos entrañable y de buen corazón que, por si fuera poco, es una fan acérrima de Paulina Rubio, la cantante mexicana es su ídolo y quiere llegar a ser una estrella de la canción pop petarda como ella algún día. Luego tenemos a Alba Gloriana Villanueva ("Agüela"), una devota cristiana que se empeña en seguir hablando español aunque lleve más tiempo en Estados Unidos que el propio Barack Obama, que entró en el país de manera ilegal, por lo que nunca quiere ir al médico porque no tiene los papeles en regla. Alba es la principal causa de por qué Jane está reservando su flor fresca y lozana hasta el matrimonio. Hilarante es el flashback donde Alba habla con una jovencísma Jane, que casi ni la comprende, y le dice: "Mira la flor que tienes en la mano. ¿Ves lo perfecta que es?  Lo pura que es... Ahora, mija, estrújala", la obediente Jane le hace caso a su abuela y ésta continúa su discurso dogmático: "Ahora intenta que parezca nueva otra vez. Venga!", una asustada Jane responde con una voz tímida y temblorosa: "No puedo..." Y Alba implacable continúa: "Cierto es, no puedes volver atrás. Y eso es lo que sucede cuando pierdes tu virginidad. Nunca más puedes volver atrás. Ninca lo olvides, Jane!" Para más inri, Jane guarda en un marco que cuelga sobre la cabecera de su cama, la flor mustia en cuestión, para recordarle cada día cómo quedará su flor si algún día tiene un desliz...


Divertidísimo es también el momento en que Jane acude al médico acompañada por su madre (Xo), tras demayarse en el autobús y un médico, algo repelentillo, todo hay que decirlo, le dice: "Náuseas y desmayo resueltos: estás embarazada.", las carcajadas al unísino de Jane y Xo tras oír la descabellada noticia no tienen precio. Os dejo el clip del momento, porque es muy bueno:



No quiero terminar este apartado sin mencionar al encantador narrador de la serie. Como ya sucedía en "Desperate Housewives", donde la difunta Mary Alice nos narraba la vida de sus ex-vecinas desde el más allá, en JTV tenemos un Latin Lover Narrator, con un acentazo español entrañable a lo Penélope Cruz. Este narrador ayuda a dar aún más humor o más sentido a las palabras de los personajes, a veces incluso contradiciendo lo que estos dicen o comentando que están mintiendo. De alguna manera, pone subtítulos a las escenas de una manera cursi, pero con mucha gracia e ironía. Si hasta se monta unos "Previously..." que son la caña.


El triángulo amoroso de rigor:

Un buen culebrón no sería nada sin un triángulo amoroso. En este caso lo forman Jane, Rafael y Michael. Michael es al principio de la serie el prometido de Jane, pero Rafael es un gran flechazo de verano que Jane tuvo hace ya mucho tiempo y con el que no llegó a tener nada y, ahora, por si fuera poco, el padre del hijo que lleva en el vientre. El tríangulo que todos queremos está servido. Rafael es muy pastelero, el típico latin lover cachillas, repeinado con gomina y con unas camisas de seda en toda la gama de tonalidades del pantone colores, ocho tallas más pequeñas de lo que le correspondería a un tiparraco con cuerpo hecho de batidos de protéinas, que estoy seguro que hace flexiones entre escena y escena del rodaje de la serie. Por otro lado, Michael es el mejor amigo de Jane, el que mejor la comprende, con el que comparten un montón de cosas (se me nota en qué equipo estoy, ¿verdad?). Pero Jane cree que Rafael es el hombre de su vida. Esperemos que esté equivocada. Todo hay que decir que medio-sabemos que Michael oculta un secreto, que nos fue medio-revelado por su hermano, con el que parece tener una tensa relación, pero que aún no nos ha sido revelado del todo. Los guionistas tienen que guardarse ases en la manga para la segunda temporada...


Los villanos de la función:

Un buen culebrón tampoco sería nada sin unos buenos antagonistas. Y en esta serie tenemos un montón. Por un lado está Petra, que viene directamente de Europa del Este (no sé por qué últimamente todos los malos vienen de allí...) y que ha cazado un millonario americano de origen latino propietario de un rentable hotel (Rafael) y cuyo plan de usar su esperma para quedarse embarazada de él y tenerlo pillado de por vida se ha ido al traste con la aparición de Jane en escena. Petra tiene una madre mala, mala (Magda), que finge ser paraplégica, siempre sentada en una silla de ruedas y que tiene la cara desfigurada debido a que en el pasado se la rociaron con ácido por accidente. Un buen villano si tiene el rostro desfigurado mucho mejor. Y hablando de rostros, otro de los villanos de esta farsa es "Sin Rose-tro". No desvelaré mucho sobre él, sólo diré que las dobles identidades juegan un papel muy importante en toda esta trama. 



JTV puede parecer una serie tonta, pero es entretenimiento en estado puro y además entretenimiento hecho con muy buena mano. JTV ha puesto toda la carne en el asador en su primera temporada, ofreciendo un montón de tramas desarrolladas sin miedo a quedarse sin ideas y explotando todos y cada uno de los filones que las semillas que iban sembrando podían ofrecer al espectador. Esta temporada la cadena The CW ha dado con tres nuevas series que, en mi opinión, dentro del genero ligero y de entretenimiento, son de una enorme calidad. estoy hablando de la que aquí nos concierne, "The Flash" y "iZombie" de las que hablaré en próximos posts. Esperemos que estas series no bajen la guardia en sus segundas temporadas. 


David



lunes, 4 de mayo de 2015

Todo sobre mi madre


El jueves pasado se emitió el último episodio de la segunda temporada de la sitcom "Mom", la nueva producción de Chuck Lorre, la mente pensante detrás de otras sitcoms de éxito como "The Big Bang Theory", "Mike & Molly" o "Two and a Half Men" y que ya sabemos desde el pasado 12 de marzo que ha sido renovada a una tercera temporada. La serie cuenta entre su elenco con dos "monstruas" de la comedia; por un lado Anna Faris, que ya tiene el culo pelado en hacernos reír con su participación en la saga de "Scary Movie"; y por otro lado, a Allison Janney, quien triunfó con un papel dramático en "West Wing" (El ala oeste de la Casa Blanca) i brilló con luz propia en un papel secundario en "Masters of Sex", y que ya se ha llevado el Emmy por este papel y una nominación a los Golden Globe. Ambas poseen un tempo perfecto para la comedia, haciendo que ésta no decaiga en ningún momento.


"Mom" no es una sitcom familiar al uso, no estamos hablando de "La tribu de los Brady", "Los problemas crecen" o "Cosas de casa", sino que se encuentra más en la línea de esas sitcoms sobre familias desestructuradas y lejos de ser perfectas, como "Roseanne" o incluso "Los Simpson". "Mom" no cuenta la historia de Christy (Faris) una madre soltera ex-adicta al alcohol, que decide rehacer su vida trabajando en un restaurante donde tiene que servir bebidas alcohólicas frecuentemente y nada más y nada menos que en Napa Valley, una región de Estados Unidos conocida principalmente por su producción de vino, un sitio ideal para dejar de beber. Pero las complicaciones no terminan ahí, Bonnie (Janney), también una ex-alcohólica en recuperación, y con una relaciñon algo tensa con su hija, por circunstancias de la vida tiene que vivir bajo el mismo techo con esta curiosa familia. Y así la comedia está servida...


Ya la intro de la serie es toda una declaración de intenciones. En ella vemos un desfile rápido de fotos con el pasado de Christy - como stripper, alzando una botella de champán dentro de un carrito de compras, e incluso posando para una foto de la policía como detenida. Estas fotos son un fuerte contraste con el retrato que aparece al final de familia ideal, y con la música clásica que las acompaña.Una de las grandes bazas de la seria es la dinámica entre Christy y Bonnie, dos madres que nunca ganarán el galardón de "mamá del año" y si no que se lo pregunten a Violet, una adoelscente que se ha quedado embarazada y a Roscoe, el hijo menor (por supuesto dos hermanos de distinto padre...). La relación entre Christy y Bonnie se basa en elementos fundamentales en toda relación sana entre madre e hija como son la mentira, la trampa y un comportamiento en general de lo más moralmente cuestionable... En el fondo son personajes cargados de buenas intenciones, pero que están tremendamente equivocados sobre cómo enfocar las cosas y eso los convierte en unos personajes aún más atractivos.


Otro punto fuerte de la serie es los temas poco convencionales sobre los que trata, especialmente al tratarse de una sitcom; temas como el alcoholismo, el embarazo adolescente, la falta de vivienda, el cáncer, la infidelidad, la violencia doméstica e incluso la muerte no parecen un plato de buen gusto para una comedia y de ahí que la serie se haya ganado la etiqueta de comedia negra, pero esta combinación la convierten a la vez en una serie divertida y emotiva. Se trata de una sitcom en la que no tiene que resultar extraño que en un momento dado derrames algunas lágrimas y ahí se demuestra una vez más la versatilidad de sus actrices que se encuentran muy bien acompañadas de algunos actores y actrices secundarios que suman calidad: Octavia Spencer, Nate Corddry, Mimi Kennedy, French Stewart o Jaime Pressly. Todo ello la convierte en una sticom irreverente e cínica, a la que vale la pena echarle una ojeada.

David

lunes, 16 de marzo de 2015

Tener trentaimuchos o cuarentaipocos...

Cuando Todd Solondz dirigió en 1998 una película llamada "Happiness", está claro que en realidad quería decir unhappiness. Pues bien, cuando los hermanos Duplass (Jay y Mark) crearon esta serie y la llamaron "Togetherness" (algo así como unión o compañerismo) en realidad querían decir disaffection o distanciamiento, que es de lo que habla esta nueva serie de la cadena privada HBO, estrenada en enero de este año y que el pasado domingo emitió su octavo y último episodio de la primera temporada. La serie ya ha sido renovada a una segunda.


El género de la dramedy, esa combinación perfecta de drama y comedia, está dando muy buenos frutos, y la HBO, junto con Showtime, parece que se está especializando en ello. En este caso, la serie se centra en el matrimonio Pierson (Brett y Michelle), que por circunstancias de la vida han acogido en su casa al mejor amigo de Brett (Alex Pappas), que es casi como un hermano para él, y a la hermana de Michelle (Tina Morris). De esta manera, se ven obligados a vivir bajo el mismo techo, intentando lidiar con sus relaciones y perseguir sus sueños a nivel individual, algo nada fácil... Todos los personajes se encuentran en esa delicada frontera entre los treinta y los cuarenta. Una etapa de la vida en la que se está a vueltas de todo, ya nada parece que surja de manera natural, nada fluye, la llamada crisis de la mediana edad. Esa fase en la que la sociedad asume que tienes que tener tu vida encauzada, cuando a veces resulta que es cuando más patas arriba la tienes... La monotonía del matrimonio, la sensación de que deberías haber encontrado ya a tu persona, la sensación de que deberías haber encontrado ya tu vocación y por supuesto un trabajo definitivo, la sensación de que los sueños que tenías en tu juventud no parece que vayan a cumplirse jamás...


Los hermanos Duplass han creado, pues, una serie que supura verdad por cada una de las hondas heridas de sus personajes y esa es una de las grandes bazas de la serie, esa y la mezcla de vulnerabilidad, rechazo y adorabilidad que pueden causar sus personajes, porque todos sabemos que la frontera entre el cariño y el desprecio es una delgada línea muy fácil de cruzar, por lo que muy posiblemente tendremos sentimientos encontrados hacia los cuatro protagonistas. Así, por un lado, tenemos a Brett (Mark Duplass) y Michelle (Melanie Lynskey, para mí la mejor de la serie, su historia es la que más me ha enganchado), un matrimonio que lleva diez años juntos, y que ha perdido la chispa, la llama de la pasión. Michelle no quiere mantener relaciones sexuales con Brett. Ambos quieren arreglar la situación sin llegar al divorcio, porque se quieren, se tienen cariño, pero parecen más compañeros de piso que un matrimonio.


Por otro lado, tenemos a Alex (Steve Zissis), un hombre rechonchín y poco agraciado que sigue persiguiendo su sueño de convertirse en un actor de renombre. Está harto de que le llamen para castings de secundones graciosillos, quiere un papel protagonista. Alex está enamorado secretamente de Tina (Amanda Peet), la "hermana guapa", pero no por ello menos desequilibrada, de Michelle. Tina busca el amor, pero los hombres sólo la quieren por su belleza exterior, ninguno se toma la molestia de ver cómo es por dentro. Bueno, Alex sí, pero ella ni se fija en él, lo ve como su amigo regordete y simpático. La química entre Zissis y Peet traspasa la pantalla y claramente, en mi opinión, es uno de los platos fuertes de la serie, uno no se cansa de ver a estos dos.


No hace falta decir que todos los actores muestran sus defectuosos personajes con naturalidad y sinceridad y todo ello encaja a la perfección en esta especie de producción independiente para la televisión, que no tiene nada que envidiar a algunas de las joyas del festival de Sundance. Una serie donde lo verdaderamente importante no es lo que se cuenta, sino cómo se cuenta. Lo verdaderamente importante no es el lugar donde ocurre todo, sino los personajes a los que les ocurre todo, unos personajes con lo que podemos empatizar, a los que odiaremos y amaremos a partes iguales. Nadie es juzgado por cometer actos moralmente cuestionables. Podemos entender cuando alguno de los personajes quiere cometer adulterio, podemos entender cuando alguien quiere seguir en una relación que no funciona, sentimos todos y cada uno de los sentimientos encontrados de los cuatro personajes protagonistas, porque, como he dicho antes, la serie rezuma verdad, y ante eso la originalidad de las situaciones deja de ser un factor importante.




Una serie sobre la conexión humana, sobre la cercanía que buscamos cada día con la gente que nos rodea, gente que busca el contacto físico, una caricia, un abrazo, y no lo encuentran en la persona que tienen a su lado y con la que comparten la mayor parte de su tiempo.

David

martes, 3 de marzo de 2015

Annalise sabe lo que hicisteis el último verano...

"Tu patético e inútil marido, con quien dije que no te casaras, no pudo mantener su Peter en los pantalones, y va y se acuesta con una mujer blanca. Luego el tonto va y la mata, cuando descubre que ésta estaba guardando su pan en su sucio horno. Y después tu novio ex-policía mata a tu mal marido y se deja arrestar. Y tú ahora no tienes marido, no tienes novio y te refugias en esta cama como la reina de Sheba" Este discursillo que suelta Ophelia Hartness (madre de la protagonista de "How to Get Away with Murder", Annalise Keating), cuando aparece en el episodio 13 es un buen resumen y una hábil manera de hacer un previously.


La máquina de fabricar series comerciales que funcionan llamada Shondaland, la productora con nombre de parque de atracciones de Shonda Rhimes, culpable de otros éxitos como "Grey's Anatomy" y "Scandal", este año decidió añadir una tercera serie en discordia llamada "How to Get Away with Murder" (aquí en España "Cómo defender a un asesino"), y así acaparar las audiencias de los jueves por la noche durante tres horas, noche que la cadena ha bautizado como TGIT (Thank God It's Thrusday!); y lo ha conseguido, puesto que HTGAWM ha oscilado entre los 14 y los 8 millones de espectadores, en ocasiones superando a sus veteranas compañeras de fatigas: "Grey's Anatomy" ha rondado los 9, 8 y 7 millones, y "Scandal" 11, 10 y 9 millones.


Está claro que uno de los platos fuertes de la carta de presentación de la serie es su actriz protagonista, Viola Davis, quien interpreta a Annalise Keating  (o Anna Mae, como la llama su madre) una implacable y astuta abogada sin escrúpulos y profesora de la asignatura Ley Criminal 100 o lo que ella coloquialmente llama "Cómo defender a un asesino"). Su primera frase cuando llega a la clase y se presenta a los alumnos es "Buenos días, no sé qué cosas terribles habéis hecho en vuestra vida hasta ahora, pero claramente vuestro karma debe estar algo desequilibrado para haber conseguido ser asignados a mi clase.", ya es toda una carta de presentación. Las teorías que lanza en su clase sobre cómo ser una buena abogada son moralmente muy cuestionables y dicen mucho del sistema de justicia: "Lanzamos tanta información al jurado, que éste se va a la sala de deliberación con una incontenible sensación: la duda". 


Muy pronto en el piloto ya se nos muestra que Annalise no es un ángel y que tiene un montón de esqueletos ocultos en el armario. Magnífica con su chupa de cuero violeta, su estupenda peluca, sus pestañas postizas y sus cejas pintadas; es como su uniforme de superheroína, porque debajo de todo esto se oculta Anna Mae, una mujer infeliz, atormentada y muy, muy compleja. La Davis es la reina de la función; su fuerza, su talento, su carisma, pueden con todo, incluso cuando el guión flojea o se fuerza la suspensión de incredulidad hasta límites inimaginables, ella lo defiende con garras y dientes, como una pantera elegante, pero letal. Sus alegatos en el tribunal son épicos, de lo mejorcito que hemos visto en televisión en lo que llevamos de año. Este año se le ha escapado el Golden Globe, pero se lo merecía de todas todas. Maravillosa es la escena en la que vemos a Annalise en el tocador de su casa, desmaquillándose y observamos por primera vez a la mujer frágil e insegura que se oculta detrás de todas esas capas de maquillaje, la verdadera Anna Mae.


Antológica es la frase que Annalise sin cejas, sin pestañas, sin peluca y sin maquillaje le dirige a su marido (Sam) al confirmar que éste estaba manteniendo un affair con la víctima del asesinato (Lila Stangard): ¿Qué hace tu pene en el móvil de la chica muerta? Un final de episodio a la altura de los de los grandes culebrones ochenteros tipo "Dinastía", "Falcon Crest" o "Dallas".



Pero la Davis no está sola en toda esta función de excesos, caos, secretos, relaciones extramaritales, asesinatos, romance, sexo y locura. Annalise cada año elige a un selecto grupo de alumnos a los que les permite ayudarla en los casos. Este diverso grupo de estudiantes de derecho está formado por: la estudiante brillante, Michaela Pratt (Aja Naomi King), comprometida con un chico que resulta que en sus años de instituto jugueteó con su sexualidad y se acostó con Connor (otro de los estudiantes seleccionados por Annalise, gay como la vida misma...); el astuto, Connor Walsh (Jack Falahee), un gay que utiliza el sexo y su atractivo físico para conseguir lo que quiere y del que hablaremos luego de manera algo más extensa; tenemos al "cachorrito", Wes Gibbins (Alfred Enoch, directamente salido de la escuela de magia Hogwarts), una especie de protegido de Annalise, quien siente un instinto maternal hacia él; la idealista, Laurel Castillo (Karla Souza), una latina de ojos azules que nos recuerda a Jeniffer Connelly, que mantiene un tórrido affair con uno de los colaboradores de Annalise (Frank); y el pesadísimo y sabelotodo Asher Millstone (Matt McGorry, directamente salido de la cárcel de "Orange Is the New Black") y que también mantiene un affair con otra de las colaboradoras de Annalise (Bonnie). En clase parece que sólo estén ellos, sólo ellos levantan la mano, sólo ellos son interpelados por Annalise para intervenir... Igual a los extras que actuaban para acabar de llenar las gradas del aula no les pagaban lo suficiente para aprenderse un par de líneas de diálogo... Pero una vez más, como las serie es alto entretenida, se lo perdonamos... Los personajes pueden resultar estereotipados, es cierto, pero a veces los estereotipos también funcionan...




Por encima de todos ellos quiero destacar a Connor. Una especie de Samantha Jones en "Sex and The City" versión masculina y gay. Se acuesta con "toquisqui" para conseguir información, porque es consciente de su atractivo sexual y no duda en utilizarlo a diestro y siniestro. Con su media sonrisita, su caída de ojos y su look arreglao pero informal, se lleva a quien quiera, sea hombre y mujer, de calle... Connor ha ido soltando constantes perlitas de diálogo, que lo han convertido en mi personaje favorito dentro del grupo de secundarios. Perlitas de alto contenido sexual como "Me hizo esa cosa en el culo que hizo que mis ojos se llenaran de lágrimas...", "Di la palabra clave y podemos empezar a enrollarnos", o cuando descubre que se acostó con el prometido de Michaela y le suelta "¿Adivina qué es lo que tenemos en común?". Y estupendo que se eche un novio filipino, que le pone de pies al suelo y consigue calmar su apetito sexual para con todos y redireccionarlo hacia el camino de la monogamia... La relación más estable de la serie sufre un duro revés en el season finale emitido el jueves pasado, que creo que puede dar mucho juego en el futuro de la serie.



La serie ha contado con algunas inmensas actrices en papeles secundarios y ocasionales para darle la réplica a la Davis. Quiero destacar a Marcia Gay Harden (ganadora de un Oscar por su papel en "Pollock") intepretando a la cuñada de Annalise, que no quiere abandonar la serie sin descubrir quién mató a su hermano. Y también quiero destacar a Cicely Tyson (la entrañable Sipsey de "Tomates verdes fritos", donde soltó la épica y enigmática frase de "el secreto está en la salsa...", y ganadora de dos Emmys), interpretando a la madre de Annalise en el fantástico episodio 13, el antepenúltimo; un verdadero duelo de titanes de la interpretación, que hace las delicias de los que tuvimos la suerte de presenciarlo...





HTGAWM es un auténtico placer culpable, no se trata de una serie de alta calidad, como "Breaking Bad", "The Sopranos", "Game of Thrones", etc, pero tampoco tenemos que avergonzarnos de pasárnoslo endiabladamente bien viéndola, aunque resulte poco creíble, aunque a veces chirríen sus guiones, aunque a menudo sus personajes sobreactúen o hablen demasiado y demasiado rápido (marca de la casa de Shonda Rhimes); todo ello va en beneficio de una sola cosa: el entretenimiento, y de eso nuestra querida amiga Shonda sabe un rato. Sus series quizás no ganen premios, pero arrasan en audiencias y eso también es importante. Shonda es capaz de crear auténticos blockbusters televisivos. 



La serie planteó desde el principio el interrogante de ¿Quién mató a Lila Stangard? y la respuesta definitiva se ha hecho esperar hasta el season finale, emitido el pasado jueves, y la verdad es que su resolución no decepciona y nos llega cargada de sorpresas. Finalmente, averiguamos quién estranguló y dejó muerta a Lila en el tanque de agua. ¿Fue Sam, el marido de Annalise con el que mantenía un affair? ¿Fue Rebecca, su mejor amiga con ese estilo a lo la chica del dragón tatuado en "Millenium"? ¿O habrá algún otro posible culpable que se nos escapa? Todo nos es revelado en el capítulo doble especial emitido el pasado jueves; un season finale lleno de revelaciones, emociones, giros constantes y todos los ingredientes que una buena serie de entretenimiento debe tener. Afortunadamente, el pasado 26 de febrero salió a la luz la noticia de que la serie ha sido renovada a una segunda temporada.


David


domingo, 4 de enero de 2015

Las diferentes caras de la moneda

Y ya tenemos el primer post del 2015, parece mentira que comenzáramos este blog en el 2013... Hemos decidido empezar hablando de uno de los estrenos más sólidos del otoño 2014. Estoy hablando de la serie "The Affair", de la cadena privada Showtime (otra fábrica de pequeñas joyas junto con la HBO, Netflix y AMC), que el pasado 10 de diciembre emitió el décimo y último episodio de la primera temporada de esta nueva serie, que ya ha sido renovada a una segunda temporada.


Lo que me llevó a ver el piloto fueron principalmente dos cosas. Por un lado, el magnífico reparto, del que hablaremos más tarde, y por otro lado, el sello Showtime; si la cadena privada había decidido situar esta serie como continuación de la emisión de "Homeland" los domingos, tenía que tener algo bueno. La verdad es que tras ver el episodio piloto me quedé ya totalmente enganchado. El piloto contiene todos los elementos de manual que un buen primer episodio tiene que tener para que quieras ver de manera irrefrenable el siguiente: intriga, sexo, infidelidades, mentiras, buenas líneas y giros de guión, un atractivo elenco de actores y actrices que realizan grandes interpretaciones, cosas que no son lo que parecen a simple vista, y sobre todo un ingenioso juego de perspectivas que hace que continuamente estemos preguntándonos qué hay de cierto en cada una de las dos versiones que se nos cuentan de la historia o cuál de ellas se acerca más a la verdad, si es que la verdad existe. En todos los episodios, vemos siempre la historia narrada desde la perspectiva de Noah y luego desde la perspectiva de Alison, siempre intercalando momentos posteriores donde vemos a Noah o a Alison prestando declaración ante un detective. El thriller está servido.


Reparto y personajes:

El primer personaje que vemos en pantalla es el de Noah Solloway (interpretado por Dominc West, el carismático detective McNulty de la aclamada serie "The Wire"). Le vemos al comienzo del episodio piloto marcándose unos largos en la piscina. Tras la sesión de natación, una chica se fija en su musculado cuerpo y en el ceñido bañador de nadador que lleva y le tira un poco los trastos pero, aunque podemos ver en su rostro la satisfacción de sentirse aún atractivo a los caurentaitantos, rápido le muestra su anillo de casado. Así nos damos cuenta que ese no será el affair del que habla el título. Noah es un profesor de escuela "felizmente" casado, aunque de su rostro se desprende una enorme insatisfacción. Es un escritor sin demasiado éxito, que vive a la sombra del dinero que la familia de su mujer posee, una familia que siempre le recuerda que es un fracasado. Noah tiene 4 hijos, la hija mayor está pasando por la rebeldía propia de su edad y el mediano parece un tipejo algo raro... La dificultad de su personaje, como la de los demás, es que tiene que mostrar como tres versiones distintas de si mismo: la que ofrece su memoria, la que ofrece la memoria de Alison y la del presente ante el detective, y eso no es tarea fácil para un actor. A veces le vemos egoista, otras empatizamos con él, con su frustración, con su soledad, con su incomprensión...


Noah está casado con Helen Solloway (interpretada por Maura Tierney, que todos recordamos por su importante paso por la serie "Urgencias" donde interpretaba a la primero enfermera, luego doctora Abby Lockhart, la pareja del entrañable Dr. Kovac), que aunque haya sido ignorada en las nominaciones a los Emmy, también realiza un excelente papel. La relación de confianza que tiene este matrimonio desprende verdad por todos los poros. Lo vemos por ejemplo cuando están haciendo el amor y ella hace a Noah un comentario que le molesta y se rompe la magia del momento, dejando el coito a medias, o cuando ella se entera del affair, por lo que, cuando tiene que cambiarse, lo hace en el cuarto de baño porque, tras saber lo que ha hecho su marido con otra mujer, siente una mezcla de asco y vergüenza a la hora de desnudarse frente a él. Estos pequeños detalles muestran la sutilidad de los guionistas a la hora de teñir de realidad lo que una pareja desgastada puede sentir.


La manzana de la tentación de Noah llega en forma de la maravillosa actriz británica Ruth Wilson (su inquietante personaje de asesina sociópata en la serie "Luther" quedará para los anales de la televisión), que aquí interpreta a la mujer que seduce o se deja seducir (depende de qué versión nos creamos). Ella es Alison Lockhart, una camarera de la ciudad de Montauk en Long Island, donde los padres de Helen tienen su mansión y donde Noah, Helen y su famila numerosa van a pasar estas vacaciones que marcarán un antes y un después en sus vidas. Alison está también casada y oculta un grave drama en su matrimonio que la convierte en alguien muy vulnerable, porque le ha ocurrido lo peor que le puede pasar a alguien, algo totalmente antinatural, que no desvelaré para evitar spoilers y crear curiosidad. Alison es en todo momento un personaje misterioso y difícil de descifrar y eso la hace enormemente interesante. Tanto en la versión de Noah, como en la de Alison la tensión sexual entre ambos es palpable desde el minuto cero. Entre ellos hay una potente química y sea quien sea quien diera el primer paso, ambos sucumbieron al deseo y traicionaron a sus parejas. Wilson también está fantástica mostrando tres caretas completamente distintas. Una especie de mujer fatal que desprende erotismo cuando la vemos a través de los ojos de Noah, un ser vulnerable y frágil cuando la vemos a través del prisma de su propia memoria y una mujer fría cuando la vemos en el presente prestando declaración frente al detective, un verdadero tour de force interpretativo que merecidamente le ha valido su nominación a los próximos Golden Globes.


El cuarto en discordia es Cole Lockhart, el marido de Alison (interpetado por Joshua Jackson de la serie "Fringe" y anteriormente como el entrañable Pacey de la serie "Dawson crece"). Pero Pacey ya ha crecido y se nos ha hecho todo un hombretón, que aquí es un ganadero de séptima generación en Montauk, que como todos los otros personajes muestra distintas caras dependiendo de quién narra la historia. En el episodio piloto sin ir más lejos lo vemos como un violador desde la perspectiva de Noah o como un amante muy acalorado a través de los ojos de Alison; la delgada línea entre la violación y el sexo consentido por ambas partes que ha dejado a tantos violadores en la calle ¿Cuál es la realidad? ¿Sabemos alguna vez lo que realmente ha sucedido cuando no lo vivimos en primera persona? Incluso cuando hemos vivido algo en primera persona ¿Somos siempre objetivos a la hora de interpretar lo sucedido o la resbaladiza memoria puede jugarnos malas pasadas?


Perspectivas duales:

Sin duda uno de los puntos fuertes de la serie es su interesantísimo juego de perspectivas. La memoria es algo divertido, selecciona sólo algunos momentos de lo que hemos vivido y a veces puede jugarle malas pasadas incluso a la persona que lo está recordando, haciéndole ver las cosas de manera diferente a como las ha vivido. Nunca sabremos lo que realmente pasó, quién comenzó ese tórrido affair amoroso. Un mismo encuentro puede parecer y sentirse radicalmente diferente si nos basamos en puntos de vista y contextos distintos. En el recuerdo de Noah, Alison viste con faldas cortas y provocativas, lleva siempre el pelo suelto, cuando se encuentran en la playa ella le ofrece un cigarrillo del pecado, cual manzana de Adán. En cambio, cuando vemos los hechos a través de Alison, ella va mucho más modosita, menos despechugada, con vestiditos más largos que no muestran sus tentadores muslos, con el pelo recogido y és el quien le ofrece el cigarrillo de la tentación, símbolo del elemento desencadenante que lo comenzó todo aquella noche en la playa junto a la fogata.


Incluso a Helen, la vemos más atractiva en el recuerdo de Alison, porque la ve como una rival por el amor de Noah, en cambio en la memoria de Noah la vemos vestida de manera mucho más discreta, porque él a penas se fija ya en cómo va vestida su mujer, la tiene muy vista... ¿Qué versión deberíamos creernos más? Nos quedamos con la sensación de que estos dos narradores no son demasiado fiables; recordemos que dicha narración forma parte de la declaración que están prestando ante un detective que intenta averiguar las claves de un asesinato, por lo que ambos o al menos alguno de ellos podría estar mintiendo. Como espectadores tenemos la delicada labor de decidir por cuál de las dos versiones nos decantamos.


El hecho de ver dos veces la misma historia en cada episodio no resulta para nada aburrido, y ahí está el mérito de los guionistas, al contrario, te tiene doblemente atento a los detalles para ver las pequeñas discrepancias entre ambas versiones y para ver cuál de las dos parece más real a lo que pueda haber sucedido. Uno de los temas principales de la serie es la subjetividad: lo que recordamos, lo que olvidamos y lo que estamos dispuestos a admitir. ¿Miente uno de los dos? ¿Hay algo de verdad en ambas historias? ¿Están ambos mintiendo?


En los únicos momentos donde vemos a los personajes siendo ellos mismos, sin el filtro de la memoria subjetiva de uno de ellos, es en el interrogatorio. Allí no vemos a los personajes como se ven a si mismos, o como quieren que la gente les vea, sino como realmente son y eso también resulta tremendamente interesante, porque esos momentos son bastante breves, por lo que no puedes realmente fijarte detalladamente en cómo son cuando o se están representando a si mismos.



Constantes giros y vueltas de tuerca:

Ya en el piloto vemos un momento relacionado con el hijo mediano de Noah y Helen, que por unos segundos te deja totalmente en shock, no lo revelaré para los que aún no hayan comenzado la serie, sólo diré que a esas alturas uno aún no sabe cuál es el tono, ni por dónde irán los tiros, por lo que como inocentes espectadores que somos, nos tragamos todo lo que se nos muestra en pantalla y los inteligentes a la par que retorcidos guionistas de "The Affair" se aprovechan de nuestra ingenuidad. Constantemente vemos elementos que no acabamos de enteder en la primera de las versiones de la historia y luego cuando la completamos con la otra cara de la moneda, terminamos de entender, o no, lo que realmente estaba sucediendo.


Como es habitual en las series de Showtime, también quiero dar una especial mención a los interesantes títulos de crédito con la estupenda canción de Fiona Apple llamada "Container", unos títulos de crédito que también se benefician de la maravillosa fotografía que ofrecen las vistas marinas de la pintoresca ciudad de Montauk, con sus hermosos cielos azules y sus abiertas extensiones de océano que ofrecen un marcado contraste con la cruda y oscura narración que se va desarrollando. El vaivén de las olas y las extensiones de hierba ondeantes al viento son un abrupto contraste con la fría habitación de interrogatorios donde tiene la conversación con el detective.


La verdad es que "The Affair" ha conseguido llamar mi atención, y allí estaré en septiembre de este año que acabamos de comenzar para asistir al comienzo de su segunda temporada.

David