jueves, 28 de agosto de 2014

Entrega de los EMMYs 2014

El pasado 28 de agosto, para nosotros la madrugada del 29, tuvo lugar la entrega de premios de la 66ª edición de los Emmy. Una ceremonia que podríamos definir como un refrito de premios y premiados, dado que prácticamente todos los premiados ya tenían en su haber la preciada estatuilla, una noche en la que "Breaking Bad" se impuso como ganadora absoluta, llevándose los premios más importantes, incluyendo Mejor Serie Drama, Mejor Actor Drama (Bryan Cranston), Mejor Actor de Reparto Drama (Aaron Paul) y Mejor Actriz de Reparto Drama (Anna Gunn). Pasemos a repasar la lista completa de los ganadores.


Mejor Serie Drama: Breaking Bad


"True Detective" parecía su rival más fuerte pero, como ya dije en el post anterior dedicado a los candidatos a los Emmys, en esta ocasión se la estaba valorando por la adrenalínica segunda mitad de su fantástica quinta temporada, con episodios de infarto como "Ozymandias" (que se llevó el Emmy al Mejor Guión). Es el merecido broche final que esta maravillosa serie se merecía, aunque ya ganara el mismo galardón el año pasado. Ahora, eso sí, yo quiero un premio para "House of Cards" en esta categoría para el año que viene, especialmente si su tercera temporada es tan buena como lo ha sido la segunda.


Mejor Actor Drama: Bryan Cranston


Cuarta vez que este actor gana el Emmy por interpretar a Walter White. Ni Woody Harrelson ni Matthew McConaughey (el actor del momento), quizás los votantes no se decidían sobre cuál de los dos lo hacía mejor en "True Detective" (lo que yo llamo el dilema "Thelma y Louise": los dos lo hacen bien, pues ¡ala! ni el uno ni el otro...), ni el veterano perdedor de Jon Hamm, que aún nunca ha ganado con su Don Draper de "Mad Men" pudieron con Cranston. Cranston se mostró gracioso y entreñable incluso con ese bigotito de pervertido que me lucía..., comenzó su acceptance speech diciendo "incluso yo había votado por Matthew..." Mostró su afecto hacia Aaron Paul y hacia Anna Gunn, a la que le dijo que le encantaron todas sus escenas juntos, especialmente las de cama... Aquí os dejo el speech completo:



Mejor Actriz Drama: Julianna Margulies


Otra veterana de los Emmy. Ganó por este mismo papel en "The Good Wife" en el año 2011 y después de la fantástica quinta temporada que se han marcado los creadores de la serie Michelle y Robert King a los que Margulies ya se encargó de felicitar junto al maravilloso equipo de guionistas que tal como dijo la propia actriz en su discurso de agradecimiento siguen sorprendiéndonos durante los 22 episodios de los que consta cada temporada. Palabras de agradecimiento para Christine Baranski, a la que han nominado por este papel ya en cinco ocasiones y nunca lo ha ganado y para Josh Charles (este año por primera y última ocasión para ganar la estatuilla por interpretar a Will) a quien dijo que echaba de menos cada día, exclamando un ¿En qué estabas pensando? Sin palabras de agradecimiento para Archie Panjabi (Kalinda) con la que las malas lenguas dicen que no se lleva demasiado bien... Me sabe mal por Robin Wright, espero que se lo lleve el año que viene. Aquí os dejo el vídeo:




Mejor Actor de Reparto Drama: Aaron Paul


Tercera vez que este actor se lleva el premio por interpretar al entreñable personaje de Jesse Pinkman. Este actor ha madurado interpretativamente con esta serie y su personaje ha tenido intensos momentos dramáticos en su trayectoria final, así que este es un merecido premio. En mi opinión, el único actor que podía hacerle sombra en esta categoría era Peter Dinklage, pero como los votantes parecen haberse olvidado completamente de "Game of Thrones", pues nada...


Mejor Actriz de Reparto Drama:  Anna Gunn


Uno de los personajes más odiados de la televisión, sobre todo cuando no le permitía a Walter desarrollar su lado más oscuro y dejar que acabara de convertirse en el malo malísimo en el que todos queríamos que se convirtiera. Anna Gunn se marcó una fantástica última temporada, con algunas de las frases más demoledoras y momentos más inquietantes de la serie, en alguna calle de una zona residencial de Alburquerque aún retumban los gritos desgarrados que se marcó en el ya mencionado episodio "Ozymandias". Es la segunda vez que lo gana. Era una categoría con competidoras fuertes como Lena Heady (primera vez nominada por interpetar a la malvada Cersei en "Game of Thrones"), Christina Hendricks (cinco veces nominada por interpretar a la voluptuosa pelirroja Joan Harris en "Mad Men", el año que viene lo tiene que ganar, que es su última oportunidad...) y la ya mencionada Christine Baranski (cinco veces nominadas por el papel de Diane Lockhart en "The Good Wife"). Veremos que tal está Anna Gunn en la versión americana de "Broadchurch", llamada "Gracepoint" que se estrena el próximo 2 de octubre.

Mejor Dirección Serie Drama: Cary Joji Fukunaga, True Detective

Mejor Guión Serie Drama:  Moira Walley-Beckett, Breaking Bad



Mejor Serie Comedia: Modern Family


Quinto año consecutivo que gana en esta categoría, es decir, cada año desde que se estrenó..., hacen que me replantee si hice bien en dejarla en la tercera temporada... A ver, la serie está bien, tiene un buen cast, te ríes, etc, etc, pero estaría bien que otras series veteranas como "The Big Bang Theory", que no se lo ha llevado nunca, o alguna nueva promesa como "Orange Is the New Black" se lo hubieran llevado. A mí personalmente me resultan más interesantes, especialmente OITNB, pero bueno..., supongo que tendrán nuevas oportunidades en años venideros...


Mejor Actor Comedia: Jim Parsons


Cuarta vez que gana este premio por interpretar al más incómodo de los frikis entre los frikis: Sheldon Cooper. Este año además hacía doblete, puesto que estaba nominado a Mejor Actor de Reparto en una Mini-serie o TV-Movie por su papel en "The Normal Heart". Está claro que los votantes no quieren a Joey (Matt LeBlanc) tanto como nosotros... Su discurso estuvo muy bien, aqui os lo dejo:




Mejor Actriz Comedia: Julia Louis-Dreyfus


De camino hacia el escenario para recoger el premio tuvo un tórrido tropiezo con Bryan Cranston con el que protagonizó un apasionado beso a lo Hollywood, que dejó perplejos a todos los asistentes (uno de los momentazos de la noche). Tercera vez consecutiva que esta simpática y pizpireta actriz gana el premio a Mejor Actriz de Comedia por interpretar a la vicepresidente de Estados Unidos Selina Meyer. ¡Qué puedo decir? Realmente se lo merece, que me hubiera gustado que lo ganara Taylor Schilling de OITNB, pues sí,eso también puedo decirlo... Aquí os dejo el speech:



Mejor Actor de Reparto Comedia: Ty Burrell


Segunda vez que este actor se lleva este premio por interpretar al padre de esta familia moderna, consiguiendo arrebatarle el premio a su compañero de reparto Jesse Tyler Ferguson, que ha sido nominado en cinco ocasiones y todavía no se ha llevado nunca el premio a casa. 

Mejor Actriz Reparto Comedia: Allison Janney


Doblete para esta increíble actriz, versátil donde las haya, sirve para la comedia y para el drama y para lo que le echen. Tal como indicamos en el último Seriómetro, ganó el Emmy a Mejor Artista Invitada en una Serie de Drama por su intervención en "Masters of Sex", yo pensaba que eso le impediría ganar este galardón, pero es que sin duda alguna Janney es lo mejor de la sitcom "Mom" y se come con papas a Anna Faris, que mira que ya tiene el culo pelado de hacer comedias con la saga de "Scary Movie". Yo aplaudo este galardón, porque me encanta la Janney. Aunque no me hubiera importado que se lo llevaran Mayim Bialik por "The Big Bang Theory" o Kate Mulgrew por OITNB.


Mejor Dirección Serie Comedia: Gail Mancuso, Modern Family

Mejor Guión Serie Comedia: Louis C.K., Louie

Mejor TV-Movie: The Normal Heart



Consolidación total para Ryan Murphy, que se alza como uno de los grandes entre las producciones televisivas después de cosechar el éxito con "Nip/Tuck", "Glee" y "American Horror Story". Ahora logra el éxito absoluto con la adptación de la obra de teatro homónima, con un reparto excepcional que incluye a Julia Roberts (con la que ya trabajó en "Come, reza, ama"), Mark Ruffalo, Jim Parsons y Matt Bomer, que al parecer estará en la cuarta temporada de "AHS: Freak Show". Al escenario, a parte de los miembros del reparto, también subió el debilitado Larry Kramer, autor de la obra de teatro en la que se inspira el film, víctima de la enfermedad de la que habla su obra. Aquí os dejo el video:



Mejor Mini-serie: Fargo


Sin ninguna duda creo que ha sido un premio más que justo. La serie supo captar en todo momento la esencia de la película de los Coen del año 1996 sin imitarla, contando una historia completamente nueva pero igualmente inquietante y con unas actuaciones que quitan el hipo. Una lástima que ninguno de los miembros del reparto se hayan llevado el galardón. Gran injusticia, especialmente para Billy Bob Thornton, que está que se sale...

Mejor Actor en una Mini-Serie o TV-Movie: Benedict Cumberbatch


Merecidísimo premio, aunque haya conseguido arrebatarle el galardón a Billy Bob Thornton. Este británico de apellido prácticamente impronunciable se sale como el nuevo Sherlock Holmes, ha conseguido que nos olvidemos de cualquier encarnación anterior que se haya hecho del celebérrimo personaje de Sir Conan Doyle, ya sea en cine o en televisión. Ya había sido nominado por el papel en el 2012, pero se lleva la estatuilla por primera vez.

Mejor Actriz en una Mini-Serie o TV-Movie: Jessica Lange


Nadie se atreve a retar la mala leche de la Suprema... Jessica Lange, como nos tiene acostumbrados, pone toda la carne en el asador. El año pasado se le escapó el premio, donde ya nos encantó con su enfermiza interpretación de la sádica Hermana Jude (la monja más terrorífica de la historia) y este año no había ninguna de las rivales que pudiera hacerle sombra. Es uno de esos premios que tenía que ser y punto.


Mejor Actor de Reparto en una Mini-Serie o TV-Movie: Martin Freeman


Otro actor que tenía doble nominación, como Jim Parsons o Allison Janney. Consiguieron arrebatarle el galardón por "Fargo", que se lo llevó su compañero de reparto (Cumberbacht) y nuestro Watson favorito de los últimos tiempos consiguió finalmente el premio. Al igual que su compañero de reparto el actor ya había sido nominado por este papel en el año 2012, y por fin consigue el reconocimiento que se merece, logrando batir a cuatro miembros del reparto de "The Normal Heart" que estaban nominados en esta categoría y a Colin Hanks, su compañero de reparto en "Fargo".

Mejor Actriz de Reparto en una Mini-Serie o TV-Movie: Kathy Bates


Esta era una de esas categorías de infarto, de esas en las que uno no querría ser para nada en el mundo uno de los miembros de la academia que tiene que votar. Angela Basset y su grito budú por "AHS: Coven", Ellen Burstyn como abuela sádica en "Flowers in the Attic", Frances Conroy (la eterna perdedora y no entiendo por qué, ya que era impresionante como Ruth Fisher en "Six Feet Under" y nunca ganó, y aquí junto a Jessica Lange es la mejor del reparto de "AHS: Coven" ¿qué tiene que hacer esta mujer para que gane?), Julia Roberts por su papel en "The Normal Heart" que está también que se sale y el descubrimiento de la temporada Allison Tolman, que aunque sea una recién llegada en este mundillo, ha entrado en él por la puerta grande gracias a su magnífica interpretación en "Fargo", por el papel que le valió un Oscar a
Frances McDormand en 1996 por la película de los Coen en la que se inspira la serie. Mi última opción hubiera sido Kathy Bates, que aunque me encanta, pasa bastante desapercibida en "AHS: Coven". Cuando dijeron que la Bates (que para mí siempre será la terrorífica Annie Wilkes de "Misery") estaría en el universo AHS, creó en mí una gran expectación, pero la verdad es que, quizás por el personaje, pero sus compañeras de reparto se la comían con patatas...

Los Emmy siguen olvidándose por completo de grandes series como "Game of Thrones", "House of Cards" o "Orange Is the New Black".

Como momentazos de la gala, a parte del sonado beso que ya hemos comentado antes entre Bryan Cranston y Julia-Louise Dreyfus. Podríamos destacar el sentido homenaje que Billy Cristal rindió al recién fallecido Robin Williams. Era necesario despedirse de él apropiadamente con el arma que mejor manejaba: el humor. Aquí os dejo el vídeo:




O el show musical que se marcó ‘Weird Al’ Yankovic que repasaba los temas musicales de las series nominadas:


David



martes, 1 de octubre de 2013

Mr. Heisenberg y Dr. White

Una de las mejores series que se han realizado hasta el momento ha llegado a su fin. Una de las mejores series, sí, no sólo por su magnífica realización, con planos imposibles y un magistral uso del lenguaje audiovisual, sino también por su increíblemente bien estructurado guión: no hay capítulos de relleno, no hay momentos de aburrimiento, incluso al final, cuando la mayoría de series decaen, Breaking Bad ha mantenido una tensión creciente capítulo a capítulo en su última temporada. Ningún hilo suelto, toda la historia ha estado tan bien entretejida que nos hace pensar que una vez dentro del mundo narco, Walter White no tenía más escapatoria que seguir sobreviviendo. Aunque eso no era del todo cierto.


Era la ley del más fuerte, sí, y Heisenberg no era el más fuerte, pero sí el villano más listo, más inteligente y genial que haya existido nunca. ¿Villano? No, para mí no. Anithéroe, quizá sí. Todo el mundo a su alrededor acabó llamándolo monstruo, pero, ¿qué era lo que le hacía ser un monstruo? ¿en qué momento comenzó a convertirse en un monstruo?

El orgullo: Cuando el orgullo camina delante, vergüenza y daño van detrás. Es un proverbio francés. Es lo que dejó detrás Walter, aunque intentó remediarlo. El orgullo es lo que hizo que Hank volviera a tener la sospecha de que no habían acabado con Heisenberg. Es lo que le hizo volver a ser Heisenberg. Es lo que todo el mundo llevamos dentro en mayor o menor medida. Walter era un genio que nadie había valorado, su increíble inteligencia se veía desperdiciada dando clases en el instituto y lavando coches. Además, su orgullo estaba herido porque sus antiguos compañeros de universidad le habían robado la empresa en una turbia historia de coacción, y de orgullo también, porque Walt dejó esa empresa por orgullo. Así que se convierte en su fuerza destructora y su fuerza creadora.

La vida y la muerte: Walter, finalmente, le confiesa a su mujer que el verdadero motivo de haberse metido en todo esto no era la familia sino él mismo, porque le hacía sentir vivo. Al principio de la historia sí lo hace por la familia, porque realmente se siente ya muerto. Pero después del punto de inflexión donde puede dejar el mundillo y no lo hace, ahí es donde se da cuenta de que le hace sentir vivo. Todo lo contrario que al resto de los personajes: Skyler y Jesse, sobre todo Jesse, se sienten cada vez más muertos por dentro. Y finalmente Walter busca su muerte en su preciado laboratorio, un final perfecto para que descanse en paz y nosotros no sintamos esa sensación de final triste, porque en el fondo, es un final feliz, donde Walter finalmente dejaría de luchar contra la muerte y su cáncer.

El mal: Breaking Bad siginifica volverse malo. Todos los personajes se ven atrapados poco a poco por su lado oscuro a medida que transcurre la historia. Las circunstancias y la ley del más fuerte en el mundo del narcotráfico hacen que Walter se vea obligado a hacer cosas horribles, pero no es mala persona, lo hace por necesidad (parafraseando a Hanna McKey de Dexter, hay gente que suma y gente que resta, es lo que hacía Heisenberg) aunque acabe pareciendo un monstruo. La conclusión es que, quien se mete en el mundo de las drogas, no sale sin pasar antes por el infierno, y en ese transcurso, o mueres o te conviertes en un demonio.

No puedo evitar ponerme de parte de Walter White y excusar u olvidar las cosas malas que tuvo que hacer, quizá porque me encandila su inteligencia y me frustra que su genialidad pasara desapercibida en un mundo "normal". Vince Gilligan ha sido un maestro creando a un personaje tan complejo y polémico como Walter White y una trama tan bien elaborada. Las series suelen parecerme una enciclopedia de la psicología humana, porque saben sacar en forma de personajes lo mejor y lo peor que llevamos dentro. Puede que mi parte malvada y orgullosa sea la que se siente identificada con Heisenberg. Porque, en resumidas cuentas, todos tenemos un Mr. Hyde dentro, aunque nos empeñemos en mostrar sólo al Dr. Jekyll. ¿Es posible que la verdadera genialidad sólo se muestre liberando al monstruo que llevamos dentro?



Naiara


domingo, 11 de agosto de 2013

Breaking Worse

Como dice el slogan de esta recta final de "Breaking Bad", all bad things must come to an end. Hoy domingo comienza el primero de los 8 episodios que faltan del épico final de esta serie que ya se ha convertido en un clásico, una obra maestra que es imposible que te deje indiferente. No me gustaría estar en la piel de su creador Vince Gilligan, porque las expectativas que todos tenemos puestas en el gran finale de esta gran serie son muy muy altas. Gilligan lo ha repetido en varias entrevistas: No busco contentar a los espectadores. Pero es el final en el que creemos. Personalmente, justo las palabras mágicas que tiene que decirme para que aún tenga más curiosidad por verlo.



Una de las claves del éxito de esta serie es su protagonista, Walter White, un gangsta-nerd, un antihéroe, un supervillano que responde al apodo de Heisenberg, un pardillo que se ha convertido por las circunstancias en un "bad ass" en toda regla, en el chef de la metanfetamina, sólo hay que ver su transformación física, con su gorrito, su calva y su emblemático bigotito pelirrojo. No me extraña que su esposa (Skyler) le tenga miedo, aunque ha sido su cómplice en algunas ocasiones. En una inquietante escena de la última temporada, Skyler está cenando tranquilamente con su hermana, su cuñado y su marido, se levanta de golpe, se dirije hacia la piscina y vestida se mete dentro de ella lentamente como si quisiera suicidarse, prefiere simular un falso suicidio que seguir escuchando al monstruo de su marido, la pobre está fatal de lo suyo.... Incluso al final de la cuarta temporada hubo un increíble intercambio de palabras hirientes entre él y su marido, cuando Skyler le dice a Walter: Estoy esperando a que vuelva..., a lo que Walter pregunta: ¿Quién? y Skyler responde: Tu cáncer... Mucho rencor hay ya dentro de este matrimonio y es que nuestro antihéroe se ha vuelto very, very bad... El descenso a los infiernos de este personaje, brillantemente interpretado por Bryan Cranston (que ha ganado ya el Emmy en 3 ocasiones por este papel), no tiene parangón en la historia de la televisión, pasando de ser un inofensivo profesor de escuela a encarnar a la propia personificación del Mal. (I am not in danger, I am the DANGER!)


Al principio, es posible ver a Walter como alguien bueno que simplemente se ha visto envuelto en unas extrañas circunstancias, pero como dice Mike Ehrmantraut en un episodio: Eres una bomba de relojería, y no quiero estar cerca cuando haga ¡Boom!. Walter, con sus conocimientos de química es una de las armas más letales que existe, porque no sólo es capaz de cocinar la metanfetamina más pura, sino los explosivos más destructivos, venenos mortales que no dejan rastro en las autopsias, o ácidos corrosivos que consiguen destruir todas las evidencias de sus crímenes. Hay una serie de puntos clave durante los que vamos viendo de una manera progresiva que cada vez es más difícil redimirlo:


 

1) La primera vez que Walter mata. Cuando acaba con la vida de Krazy8 (un dealer), lo estrangula hasta matarlo cogíendole por detrás, cuando estaba esposado a un poste, vaya lo que se dice "en defensa propia".

2) El episodio en que Walter decide afeitarse la cabeza, porque su pelo está empezando a caer a causa de los efectos de la quimioterapia. Así adquiere un nuevo aspecto, un paso más hacia la transformación en su alterego, Heisenberg. En ese mismo episodio hace saltar por los aires la oficina de Tuco, con una mezcla explosiva de receta propia.

3) Walter dándole de beber tequila a su hijo (Walter Junior), cuando están celebrando que el cáncer de Walter está en remisión. Hank (su cuñado) intenta decirle que pare de darle bebida a su hijo, pero Walter saca un tono imponente y dice: ¡Mi hijo, mi botella, mi casa!

4) Walter quería deshacerse de la novia de Jesse (Jane), lo que no sabía es que el destino se lo pondría tan fácil, cuando ésta sufre una mala reacción a la heroína mientras está durmiendo al lado de Jesse y Walter White se queda mirando, sin ayudarla; al contrario, la recoloca para asegurarse que se ahoga en su propio vomito hasta la muerte, llegando así a un nuevo nivel de depravación nunca antes alcanzado. Esta muerte acabará causando un accidente de avión sin supervivientes, quizás en ese punto el universo estaba intentando decirle a Walter que había llegado demasiado lejos...

5) Cuando Walter descubre que Skyler ha dado prácticamente todo el dinero que tenía guardado bajo el suelo de su casa a su ex-amante/ex-jefe. Walter se pone a reír a lo villano, una de las escenas más terroríficas de la serie.

6) Envenenar a un niño inocente con una flor para conseguir que Pinkman le ayude a matar a Gus, tal como se nos revela en la última imagen de la cuarta temporada (el que tenía que ser el final de la serie, que fue renovada a una quinta temporada de manera totalmente inesperada). En segundos vemos como Walter pasa de ser el héroe a ser el villano y que todo formaba parte de su plan perfecto. Al fin y al cabo así es como cosigue ganar su juego de tronos del mundo de la droga: The king is dead.


Un montón de momentos WTF! han convertido la serie en una bizarra mezcla entre el drama, las historias retorcidas al estilo de los hermanos Coen, la violencia y el salvajismo del mundo de Tarantino y el humor negro. Estos momentos quedarán grabados en nuestras retinas para siempre:

1) La cabeza cortada de Danny Trejo enganchada al caparazón de una tortuga que avanza a duras penas por el desierto de Alburquerque.

2) Una bañera llena de restos humanos en descomposición por ácido sulfúrico atravesando el suelo del piso superior de una casa.

3) La inquietante imagen de un osito de peluche de color rosa hundiéndose en el agua de una piscina con el rostro medio quemado, imagen que se va repitiendo durante gran parte de la segunda temporada y a la que no se le da sentido hasta el season finale.

4) Los gemelos intentando matar a Hank cuando está yendo a buscar el coche en un parking

5) El kakfiano episodio de la mosca, donde Walter se encuentra encerrado en la fábrica de metanfetaminas cocinando con Pinkman, y se obsesiona por matar una mosca que se ha colado y que puede contaminar la mercancía.

6) El brindis mortal de la piscina: Gus mata a los traficantes que mataron a su camarada hace unos años con un veneno, arriesgando su propia vida, dado que él también bebe, pero después de beber se va relajadamente al baño, se mete los dedos y vomita, como quien se toma una cucharadita de caviar.
  
7) Jesse yendo a matar a Gale, otro experto en química, contra su voluntad, impulsado por las manipulaciones de Walter, más Heisenberg que nunca.

8) Gus saliendo del asilo donde se encuentra Héctor (el vejete que tocaba la campanilla de manera incordiante), con media cara volada a causa de la explosión planeada por Walter para acabar con él. Tras la explosión Gus sale con media cara destrozada, pero por su propio pie, hace un elegante gesto de recolocarse el nudo de la corbata y finalmente se desploma sobre el suelo.


9) El capítulo donde roban un tren cargado de metilamina. Tras conseguirlo, un niño que pasaba por allí en bici es testigo de todo lo que han hecho y uno de los participantes en el robo (Todd) se carga al chaval. Pinkman, que puede soportarlo todo excepto que se juegue con niños, decidirá dejar este mundo después del accidente. Matar a niños en pantalla no deja de ser muy Haneke, o sea muy hardcore...

10) La escena final en la que Hank está en el baño y se da cuenta que el archienemigo Heisenberg al que ha estado persiguiendo y por el que se ha quedado postrado en una silla de ruedas ha estado frente a sus narices durante todo ese tiempo: es su cuñado, Walter White. No deja de ser patético, después de tanto sufrimiento, que lo descubra tranquilamente mientras está cagando...


Otro punto fuerte de la serie durante las 5 temporadas ha sido la relación entre Walter White y Jesse Pinkman, una especie de Batman y Robin del submundo de las drogas, que han substituído Gotham City por Alburquerque, incluso tienen su batmóvil, yo la llamo la drogoneta. Recordemos que Walter era el profesor de química de Pinkman, un perdedor que pronto abandonó los estudios y se dedicó a trapichear como pudo para ganarse la vida. Walter desarrolla hacia Pinkman una especie de sentimiento de protección paterna. Aunque Pinkman desconoce hasta que punto Walter lo ha manipulado un montón de veces para conseguir sus objetivos. De hecho, si Pinkman supiera la mitad de cosas que Walter ha hecho, probablemente le mataría...

Originariamente Jesse no tenía que sobrevivir a la segunda temporada, Gilligan quería matar a la mano derecha de Walter al final de la primera temporada, dejando a éste sediento de venganza. Pero el buen trabajo como actor de Aaron Paul convenció a Gilligan de que debía hacer algunas reescrituras del guión y convertir al hasta entonces más bien cómico personaje de Pinkman en un personaje con tres dimensiones. En icónico se ha convertido su "Bitch", con el que se dirije a todo el mundo. La imagen de Pinkman devastado por la muerte de Jane, llamando a su móvil para poder oír su voz en el contestador repetidamente, todavía me pone los pelos de punta.


Evidentemente, su relación se ha ido deteriorando con el paso del tiempo, porque la ambición de Pinkman no es tan grande como la de Walter/Heisenberg. El ejemplo más demoledor es cuando Jesse está convencido de que Walter ha envenenado al hijo de su nueva novia e intenta matarlo en un arrebato de desesperación, pero Walter le jura que es Gus quien lo ha manipulado todo para que parezca que ha sido Walter. Al parecer al tener que interpretar ese momento, ni el mismo Bryan Cranston sabía que Walter era en realidad quien había envenenado al niño; obviamente cuando leyó el guión del siguiente episodio, se quedó con la boca tan abierta como nosotros como espectadores.



La estética de la serie también ha sido uno de los platos fuertes de esta masterpiece. Se ha prestado una especial atención a la fotografía y a la tonalidad de colores en los que se mueven todas las imágenes. Los tonos verdes y amarillos de la fotografía se han convertido en todo un icono identificativo de la serie. Recordemos que los colores nos transmiten sensaciones, así el amarillo nos sugiere precaución y el verde nos sugiere codicia, según la ciencia de la colorología. También hace un inteligentísimo uso de las cámaras, con sus puntos de vista subjetivos y sus planos contrapicados: la escena de Walter recogiendo el dinero de la lavadora ya se ha convertido en todo un icono, pero a lo largo de la serie la cámara ha estado en la nevera, dentro de la piscina, dentro del maletero (típico de las pelis de gángsters o mafiosos), en una sarten sobre la que se fríe un huevo frito, en una pala, en una freidora del restaurante de Gus "Los Pollos Hermanos", etc. Todo ello nos ha ofrecido infinidad de planos y puntos de vista imposibles y ha ayudado aún más a convertir esta serie en algo más grande si cabe.

La serie llegará a su fin el 29 de septiembre, y allí estaremos nosotros para darle la despedida que se merece y para valorar el esperado final de esta serie. De momento, os dejemos un estupendo clip de algunos de sus mejores momentos, para ir abriendo boca y para prepararse para la recta final que comienza esta noche:


David