Y una vez más estamos de estreno de sección. En esta
ocasión pretendemos analizar series de televisión antiguas (60’s, 70’s, 80’s y
principios de los 90’s), antes de que llegara el boom de las series en los años
2000. Y ver así también la influencia que han tenido éstas sobre las actuales
(en los temas, en los actores…). Esta semana la toca el turno a “Dynasty”
(1981-1989), que aquí en España llegó dentro del programa de televisión de
Jesús Hermida “Por la mañana”, sí, aquel que fue pionero de la televisión matinal,
¡¡¡que hasta entonces no existía!!! Y que sirvió de cuna de periodistas como
Irma Soriano, Nieves Herrero, Consuelo Berlanga y María Teresa Campos (telita
marinera…)
La serie duró 9 temporadas y la friolera de 220 episodios.
Este culebrón americano en toda regla al más puro estilo de otros de la época
tales como "Dallas" (1978-1991) o "Falcon Crest" (1981-1990) narra las vicisitudes
de una acaudalada familia (los Carrington), que también se dedica a la
explotación petrolífera. El poder, los celos y toda clase de intrigas reinarán durante
la serie de principio a fin.
Blake Carrington (divorciado de Alexis Colby) se acaba de
volver a casar con Krystle (emblemática Linda Evans, que no cambió de peinado,
ni de tinte en casi 10 años y ¡larga vida a sus hombreras!). Blake tiene 4
hijos de su anterior matrimonio: Steven, que fue uno de los primeros personajes
gays en una serie americana, interpretado por Al Corley y más tarde debido a un
accidente en una plataforma petrolífera que le desfiguró la cara y le obligó a
hacerse la cirugía estética, fue substituido por Jack Coleman, quien más tarde
interpretó al padre de la animadora inmortal de “Heroes” (“Save the
cheerleader, save the world”). Fallon, hija mimada y un poco putón verbenero, que también
fue interpretada por dos actrices (primero Pamela Sue Martin y luego Emma Samms),
en este caso sin ni molestarse a inventar una historia para justificar su
cambio de aspecto (estas actrices se parecían como un huevo a una castaña). Y
luego teníamos a los más sosos Adam y Amanda. También destacaríamos a Sammy Jo
(sobrina de Krystle) que fue interpretada por Heather Locklear (eterna special
guest star en la posterior “Melrose Place”).
Pero el plato fuerte vino con la aparición de Alexis
Carrington (la exmujer de Blake; Susan Douglas la denominó “delicious bitch”).
Apareció en el final de la primera temporada con una enorme pamela que tapaba
su rostro (de hecho, los productores para aquel entonces aún no tenían actriz
contratada para interpretar este suculento papel). Fue entonces cuando se
decidió recuperar del olvido a Joan Collins y contratarla para interpretar al
personaje. Y aquí encontraron el mayor filón de la serie. Alexis quería
destruir el imperio de los Carrington, y sobretodo acabar con su nueva “primera
dama” (la angelical Krystel). La relación entre estos dos personajes hizo
famosas sus “Catfights” entre la rubia y la morena; estas peleas eran verbales
pero también muy físicas. Una de las más emblemáticas fue en la tercera
temporada cuando ambas caen en el estanque de lirios sacudiéndose
y golpeándose. Ver a estas dos señoras casi cincuentonas,
con sus pelos enlacados y sus vestidos de Chanel peleándose como dos
barriobajeras no tenía desperdicio.
Éstas también hicieron las delicias de los guionistas
que afilaron la punta de sus lápices para escribirles líneas a la altura de
estas dos grandes reinas:
Alexis (a Krystle): “No
puedo esperar el día en que te
vea saliendo de esta casa con las mismas dos maletas de plástico baratas
con las que entraste aquí”
(…)
Krystle (a la agotada Alexis después de su
primera pelea de gatas): “Si
quieres una revancha, ¡sólo silba! ¡Si puedes!”
(…)
Sable Colby: “Hola,
Alexis. Me alegra ver que ya estás sobria…”
Alexis: “Y ahora mi
resaca acaba de llegar”
(…)
(En el lavabo de señoras) Krystle: “Alexis.
Pero si este es el lavabo de mujeres.
¿Te has perdido?”
(…)
Alexis (intentando congratular a Krystel por su embarazo): “Incluso los gusanos
pueden procrear…”
(…)
Blake (a Alexis): “Puedes dormir en el dormitorio principal esta noche. Lo desinfectaré mañana”
(…)
Krystle: “Blake es
mi marido ahora y lo ha sido
durante mucho tiempo. Aléjate de
él! ¿Ha quedado claro?”
Alexis: “Krystelino!”
(…)
Krystle: “Ya he oído todo lo que mi estómago puede soportar
de ti…”
Entre otras pequeñas joyas que hicieron que las audiencias
se dispararan en el prime-time americano de los ochenta.
La serie nos brindó algunos momentos emblemáticos por su cutrerío y descaro. Como por ejemplo, cuando como final de la temporada 5 en el que se celebra la boda entre Amanda Carrington y el príncipe Michael en Moldavia, donde justo tras ser declarados marido y mujer, un grupo de terroristas abre fuego contra los invitados; todo el mundo parece haber muerto, pero en la siguiente temporada sólo algunos personajes secundarios o secundones perecieron en la tragedia de Moldavia.

Esta serie tuvo un "spin-off" llamado "The Colby's", donde también aparecía Fallon, que no tuvo tanto éxito (duró dos temporadas, con un total de 49 episodios). Serie que finalizó con unos últimos episodios en los que Fallon parecía oir voces, unas voces que acaban llevándola en medio del desierto, donde es abducida por una nave extraterrestre (sí, ¡¡¡este fue su gran final!!!)
Claramente la serie influyó en la moda, en la manera de hablar y reafirmó el hecho de que nos encanta ver sufrir a la gente rica, por eso se repitió esta fórmula en culebrones como "Santa Barbara" o "The Bold and the Beautiful". Pero la serie sigue influyendo en la actualidad: está claro que "Revenge", ambientada en los no menos pijos "The Hamptons", bebe de series como "Dynasty". Este año lo han vuelto a intentar con "Deception", que aunque no es oficial aún, fijo que será cancelada.


